Geranio con roya: causas y soluciones efectivas
- 04 Nov, 2025
Ver tu geranio cubierto de manchas amarillas y café es frustrante, sobre todo cuando lo cuidas con ilusión en la terraza de tu casa. Ese síntoma se conoce como roya y, aunque parece complicado, cómo eliminar roya en geranios resulta mucho más sencillo de lo que piensas. La roya suele aparecer en primavera y otoño, cuando la humedad relativa supera el 70 % y las noches son frescas. A continuación te explico las causas más habituales, cómo diagnosticarlas y qué medidas tomar para recuperar tus plantas.
Causas posibles del problema
1. Condiciones climáticas favorables (causa más frecuente)
La roya es una enfermedad fúngica que prospera cuando la temperatura oscila entre 15 °C y 22 °C y la humedad se mantiene alta durante varios días consecutivos. En la zona mediterránea, por ejemplo en la costa de Valencia o Alicante, los veranos secos y los otoños lluviosos crean el caldo de cultivo perfecto. Cuando el riego nocturno se combina con una ventilación insuficiente en macetas, las esporas germinan y aparecen las manchas características.
2. Mala circulación del aire
En balcones y terrazas con poca exposición al viento, el aire se estanca y la capa superficial del sustrato se mantiene húmeda demasiado tiempo. Los geranios en macetas grandes sin agujeros de drenaje o plantados demasiado juntos sufren este problema. La falta de aireación favorece la proliferación del hongo Podosphaera spp., responsable de la roya.
3. Sustrato excesivamente rico en materia orgánica
Un sustrato con alto contenido de compost fresco retiene mucha agua y aumenta la humedad alrededor de la raíz. Si además se emplea una capa gruesa de mantillo que no se ventila, el ambiente se vuelve propicio para la enfermedad. En regiones como Andalucía, donde muchos jardineros usan compost recién horneado, la roya se vuelve más frecuente.
Otras causas menos frecuentes
- Plantas enfermas vecinas: la roya se propaga por contacto directo con otras especies de Geranium infectadas.
- Riego por aspersión en exceso: las gotas finas mantienen húmedas las hojas durante horas.
- Uso de fertilizantes nitrogenados en exceso: favorecen el crecimiento rápido y la inmunidad disminuida de la planta.
Diagnóstico: cómo identificar la causa correcta
Para no disparar un tratamiento genérico y desperdiciar tiempo, sigue estos pasos de observación sistemática:
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Localiza el amarillamiento
- Manchas circulares de color amarillo pálido que evolucionan a marrón con bordes claros indican roya.
- Si aparecen líneas blancas cubriendo la hoja, también es señal de hongo.
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Evalúa la humedad ambiente
- Coloca un higrómetro cerca de la maceta; valores >70 % durante más de 48 h apuntan a la condición climática como causa principal.
- Si el sustrato está húmedo al tacto 2 cm bajo la superficie, la circulación del aire es deficiente.
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Revisa el sustrato y el drenaje
- Inserta un palillo de madera; si sale muy húmedo y el agua tarda en escurrir, el sustrato retiene demasiado líquido.
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Observa la disposición de las plantas
- Cuando los geranios están a menos de 30 cm entre sí y sin ventilación, la máxima sospecha recae sobre la circulación del aire.
| Si… | Entonces… |
|---|---|
| Las manchas aparecen después de lluvias intensas y la humedad supera el 70 % | Probable condición climática favorable |
| Las hojas se marchitan y el sustrato está encharcado | Mala circulación del aire o drenaje insuficiente |
| El sustrato es muy rico en compost y la humedad es alta, pero no hay lluvias recientes | Sustrato excesivamente orgánico |
| Hay cerca otras plantas con manchas similares | Posible contagio desde vecinas |
Tras determinar cuál de estos escenarios encaja, podrás aplicar la solución adecuada.
Soluciones paso a paso
Si la causa es la condición climática favorable
- Reduce la humedad: riega solo al amanecer y evita el riego nocturno. Usa gel de drenaje (perlita o arena gruesa) en un 10 % del sustrato para acelerar la evaporación.
- Mejora la ventilación: coloca un ventilador pequeño en la terraza o abre la ventana del balcón en las horas de la tarde para que circule el aire.
- Aplica un tratamiento fungicida ecológico: disuelve 15 g de polvo de cobre (sulfato cobreso) en 1 litro de agua y pulveriza las hojas afectadas cada 7 días hasta que desaparezcan las manchas. La acción preventiva del cobre se mantiene durante 3–4 semanas.
Si la causa es la mala circulación del aire
- Reordena las macetas: deja al menos 30 cm entre cada geranio.
- Instala rejillas o coloca la maceta sobre una bandeja con piedras para que el aire circule bajo la maceta.
- Utiliza fungicidas caseros: mezcla 1 cucharada de bicarbonato de sodio en 1 litro de agua y añade una gota de detergente neutro. Rocía una vez por semana; la solución elimina las esporas sin dañar la planta.
Si la causa es el sustrato demasiado orgánico
- Renueva el sustrato: sustituye la capa superior (5 cm) por una mezcla 70 % tierra de jardín, 20 % arena y 10 % perlita. Esta mezcla drena mejor y reduce la retención de humedad.
- Reduce la cantidad de compost: en climas húmedos, limita el compost a 1 kg por metro cuadrado al final del otoño.
- Aplica un spray de azufre: disuelve 20 g de azufre en polvo en 1 litro de agua y pulveriza al atardecer. El azufre es letal para el hongo y seguro para el geranio; repite cada 15 días durante la época de mayor riesgo.
Medidas comunes para cualquier causa
- Poda y elimina las hojas infectadas, cortándolas con tijeras desinfectadas (alcohol al 70 %).
- Desinfecta las herramientas después de cada uso sumergiéndolas 5 min en una solución de 1 % de lejía.
- Mantén una higiene en la zona: retira restos vegetales caídos que puedan albergar esporas.
Con estas acciones, la mayoría de los casos de roya en geranios mejoran en 10–14 días; si la infección es severa, el proceso puede alargar hasta 3 semanas, pero verás menos progresión de manchas después de la primera aplicación del fungicida.
Prevención futura
Para que la roya no vuelva a atacar tus geranios, incorpora estos hábitos en tu rutina de jardín:
- Fertiliza con moderación: usa fertilizante equilibrado (NPK 10‑10‑10) a razón de 5 g/m² una vez al mes en primavera y otoño.
- Riega bajo criterios: verifica la humedad a 5 cm de profundidad; solo riega cuando el sustrato esté seco.
- Asegura buena exposición solar: los geranios necesitan al menos 6 h de sol directo al día; si el sol es escaso, complementa con lámparas LED de cultivo (30 W por cada 2 m²).
- Ventila la zona: abre la ventana del patio al menos 2 h al día en temporada de lluvias y usa mallas de sombra para evitar el exceso de humedad.
- Realiza inspecciones semanales: busca manchas tempranas y retira cualquier hoja infectada antes de que se expandan.
Cuándo preocuparse (y cuándo no)
Es normal que alguna hoja vieja del geranio se torne amarilla y caiga al final del verano; la planta naturalmente la sustituye. Pero deberías alarmarte si observas más del 30 % de las hojas con manchas amarillentas y marrones, si el crecimiento se detiene o aparecen puntos blancos sobre la superficie. En esos casos la infección está avanzando y requiere una intervención inmediata con fungicida y poda, para evitar que el hongo se propague a otras plantas del mismo recipiente o a la cercanía del balcón.
Conclusión
La roya en geranios suele deberse a condiciones climáticas húmedas, mala ventilación o sustrato excesivamente húmedo. Identificar dónde aparecen las manchas, medir la humedad y revisar el drenaje te permite acertar en la causa y aplicar el tratamiento correcto: desde cobre o azufre hasta remedios caseros como bicarbonato. Con una buena limpieza, riego controlado y una exposición solar adecuada, tus geranios volverán a lucir sus colores vibrantes en pocas semanas. ¡Ánimo, que con un poco de observación y acción rápida el jardín volverá a florecer!