Cómo fertilizar granado en casa y lograr cosechas abundantes

Cómo fertilizar granado en casa y lograr cosechas abundantes

Fertilizar granado en el momento justo es tan importante como la poda o el riego. En la práctica, el cómo fertilizar granado determina si la planta produce frutos abundantes o se queda en una rama tenue. Un calendario bien planificado evita tanto la falta de nutrientes como el exceso que quema las raíces, y permite adaptar el aporte a cada zona de España.

Si aplicas el abono fuera de la época de crecimiento activo o utilizas dosis demasiado altas, el árbol puede mostrar crecimiento débil y los frutos pueden llegar pequeños o sin sabor. Por eso, en este artículo nos enfocamos en el timing: cuándo iniciar, cuántas veces al año y cómo ajustar la frecuencia según la edad de tu granado.

Cuándo fertilizar – calendario anual

A) Época de crecimiento activo – cuándo SÍ fertilizar

En la mayor parte de la península, el granado entra en su fase vegetativa desde mediados de marzo hasta finales de agosto. En esa ventana la planta necesita nitrógeno para desarrollar hojas y potasio para formar los frutos.

  • Inicio: empieza a finales de marzo en la zona mediterránea (Valencia, Murcia, Andalucía) cuando las temperaturas nocturnas superan los 12 °C de forma sostenida. En las regiones más frías del interior (Castilla‑León, Aragón) espera a principios de abril.
  • Fin: detén la fertilización a finales de agosto en el sur y a principios de septiembre en el norte, cuando las temperaturas empiezan a bajar y el árbol se prepara para la dormancia.

Durante este período aplica fertilizante cada 4‑5 semanas. Con un ciclo de riego mensual tendrás 5 aplicaciones en la zona mediterránea y 4 en la zona continental. Cada dosis se diluye a la mitad de la recomendación del fabricante para no sobrecargar el sustrato.

Variaciones regionales

  • Sur (Andalucía, Murcia, Canarias): puedes comenzar un poco antes, a principios de marzo, y extender una última aplicación hasta finales de septiembre porque el clima cálido prolonga la actividad vegetativa.
  • Norte (Galicia, Cantabria, País Vasco): las lluvias y el clima más fresco hacen que la fase activa sea más corta; empieza en abril y termina en agosto.
  • Montaña (Pirineos, Sierra Nevada): espera a que el suelo alcance 15 °C y limita el número de aplicaciones a 3‑4, siempre manteniendo la distancia de 5‑6 semanas entre ellas.

B) Época de dormancia – cuándo NO fertilizar

Desde octubre hasta febrero el granado entra en dormancia. Las bajas temperaturas y la reducción de la fotosíntesis hacen que la planta no absorba nutrientes. Aplicar fertilizante en estos meses genera una acumulación de sales que puede provocar quemaduras en las raíces y comprometer la salud del árbol.

En invierno, lo único que debes hacer es riegar moderadamente cuando haya precipitaciones y proteger el tronco de heladas intensas, pero evita por completo cualquier aplicación de fertilizante.

Frecuencia según etapa de crecimiento

A) Plántulas y árboles jóvenes

Los plantones de granado, de 0‑2 años, necesitan una nutrición cuidadosa. No los fertilices durante los primeros 3‑4 meses después del trasplante, pues el sustrato recién preparado ya contiene nutrientes suficientes.

A partir de ese momento, ofrece fertilizaciones ligeras (mitad de dosis) cada 8‑10 semanas durante la fase activa. Este ritmo permite que las raíces jóvenes se fortalezcan sin sufrir quemaduras. Cuando el árbol alcance los 3 años, pasa a la frecuencia estándar de cada 4‑5 semanas.

B) Árboles adultos – crecimiento vegetativo

Los granados productivos, entre 3 y 10 años, demandan la frecuencia descrita en el calendario: una aplicación cada 4‑5 semanas entre marzo y agosto. En este periodo el árbol está formando nueva madera y preparando los futuros frutos, por lo que el aporte constante de nitrógeno y potasio es fundamental.

C) Floración y fructificación

Cuando el granado empieza a florecer (normalmente a finales de primavera, entre abril y mayo), es recomendable cambiar a un fertilizante con más fósforo y potasio (NPK 5‑10‑10) para favorecer la cuaja del fruto. Mantén la misma periodicidad (cada 4‑5 semanas) pero reduce ligeramente la dosis de nitrógeno para evitar que el árbol destine energía al follaje en lugar de a la fruta.

Tipo de fertilizante recomendado

Para el granado la mejor opción es un fertilizante equilibrado 10‑10‑10 durante la fase vegetativa y un 5‑10‑10 cuando se acerca la época de floración. El equilibrio 10‑10‑10 suministra nitrógeno para el crecimiento de hojas y ramas, mientras que el mayor contenido de potasio ayuda a la formación de frutos jugosos.

  • Forma: elige una presentación líquida para una absorción rápida y una dosificación precisa. Si prefieres menos visitas, los granulados de liberación lenta (30‑60 días) son útiles, pero aun así aplicarlos sólo en la ventana activa.
  • Dosis: siempre diluye a la mitad de la cantidad indicada en el envase. Por ejemplo, si el fabricante sugiere 10 ml por litro, emplea 5 ml por litro. Esta medida protege la raíz de la quemadura y es adecuada para el crecimiento relativamente lento del granado.

Cómo aplicar el fertilizante

  1. Riega ligeramente el árbol con agua sin fertilizante para humedecer el suelo; esto evita que la sal del abono queme la zona radicular.
  2. Prepara la solución diluida según la dosis recomendada (½ de la indicación).
  3. Vierte el agua fertilizada directamente sobre el sustrato, alrededor del tronco a una distancia de 30‑40 cm, evitando el contacto directo con la corteza.
  4. Riega nuevamente con agua limpia la misma tarde para enjuagar cualquier residuo que pueda quedar en la superficie.

Realiza la aplicación por la mañana temprano (7‑9 h) o al atardecer (18‑20 h), cuando la evaporación es mínima y la planta puede absorber mejor los nutrientes. Nunca fertilices al mediodía en pleno verano, ya que el calor puede provocar estrés térmico y quemaduras.

Señales de problemas de fertilización

Falta de fertilización

  • Crecimiento muy lento o detenido a lo largo de la primavera, con ramas delgadas y escasas.
  • Hojas pálidas o amarillentas (clorosis) que indican déficit de nitrógeno.
  • Escasa o nula floración en la temporada esperada, señal de que el árbol no dispone de fósforo suficiente.

Si observas estos síntomas, revisa que estés siguiendo el calendario correcto y que no haya pasado más de un año sin una fertilización adecuada. En su caso, realiza una aplicación de rescate con fertilizante 10‑10‑10 diluido a la mitad, y asegúrate de mantener la regularidad en los siguientes meses.

Exceso de fertilización

  • Costra blanca o depósitos salinos en la superficie del suelo o en el borde de la maceta.
  • Quemaduras en raíces: el árbol muestra hojas marchitas pese a un riego suficiente y el tronco puede presentar manchas marrones.
  • Crecimiento exuberante pero frágil, con tallos alargados y poco robustos, y frutos pequeños y menos dulces.

Ante estos indicios, suspende inmediatamente la fertilización y riega en abundancia 3‑4 veces, dejando que el agua drene completamente para eliminar el exceso de sales. Si la costra blanca persiste, considera lavar el sustrato: extrae la capa superficial y reemplázala por tierra fresca. En casos graves, una replantación a sustrato nuevo puede ser la solución definitiva.

Consejos prácticos

  • Menos es más: siempre comienza con la mitad de la dosis recomendada; puedes aumentarla solo si notas deficiencias claras.
  • Fertiliza después de regar y nunca en suelo seco para evitar quemaduras.
  • ✅ Usa agua sin cloro: deja reposar el agua del grifo 24 h o reutiliza agua de lluvia.
  • Lava el sustrato una o dos veces al año, sobre todo después de una cosecha abundante, para eliminar sales acumuladas.
  • Lleva un calendario (en papel o app) donde apuntes la fecha y la dosis de cada aplicación; así evitas olvidar o sobre-fertilizar.

Errores comunes que conviene evitar:

  • Fertilizar en invierno: daña las raíces y no aporta beneficio.
  • Aplicar la dosis completa: los granados son sensibles a los excesos de nitrógeno.
  • Fertilizar justo después del trasplante: espera al menos 3‑4 meses para que el sustrato se asiente.

Conclusión

Fertiliza tu granado desde finales de marzo (o abril en el interior) hasta finales de agosto, con una aplicación cada 4‑5 semanas y siempre diluido a la mitad de la dosis del envase. Emplea un fertilizante 10‑10‑10 durante la fase vegetativa y cambia a 5‑10‑10 cuando se aproxima la floración. Nunca apliques fertilizante entre octubre y febrero, pues el árbol está en dormancia.

Con este calendario sencillo y una dosis moderada, verás cómo tu granado desarrolla ramas fuertes, hojas verdes y frutos jugosos que te recompensarán cada otoño. La clave está en el timing, no en la cantidad: respétalo y tu granado te lo agradecerá.