Cómo eliminar trips en ajos

Cómo eliminar trips en ajos

Si cultivas ajo en tu huerto y de repente aparecen hojas amarillentas y manchas plateadas, lo más probable es que te estés enfrentando a los trips. Esta plaga, aunque pequeña, puede causar pérdidas de hasta el 30 % de la cosecha si no se controla a tiempo. Afortunadamente, eliminar trips en ajos es posible con técnicas ecológicas y sin necesidad de productos químicos agresivos.

En este artículo te explico paso a paso cómo reconocer los síntomas, aplicar los tratamientos más eficaces y, sobre todo, prevenir futuras infestaciones. Todo ello está pensado para las distintas zonas climáticas de España, desde la Mediterránea hasta la Atlántica.

Identificación de los trips

Los trips son insectos diminutos, de 1 – 2 mm de longitud, de color amarillo pálido a marrón oscuro. Sus cuerpos alargados están cubiertos de escamas que les dan un aspecto aterciopelado. Los verás moviéndose rápidamente sobre la superficie de las hojas, a menudo en grupos de 5 – 10 individuos. En el ajo prefieren el envés de las hojas y los tallos tiernos, donde se alimentan chupando la savia.

Daños que causan

Al alimentarse, los trips provocan manchas plateadas que se tornan blanquecinas y luego se vuelven negras por la oxidación. Las hojas pueden ponerse crujientes y caer prematuramente, reduciendo la producción de bulbos. Además, estos insectos son vectores de virus del ajo (por ejemplo, el virus del mosaico del ajo), lo que genera mosaicos verdes y amarillentos en las hojas, deteriorando gravemente la calidad del cultivo.

Ciclo de vida y época de mayor incidencia

Los trips completan su ciclo (huevo, larva, pupa y adulto) en 15‑20 días cuando la temperatura está entre 15 °C y 30 °C. Por eso, la plaga es más activa desde abril hasta octubre en la meseta central (Madrid, Castilla‑La Mancha) y desde marzo hasta noviembre en la costa mediterránea (Valencia, Murcia). En zonas más frescas como Galicia o el País Vasco, aparecen un poco más tarde, a partir de mayo, pero pueden persistir hasta el otoño si las lluvias son abundantes.

Métodos de eliminación

A) Medidas preventivas y culturales

  • Inspección regular: Revisa tus cultivos cada 2‑3 días. Busca los signos típicos (manchas plateadas, pequeños insectos en movimiento). En mi experiencia, una visita temprana evita que la población se descontrole.
  • Riego correcto: Evita el exceso de humedad en la base del cultivo; los trips prefieren ambientes secos pero la humedad excesiva favorece la aparición de hongos que debilitan el ajo.
  • Control de malezas: Elimina las malas hierbas que sirvan de refugio. Plantas como la ortiga pueden albergar huevos de trips.
  • Barreras físicas: Coloca mallas anti‑insectos de malla fina (0,2 mm) alrededor de los surcos. Es una solución barata, cuesta unos 8 € por 10 m² y protege todo el cultivo.

B) Tratamientos ecológicos

1. Jabón potásico

Disuelve 15 ml de jabón potásico (1‑2 % de concentración) en 1 l de agua. Añade unas gotas de detergente neutro para mejorar la emulsión. Pulveriza abundante y uniformemente el envés de las hojas, preferiblemente al atardecer (entre 19:00 y 20:30) para evitar la evaporación rápida. Repite cada 3‑4 días hasta observar la desaparición de los trips. El jabón rompe la cutícula del insecto, deshidratándolo sin dañar la planta.

2. Aceite de neem

Mezcla 10 ml de aceite de neem con 1 l de agua y 5 ml de jabón potásico como emulsificante. Aplica cada 7‑10 días, siempre en días nublados o al final de la tarde. El neem actúa como regulador de crecimiento, impidiendo que los huevos eclosionen y reduciendo la alimentación de los adultos. Es seguro para abejas y mariquitas si se respeta el tiempo de exposición.

3. Extracto de ajo y pimienta

Prepara una infusión con 3 dientes de ajo picados, 1 cucharadita de pimienta negra y 1 l de agua. Deja reposar 24 h, cuela y añade 10 ml de emulsificante (jabón potásico). Rocía al amanecer para que el compuesto actúe antes de que los trips se oculten bajo las hojas. El olor fuerte repele a los adultos y reduce la oviposición.

4. Depredadores naturales

  • Mariquitas (Coccinellidae): Cada una puede consumir hasta 100 trips al día. Atráelas plantando eneldo, hinojo y coriandro en los bordes del huerto.
  • Ácaros depredadores (Amblyseius swirskii): Son especialmente eficaces contra larvas de trips. Puedes adquirirlos en viveros especializados; su liberación se hace a razón de 5 × 10⁴ unidades por ha.
  • Sahumerios de árbol de neem: Quemar pequeñas ramas de neem dispersa compuestos volátiles que desalientan a los trips sin dañar el ajo.

C) Tratamiento químico (última opción)

Solo si la infestación supera el 50 % del cultivo y los métodos ecológicos no bastan, recurre a un insecticida autorizado con principio activo de piretrina natural (por ejemplo, extracto de Citrus). Aplica siguiendo la dosis del fabricante (normalmente 0,5 l/ha) y respeta un plazo de seguridad de 5‑7 días antes de la cosecha del ajo. Nunca combines este producto con jabones o aceites para evitar fitotoxicidad.

Frecuencia y timing de los tratamientos

Comienza a tratar en cuanto veas los primeros trips o sus manchas plateadas; no esperes a que la población supere el 10 % del follaje. Los jabones potásicos se aplican cada 3‑4 días, mientras que el aceite de neem se espacia a 7‑10 días. Alterna ambos productos para cubrir diferentes fases del ciclo vital y evitar que los insectos desarrollen resistencia.

El mejor momento del día es al atardecer, entre 19:00 y 21:00, cuando no hay sol directo y la temperatura ha bajado por debajo de 25 °C. Así evitas quemaduras y favoreces la adherencia del producto. Mantén los tratamientos hasta que no descubras ningún individuo durante al menos una semana; los trips pueden reemerger de huevos ocultos bajo la tierra.

Prevención a largo plazo

  • Control de nitrógeno: El ajo sobrealimentado con fertilizantes ricos en N produce brotes más jugosos, que atraen a los trips. Utiliza un fertilizante equilibrado NPK 10‑10‑10 y aplica ½ kg/100 m² en primavera.
  • Biodiversidad: Deja una franja de flores silvestres (cosmos, caléndula) alrededor del huerto. Estas plantas atraen depredadores y rompen el ciclo de los trips.
  • Rotación de cultivos: No plantes ajo o cebolla en el mismo sitio más de 3 años consecutivos; alterna con leguminosas o hortalizas de hoja que no son hospederas de trips.
  • Variedades resistentes: En las zonas norteñas (Cantabria, Asturias) la variedad ‘Ajo de la Sierra’ muestra mayor tolerancia a los trips gracias a su piel más gruesa.

Errores comunes que debes evitar

  • Esperar demasiado antes de intervenir; los trips se reproducen rápidamente y una pequeña población se vuelve inmanejable en menos de dos semanas.
  • Aplicar solo agua sin detergente; el chorro no elimina los huevos adheridos a la hoja.
  • Rociar a pleno sol; los productos se evaporan y pueden quemar el tejido foliar.
  • No repetir los tratamientos; un solo pulverizado no erradica las larvas que están escondidas bajo la cutícula.

Conclusión

Eliminar trips en ajos es totalmente factible con jabón potásico, aceite de neem, extracto de ajo y la presencia de depredadores naturales como mariquitas y ácaros. Actúa rápidamente al primer signo, respeta los intervalos de aplicación y mantén una buena biodiversidad en el huerto. Con constancia y unas cuantas trampas ecológicas, volverás a disfrutar de un cultivo de ajo fuerte y libre de plagas.