Cómo fertilizar perejil: Guía completa

Cómo fertilizar perejil: Guía completa

Si estás cultivando perejil en maceta o en el huerto, seguramente te preguntarás cuándo fertilizar perejil para que sus hojas se mantengan aromáticas y vigorosas. La respuesta no es “cualquier día”. Un abono bien programado favorece la producción de clorofila, previene el amarillamiento y reduce la aparición de plagas como pulgones. En este artículo verás paso a paso los momentos clave del año, la dosis exacta y los trucos más útiles para que tu perejil crezca como un campeón en cualquier zona de España, ya sea en la meseta central o en la costa mediterránea.


1. Cuándo fertilizar el perejil

Época del año y fase de desarrollo

EtapaMeses típicos (España)Acción fertilizadoraComentario
PlántulaFebrero‑marzo (si se siembran bajo cubierta)Primera aplicación ligera (½ dosis)El sustrato aún está estableciendo sus raíces.
Crecimiento vegetativoMarzo‑junioAplicaciones cada 4‑6 semanasNecesita nitrógeno para hojas abundantes.
Corte y cosecha intensivaJulio‑octubreDosis completa cada 6‑8 semanasRefuerza la reposición de nutrientes tras la primera cosecha.
Reposo invernalNoviembre‑eneroSin fertilizarEl perejil entra en latencia; el exceso de N provoca brotes débiles que no resisten las heladas.

En la meseta central (Madrid, Castilla‑La Mancha) el clima continental obliga a empezar la primera aplicación a mediados de marzo, cuando las temperaturas nocturnas superan los 10 °C de forma estable. En la costa de Levante (Valencia, Alicante) el perejil puede plantarse en febrero, y la primera fertilización se puede hacer ya en febrero‑marzo, aprovechando la mayor cantidad de horas de sol.

Tip práctico: Si utilizas un invernadero solar o una cubierta de plástico, inicia la primera fertilización tan pronto como las plántulas tengan 4‑5 hojas verdaderas, independientemente del mes.

Frecuencia y dosificación

  • Dosificación estándar: 5 g de fertilizante granulado por m² (aprox. 1 g por cada planta de 30 cm de distancia).
  • Formulación líquida: 10 ml de solución al 1 % (1 g/L) por planta, aplicada con regadera.
  • Riego previo: siempre riega la cama 30 min antes de aplicar el fertilizante; nunca lo hagas sobre suelo seco, ya que la salinidad puede quemar las raíces.

En jardines de macetas de terracota la absorción es más rápida: reduce la dosis a ½ de la recomendada para suelo directo y aumenta la frecuencia a cada 3‑4 semanas durante la fase vegetativa.


2. Tipo de fertilizante recomendado

NPK adecuado para el perejil

El perejil es una planta de hoja que demanda más nitrógeno (N) durante la fase de crecimiento, pero también necesita fósforo (P) y potasio (K) para un desarrollo radicular sólido y resistencia a estrés. La proporción más equilibrada es:

  • NPK 10‑10‑10 (abono universal) – uso genérico, buen comienzo.
  • NPK 5‑10‑10 – bajo en nitrógeno, ideal para épocas de cosecha intensiva cuando se quiere evitar excesivo crecimiento vegetativo que debilite la planta.

Para los horticultores ecológicos se aconseja:

  • Abono orgánico de origen vegetal (compost bien maduro) + cáscaras de huevo molidas (aporte de calcio y micro‑minerales).
  • Bórax (borato de sodio) a razón de 1 g por m² cada 8‑10 semanas para estimular la síntesis de clorofila y mejorar la resistencia a plagas.

Formas de presentación

FormaVentajaCuándo usarla
Granulado de liberación lentaAlimenta la planta durante 6‑8 semanas sin necesidad de reaplicar frecuentemente.Ideal para huertos con riego irregular o suelos arenosos.
Líquido (soluble en agua)Permite una corrección rápida de deficiencias.Útil en momentos de agostada (poda de hojas) o antes de una cosecha grande.
Orgánico (compost, humus)Mejora la estructura del suelo y la actividad microbiana.Se mezcla al arado previo a la siembra y como cobertura anual.

3. Cómo aplicar el fertilizante

  1. Preparar la solución (si es líquida): disuelve 10 ml del fertilizante al 1 % en 1 L de agua templada (≈ 20 °C).
  2. Riego previo: humedece la zona alrededor de la planta durante 5‑10 minutos.
  3. Aplicar la solución: vierte la mezcla uniformemente sobre la base de la planta, evitando que caiga sobre las hojas.
  4. Repetir según la tabla de frecuencia y la dosis indicada.

Consejo ecológico: Añade un puñado de cáscaras de huevo trituradas al sustrato cada dos meses; aportan calcio y ayudan a neutralizar la acidez que a veces aparece tras fertilizaciones repetidas.

En caso de usar fertilizante granulado, reparte la cantidad con la mano (con guantes) sobre la superficie y luego riegas suavemente para que el gránulo se disuelva y penetre en el suelo.


4. Señales de problemas relacionados con la fertilización

Deficiencia de nitrógeno

  • Hojas amarillentas en la parte inferior, crecimiento lento.
  • Armadura de tallos débil, mimetiza la falta de vigor.

Exceso de nitrógeno

  • Crecimiento desmesurado con hojas grandes y blandas, propensas a pulgones y moho gris.
  • Manchas blancas en la superficie del sustrato: acumulación de sales.

Deficiencia de fósforo o potasio

  • Manchas moradas o rojizas en los bordes de las hojas (fósforo).
  • Bordes amarillentos y necrosis en punta de hojas (potasio).

Qué hacer

  • Si detectas exceso de nitrógeno, suspende la fertilización durante 2‑3 semanas y riega abundantemente para lavar sales.
  • Ante deficiencias, aplica un fertilizante con mayor proporción de P o K (ej. 5‑15‑15) siguiendo la dosificación estándar.

5. Consejos prácticos y errores comunes

  • No fertilizar en exceso: el perejil es una planta de crecimiento rápido, pero el exceso de nutrientes genera un follaje frágil y favorece plagas.
  • Aplicar siempre después del riego: el agua ayuda a disolver el fertilizante y evita “quemaduras” en la zona radicular.
  • Usar agua sin cloro: si el suministro municipal está muy clorado, déjala reposar 24 h antes de mezclarla con fertilizante; el cloro puede dañar los microorganismos beneficiosos del suelo.
  • Rotar el sustrato cada 2‑3 años: en macetas, la acumulación de sales es más rápida; cambia el sustrato y reaplica compost para reactivar la fertilidad.

6. Conclusión

Fertilizar perejil en el momento correcto y con la dosis adecuada es tan sencillo como seguir un calendario: primera fertilización ligera en la fase de plántula, aplicaciones cada 4‑6 semanas durante el crecimiento vegetativo, y dosis completa cada 6‑8 semanas cuando se cosecha intensivamente. Usa un fertilizante equilibrado 10‑10‑10 o una mezcla orgánica con cáscaras de huevo y bórax, y nunca apliques sobre suelo seco. Con estos pasos, tu perejil mantendrá hojas verdes, aromáticas y resistentes a plagas en cualquier rincón de España, desde la meseta central hasta la costa del Mediterráneo. ¡A por esas hojas frescas todo el año!