Cómo fertilizar aguacate del huerto español
- 27 Oct, 2025
Fertilizar aguacate es clave para que el árbol pueda ofrecer frutos abundantes y de buena calidad. En el clima español, el timing cobra más importancia que la cantidad: aplicar el abono en el momento equivocado puede provocar un crecimiento débil o, peor aún, quemaduras en las raíces. Por eso, antes de pensar en la dosis, debes conocer bien el ciclo anual del árbol de aguacate y adaptar el plan a tu zona. En este artículo te dejo el calendario paso a paso, la frecuencia según la edad del árbol y algunos trucos prácticos para que nunca más te quedes con la duda de cómo fertilizar aguacate en tu huerto.
En el resto del texto encontrarás cuándo iniciar la fertilización, cuántas veces al año hacerlo y qué tipo de NPK usar en cada fase. También te advierto de los errores más frecuentes –como abonar en invierno o usar la dosis completa– y te ofrezco una guía rápida de aplicación para que tus árboles crezcan fuertes y productivos.
Cuándo fertilizar – Calendario anual
Época de crecimiento activo – Cuándo SÍ fertilizar
En la mayor parte de la Península, el aguacate entra en su fase de crecimiento activo a mediados de marzo, cuando las temperaturas nocturnas superan consistentemente los 12 °C. Desde ese momento hasta finales de agosto, el árbol necesita nutrirse intensamente para desarrollar hojas, ramas y los primeros frutos. La regla práctica es iniciar la primera aplicación cuando el árbol ya muestra nuevo brote verde, y repetir cada 5‑6 semanas. En total, se realizan 5‑6 aplicaciones durante la temporada.
En Andalucía, Murcia y Canarias, el clima cálido permite arrancar una semana antes, a principios de marzo, y prolongar la última dosis hasta mediados de septiembre. En cambio, en el norte peninsular (Asturias, Cantabria, parte de Castilla y León) es más prudente esperar a finales de abril y cortar la fertilización a principios de agosto, pues las heladas tardías pueden retrasar el desarrollo y provocar estrés si el árbol recibe nutrientes cuando el suelo aún está frío.
Época de dormancia – Cuándo NO fertilizar
Desde octubre hasta febrero, el aguacate reduce drásticamente su actividad metabólica. Durante este periodo, el árbol se prepara para el invierno y la absorción de nutrientes baja al mínimo. Aplicar fertilizante en estos meses no solo es inútil, sino que el exceso de sales se acumula en el sustrato y puede quemar las raíces al reanudarse el crecimiento en primavera. Por eso, la regla de oro es no fertilizar nunca entre octubre y febrero, y reservar ese tiempo para podas de mantenimiento y riegos moderados.
Frecuencia según etapa de crecimiento
Plántulas y árboles jóvenes
Los avales jóvenes (menos de 3 años) requieren un enfoque más suave. Durante los primeros 3‑4 meses tras el trasplante, el sustrato recién preparado ya contiene suficiente materia orgánica, así que se aconseja omitir la fertilización o aplicar una dosis a la mitad del régimen adulto. A partir del cuarto mes, comienza con una aplicación ligera cada 8‑10 semanas mientras sigan en fase vegetativa. Esta dosificación moderada evita el “choque de nitrógeno” que produce brotes débiles y alargados.
Árboles adultos – Crecimiento vegetativo
Una vez que el árbol supera los 3‑4 años y tiene un buen sistema radicular, sigue el calendario principal: cada 5‑6 semanas entre marzo y agosto. En esta fase, la demanda de nitrógeno es alta para sostener la expansión del follaje y la formación de los primeros frutos. Mantener la frecuencia sugerida garantiza una cobertura nutricional equilibrada y favorece una buena capa foliar que, a su vez, mejora la fotosíntesis.
Floración y cuajado
Cuando el árbol comienza a florecer (usualmente a finales de primavera en el sur y a principios de verano en el norte), es conveniente cambiar ligeramente la proporción del fertilizante: reducir el nitrógeno y aumentar fósforo y potasio para impulsar la formación de flores y la retención de frutos. Aplica una dosis de NPK 5‑10‑10 (o 6‑12‑12) en las dos o tres aplicaciones previas a la plena floración, manteniendo el intervalo de 5 semanas. Esta ligera variación ayuda a conseguir frutos más grandes y con mejor contenido de grasa.
Tipo de fertilizante recomendado
Para el aguacate lo más práctico es usar un fertilizante equilibrado tipo 10‑10‑10 durante la fase vegetativa y cambiar a 5‑10‑10 o 6‑12‑12 cuando se acerque la fase de floración. El bajo contenido de nitrógeno en la segunda fórmula evita que el árbol produzca exceso de ramas en detrimento de la fructificación.
En cuanto a la forma, el fertilizante líquido es el más sencillo: se diluye en el agua de riego y se absorbe rápidamente. Si prefieres una opción de bajo mantenimiento, el granulado de liberación lenta (30‑60 días) permite reducir la frecuencia a una aplicación cada dos meses, aunque sigue siendo necesario vigilar la dosificación para no sobrecargar el sustrato.
Independientemente del tipo, diluye siempre a la mitad de la dosis indicada en el envase; los árboles de aguacate son sensibles a los excesos y, en climas cálidos, la evaporación rápida del agua acelera la concentración de sales.
Cómo aplicar el fertilizante
- Riega ligeramente el árbol con agua pura antes de aplicar el abono. Esto humedece el sustrato y previene quemaduras al contacto directo del fertilizante con raíces desnudas.
- Prepara la solución líquida siguiendo la recomendación de ½ dosis (por ejemplo, 2 ml por litro de agua). Vierte la mezcla sobre la zona de la raíz, evitando el tronco y la base del árbol.
Si utilizas granulado, distribúyelo uniformemente en un anillo de 30 cm alrededor del tronco, siempre respetando la distancia de la copa para que las hojas no entren en contacto con el fertilizante seco.
La hora ideal para fertilizar es por la mañana temprano (entre 7 y 9 h) o al final de la tarde (18‑20 h), cuando la temperatura es más baja y la evaporación mínima. Nunca lo hagas al mediodía, pues el calor intenso puede provocar estrés térmico y reducir la absorción de nutrientes. Después de aplicar, riegue abundantemente para que el producto se disuelva completamente y evite la acumulación de sales en la superficie.
Señales de problemas de fertilización
Falta de fertilización
Si notas que tu aguacate muestra un crecimiento muy lento, hojas de color verde pálido y poca o nula floración a finales de primavera, probablemente está sufriendo déficit nutricional. Estos síntomas son típicos cuando el árbol pasa varios años sin recibir abono o cuando el sustrato está agotado. La solución consiste en iniciar el calendario descrito, asegurándote de que la primera aplicación llegue a la zona radicular y, si el árbol tiene más de 5 años, considerar una renovación del sustrato en la próxima poda.
Exceso de fertilización
Por otro lado, una costra blanca de sales en la superficie del suelo, puntas de hojas quemadas o un follaje excesivamente vigoroso pero frágil indica sobrefertilización. En estos casos, suspende cualquier aplicación y lava el sustrato regando abundantemente 3‑4 veces, dejando que el exceso de agua drene por completo. Si el daño es severo y aparecen manchas negras en las raíces, será necesario trasplantar a un sustrato nuevo con mayor contenido de materia orgánica y reducir la dosis a un tercio de la habitual en futuras aplicaciones.
Consejos prácticos
- ✅ Menos es más: empieza con la mitad de la dosis y ajusta solo si notas deficiencias.
- ✅ Fertiliza siempre después de regar; el sustrato seco aumenta el riesgo de quemaduras.
- ✅ Utiliza agua sin cloro: déjala reposar 24 h o recoge agua de lluvia para evitar la alteración del pH del suelo.
- ✅ Lava el sustrato una vez al año (idealmente a finales de otoño) para eliminar sales acumuladas.
- ✅ Anota en un calendario (físico o en una app) las fechas de cada aplicación; así evitarás dobles dosis o olvidos.
Errores comunes que debes evitar: fertilizar en invierno, usar la dosis completa del producto y aplicar fertilizante justo después del trasplante. Espera al menos 4 meses después de la siembra antes de la primera aplicación.
Conclusión
Fertiliza tu aguacate desde marzo (o abril en el norte) hasta agosto (septiembre en el sur), con una frecuencia de cada 5‑6 semanas, usando un fertilizante 10‑10‑10 en fase vegetativa y cambiando a 5‑10‑10 antes de la floración. Siempre diluye a la mitad y riega antes y después de la aplicación. No fertilices nunca entre octubre y febrero, ya que el árbol está en dormancia y el exceso de sales puede quemar sus raíces. Con este calendario sencillo y una dosis moderada, tus árboles crecerán fuertes, producirán frutos de calidad y tú disfrutarás de una cosecha abundante temporada tras temporada.