Cómo regar habas: guía completa para tu huerto español
- 13 Nov, 2025
Si te preguntas cada cuanto regar habas, no estás solo. En el clima mediterráneo y continental de España la humedad del suelo es uno de los factores que más influye en el rendimiento de este cultivo. Un riego adecuado evita el marchitamiento de las plantas y previene la aparición de enfermedades fúngicas, mientras que el exceso de agua puede provocar pudrición de raíces y frutos de mala calidad. A continuación te explico paso a paso cuánta agua necesitas, con qué frecuencia y qué trucos aplicar según la zona y la etapa de desarrollo de la planta.
Frecuencia y cantidad de riego
Etapas de crecimiento y sus necesidades
| Etapa | Frecuencia típica | Cantidad por planta* | Comentario |
|---|---|---|---|
| Plántula (0‑4 sem.) | Cada 2‑3 días | 0,5‑1 L | Suelo mustio, evita encharcar |
| Crecimiento vegetativo (4‑12 sem.) | 2‑3 veces/semana | 1‑2 L | Aumenta si la temperatura supera los 25 °C |
| Floración‑fructificación (12‑20 sem.) | Diario en verano, cada 2 días en primavera | 2‑3 L | Riego profundo para favorecer la formación de vainas |
*Litros por planta, medidos directamente al pie de la raíz.
Cómo medir la cantidad
- Cucharón de 10 L: Regar 2‑3 “cucharones” por planta en la fase de fruto.
- Temporizador de goteo: 4‑6 min a 2 L/h cubren la demanda de una planta adulta.
- Prueba del dedo: Inserta el dedo a 5 cm de profundidad; si está seco, riega hasta que el agua empiece a salir por los bordes de la maceta o el surco.
Métodos de riego recomendados
- Goteo: El método más eficiente; reduce la evaporación y permite aplicar el mismo volumen exacto a cada planta. Coloca emisores a 10‑15 cm de la base.
- Manguera con difusor: Si el huerto es pequeño, usa un difusor de 4 mm y riega en ráfagas de 5‑10 min, siempre al pie de la planta.
- Riego por inmersión (macetas): Sumerge la maceta en un balde con 5‑6 L de agua durante 10 min; el sustrato absorberá la cantidad necesaria sin desperdicio.
Variaciones climáticas y estacionales
Norte vs. Sur
- En Galicia y Cantabria, donde la precipitación primaveral supera los 80 mm/mes, basta con 1‑2 L por planta cada 3‑4 días. El suelo suele retener humedad, así que vigila que no se formen charcos.
- En Andalucía o la zona de Almería, los veranos llegan a 40 °C y la evaporación es alta. Aquí la regla es 2‑3 L por planta diario en julio‑agosto, usando malla anti‑evaporación (15 % de sombreado) para evitar quemaduras en las hojas.
Cambios estacionales
- Invierno (diciembre‑febrero): La temperatura nocturna baja a 5‑10 °C y la demanda de agua se reduce al 50 % de la que había en primavera. Riega solo cuando el suelo esté seco a 5 cm, normalmente una vez por semana.
- Primavera (marzo‑mayo): Los días se alargan y la radiación aumenta. Aumenta la frecuencia a cada 2‑3 días y mantén la cantidad entre 1‑2 L según la zona.
- Verano (junio‑agosto): Riego diario en zonas cálidas; en áreas más frescas (Pirineos, Sierra de Guadarrama) con temperaturas bajo 30 °C, basta con cada 2 días.
Cultivo bajo cubierta
Si utilizas un invernadero o galería, la luz es más constante y la evaporación se controla con ventilación. Instala lámparas LED de 400 W y programa el riego a 12 h después de la luz para que la planta absorba mejor el agua.
Señales de problemas de riego
Falta de agua
- Hojas marchitas y crujientes, especialmente en la parte inferior.
- Vainas pequeñas y con frutos resecos.
- Crecimiento detenido: la planta deja de añadir nodos y las plántulas aparecen amarillas.
Exceso de agua
- Hojas amarillas y cuerpo blando en la base del tallo.
- Olor a moho en el sustrato y presencia de hongos en la zona del rastrillo.
- Raíces negras o fétidas al desenterrar una planta; indica pudrición.
Riego irregular
- Frutos agrietados: alternancia de sequías cortas y regadíos abundantes.
- Desarrollo desigual: tallos más gruesos en zonas que reciben más agua.
Si detectas alguno de estos síntomas, actúa de inmediato: ajusta la frecuencia, mejora el drenaje con arena gruesa o perlita, y elimina el exceso de agua con un sustrato de capas (grava bajo la capa vegetal).
Consejos prácticos y errores comunes
- Riega al amanecer o a primera hora de la tarde. Evita las horas de máxima radiación (12‑16 h) para que el agua penetre antes de que se evapore.
- Mulching con paja o corteza de pino: una capa de 5‑8 cm reduce la evaporación y mantiene la temperatura del suelo estable.
- No riegues sobre las hojas: el agua en la superficie favorece pólvora de Oidio y otras enfermedades foliares.
- Error típico: “riegos diarios sin medir”. Usa un medidor de humedad o la regla del dedo para evitar sobrados.
- Automatiza con temporizadores de goteo: programa 10‑15 min por planta y olvida el olvido. Un temporizador cuesta 15‑20 € y ahorra tiempo y agua.
Conclusión
Regar habas de forma adecuada significa adaptar la frecuencia y la cantidad al clima de cada zona española y a la fase de desarrollo de la planta. En resumen: plántulas cada 2‑3 días con 0,5‑1 L, crecimiento vegetativo 2‑3 veces por semana con 1‑2 L, y floración diaria en verano con 2‑3 L. Ajusta esas cifras si estás en el norte húmedo o en el sur seco, y controla siempre la humedad del sustrato antes de aplicar más agua. Con estas pautas tendrás habas vigorosas, vainas abundantes y menos problemas de pudrición o marchitamiento. ¡Manos a la tierra y a regar con cabeza!