Cómo regar tomillo: Guía completa
- 05 Nov, 2025
Si te preguntas cuánto regar el tomillo en tu huerto, estás en el lugar correcto. En España el riego es una de esas tareas que, bien hecha, mantiene la aromática planta vigorosa y, si se equivoca, la convierte en un problemilla de raíces podridas. En este artículo te diré cuándo, cuánta agua y cómo aplicarla, adaptándolo a las distintas zonas climáticas del país y a cada fase de crecimiento del tomillo.
Frecuencia y cantidad de riego
Etapas y litros por planta
| Etapa | Frecuencia | Cantidad aproximada |
|---|---|---|
| Plántulas (0‑4 sem) | Cada 2‑3 días | 100‑150 ml por maceta de 10 cm |
| Plantas adultas (4 mes‑+ ) | Una vez a la semana en primavera‑verano, cada 10‑12 días en otoño‑invierno | 250‑400 ml por planta (aprox. 0,5 l/m²) |
| Periodo de máxima sequía (julio‑agosto) | Cada 4‑5 días si el suelo es arenoso | 300‑500 ml por planta, siempre al pie |
En la práctica, no mires solo al calendario: toca la tierra a unos 5 cm de profundidad con el dedo. Si está seca, riega; si sigue húmeda, espera otro día. Este método funciona tanto en macetas como en parterres y evita el típico exceso que ahoga al tomillo.
Riego por goteo vs regadera
El goteo es el rey para el tomillo porque entrega el agua de forma lenta y directa al raíz, reduciendo la evaporación. Con una manguera de 2 L/h y programando 10‑12 minutos por cada 5 m de línea, obtienes la cantidad justa sin mojar las hojas. Si usas regadera, emplea una boquilla fina y vierte el agua en forma de pequeños círculos alrededor de la base. Nunca riegues de forma abundante desde arriba; las hojas mojadas favorecen el mildiu.
Riego en macetas
Las macetas de terracota o cerámica secan rápido, sobre todo en climas cálidos como el de Murcia o Almería. En esas zonas, revisa la humedad diariamente en verano y añade 100 ml extra si la capa superficial está reseca. En macetas plásticas, la retención es mayor, así que la frecuencia baja a una vez cada 7‑9 días.
Variaciones climáticas y estacionales
Norte vs Sur
- Galicia y Asturias (clima atlántico): las lluvias son frecuentes en otoño; el riego se reduce a una vez cada 10‑12 días durante la primavera y prácticamente se suspende en los meses más lluviosos (noviembre‑febrero).
- Andalucía y comunidades del Levante (clima mediterráneo): el verano supera los 35 °C y la evaporación es alta. Aquí la regla de 300‑500 ml cada 4‑5 días en julio‑agosto es indispensable para que el tomillo no se marche.
Horas del día
El mejor momento para regar es temprano, entre 06:00 y 09:00 h, cuando la temperatura aún no ha subido mucho y el agua penetra antes de evaporarse. Evita regar por la tarde, sobre todo en zonas donde el sol pega fuerte; el agua sobre las hojas crea una película que favorece algas y hongos.
Cultivo bajo cubierta
Si utilizas un invernadero o cobertura de polietileno, el microclima suele ser más cálido y seco. En ese caso, aumenta la frecuencia un 20 % respecto a la exposición al aire libre y controla la humedad con un higrómetro; el punto ideal está entre 45‑55 % relativa.
Señales de problemas de riego
Falta de agua
- Hojas marchitas y de color verde grisáceo, especialmente en los bordes más exteriores.
- Puntas de los tallos que se vuelven secas y quebradizas.
- Crecimiento muy lento, con nuevas hojas pequeñas y poco aromáticas.
Si observas estos síntomas, riega inmediatamente con 300 ml y revisa la frecuencia; probablemente estés esperando demasiado entre riegos.
Exceso de agua
- Hojas amarillentas que aparecen primero en la zona inferior del arbusto.
- Raíces blandas al desenterrar una planta; desprenden un olor a “fango” y pueden desarrollar pudrición.
- Manchas negras en la base del tallo, signo clásico de fitonema (hongos de raíz).
En caso de exceso, suspende el riego unos 3‑4 días, mejora el drenaje con arena gruesa o perlita y coloca piedras o grava en la base de la maceta para favorecer la salida del agua.
Consejos prácticos y errores comunes
- Un truco que funciona muy bien es colocar una capa de mantillo de paja o corteza de pino de 5 cm alrededor del tomillo. Reduce la evaporación hasta en un 30 % y mantiene la temperatura del suelo más estable.
- Evita el error típico de regar con la manguera directamente sobre las hojas; hazlo siempre al nivel del suelo para que el agua no se quede en la corona y provoque brote de hongos.
- Instala un temporizador de 24 h en tu sistema de goteo; programar la riego a la misma hora cada día ayuda a crear una rutina y evita olvidos, sobre todo en períodos de vacaciones.
- Controla la dureza del agua: en áreas con agua muy caliza (por ejemplo, la zona de Valencia), una dilución de agua de lluvia o filtro de carbón permite que el tomillo absorba mejor los minerales, evitando la acumulación de sales que pueden quemar las raíces.
Conclusión
Regar el tomillo de forma adecuada es cuestión de frecuencia, cantidad y momento del día. En climas secos del sur, apuesta por 300‑500 ml cada 4‑5 días en verano; en el norte húmedo, basta con una vez cada 10‑12 días en primavera y dejar que la lluvia haga el resto en otoño‑invierno. Siempre verifica la humedad a 5 cm, emplea goteo o riego controlado, y usa mantillo para conservar la humedad. Con estos pasos tendrás un tomillo aromático, vigoroso y listo para darle sabor a tus platos durante todo el año.