Cuándo fertilizar melón: guía completa
- 18 Nov, 2025
Si acabas de plantar melón en tu huerto, la primera pregunta que te surge es cuándo fertilizar melón para que la fruta sea jugosa y sin manchas. Un buen calendario de abonos evita los problemas de crecimiento lento, frutos pequeños o enfermedades que aparecen por falta o exceso de nutrientes. En este artículo te explico paso a paso qué momento es el más adecuado, cuánta cantidad aplicar y qué tipo de fertilizante funciona mejor en cada zona de España.
1. Cuándo fertilizar el melón
Época de mayor demanda nutricional
El melón es una planta dicotómica que entra en su fase vegetativa a finales de la primavera y pasa a la fase de fructificación a principios del verano. El calendario de fertilización se divide en tres bloques clave:
| Bloque | Periodo (España) | Objetivo del abono | Dosis típica* |
|---|---|---|---|
| Arranque | abril‑mayo (cuando la temperatura nocturna supera 12 °C) | Establecer un buen sistema radicular y vigor foliar | 150 g N / m² (fertilizante 10‑10‑10) |
| Desarrollo vegetativo | junio‑julio (hasta que aparecen los primeros frutos) | Promover hojas amplias y tallos fuertes | 200 g N / m² (fertilizante 5‑10‑10) |
| Fructificación | agosto‑septiembre (cuando los frutos alcanzan 10 cm) | Favorecer la acumulación de azúcares y la calidad del fruto | 150 g N / m² (fertilizante rico en K, p.ej. 5‑10‑20) |
*Las dosis se indican en gramos de nitrógeno (N) por metro cuadrado; ajusta la cantidad según la formulación del producto.
Señales para iniciar la fertilización
- Plántulas de melón con hojas pequeñas y tallos flácidos: necesitan el bloque de arranque.
- Cuando el rinde vegetal cubre el 30 % del suelo y aparecen los primeros palillos de fruta, pasa al bloque vegetativo.
- Frutos que se alargan y la corteza se vuelve fina son indicios de falta de potasio; entonces llega el bloque de fructificación.
Variaciones regionales
- Andalucía y Murcia: el verano empieza antes, así que el bloque vegetativo puede adelantarse a finales de mayo y el de fructificación a mediados de agosto.
- Castilla‑La Mancha y Valencia: la primavera es más templada; empieza el arranque en mediados de abril y el bloque de frutos se extiende hasta principios de octubre.
- En zonas atlánticas (Galicia, Cantabria) el melón se cultiva bajo túneles o invernaderos; allí la fertilización sigue el mismo esquema pero se ajusta al microclima interior (temperaturas 2‑3 °C más altas).
2. Tipo de fertilizante recomendado
NPK equilibrado para la fase inicial
En la fase de arranque el melón necesita nitrógeno para desarrollar hojas, pero también fosfato para las raíces. Un fertilizante 10‑10‑10 o 12‑12‑12 aplicado a ½ l de agua por cada 10 litros de riego es suficiente.
Nitrógeno moderado y potasio alto en la fructificación
Durante la maduración, la prioridad es potasio (K), que ayuda a la conversión de azúcares y a la resistencia a enfermedades como el mildiú. Un abono 5‑10‑20 o 4‑8‑12 aplicado a ¼ l por 10 litros de riego entrega la proporción adecuada sin sobrecargar de nitrógeno.
Formas de presentación
- Fertilizante granulados de liberación lenta (8‑12 semanas) ideal para hileras extensas; basta con una única aplicación al inicio del bloque vegetativo.
- Fertilizante líquido para correcciones rápidas; se mezcla fácilmente con el riego y permite ajustar la dosis según la observación de la planta.
Opciones ecológicas
Si prefieres lo natural, una mezcla casera de harina de sangre (N), harina de hueso (P) y yeso (K) en proporción 2‑1‑1 funciona bien. Disuelve 50 g de esta mezcla en 10 l de agua y riega a fondo.
3. Cómo aplicar el fertilizante
- Riega antes de aplicar: siempre fertiliza con el sustrato ya humedecido; nunca en tierra seca, pues el contacto directo puede quemar las raíces.
- Distribución uniforme: extiende el fertilizante a lo largo de la filera, a unos 30 cm del tallo principal, evitando el contacto con la corona.
- Dilución correcta: para fertilizantes líquidos, respeta la dosis indicada (p.ej., ½ l de 10‑10‑10 en 10 l de agua). Usa una regadera de capacidad media para controlar mejor la cantidad.
- Frecuencia: repite la aplicación cada 4‑6 semanas según el bloque; para granulares de liberación lenta, una sola aplicación cubre todo el periodo vegetativo.
- Control de pH: el melón prefiere suelos ligeramente ácidos a neutros (pH 6,0‑7,0); si el pH está fuera, corrígelo antes de la fertilización con cal o azufre según convenga.
4. Señales de problemas nutricionales
Deficiencia de nitrógeno
- Hojas pálidas y crecimiento lento.
- Tallos finos, fáciles de romper.
- Solución: aplicar un abono rico en N (10‑10‑10) y aumentar la dosis en 25 % durante la fase vegetativa.
Exceso de nitrógeno
- Rápido crecimiento vegetativo pero frutos pequeños y con corteza fina.
- Mayor susceptibilidad a el mildiú y píldoras de fruta.
- Solución: suspender la aplicación de N y pasar a un fertilizante con más K (5‑10‑20).
Falta de potasio
- Frutos que se alargan y no adquieren el color anaranjado típico.
- Hoja inferior amarillenta con bordes necrosados.
- Solución: aplicar un fertilizante potásico cada 2‑3 semanas durante la fase de fructificación.
Acumulación de sales
- Capa blanca en la superficie del sustrato.
- Hojas marchitas pese a riego frecuente.
- Solución: lavar el suelo con agua de lluvia o desalinar con lecho de arena y reducir la frecuencia de fertilización.
5. Consejos prácticos y errores comunes
- Riega al amanecer y fertiliza justo después; así la planta absorbe los nutrientes antes del calor máximo.
- Mantén un registro de fechas y dosis en una libreta; te ayudará a evitar la sobre-fertilización y a planificar la próxima aplicación.
- No fertilices cuando hay lluvias intensas previstas en las próximas 24 h; el agua arrastrará los nutrientes y los perderás.
- Evita la fertilización en invierno (diciembre‑febrero) en regiones de meseta; el melón está en reposo y los nutrientes no se usarán, acumulando sales.
6. Conclusión
Fertilizar melón en el momento justo es la clave para obtener frutas jugosas y evitar problemas de crecimiento. Empieza con un bloque de arranque en abril‑mayo, sigue con un aporte de nitrógeno moderado hasta julio y termina con potasio en agosto‑septiembre. Ajusta las dosis según la zona (Andalucía, Valencia o Castilla‑La Mancha) y utiliza fertilizantes líquidos o granulares según tus recursos. Con estos pasos el melón de tu huerto será el orgullo del verano y tendrás una cosecha abundante y sabrosa.