Cuándo fertilizar pimiento: guía completa

Cuándo fertilizar pimiento: guía completa

Si te preguntas cuándo fertilizar pimiento para que la planta dé frutos abundantes y sabrosos, estás en el lugar adecuado. En el clima español, el momento exacto y la dosis del abono hacen la diferencia entre una cosecha escasa y un pimiento que llena la cesta. A lo largo de este artículo te explicaré paso a paso el calendario ideal, los tipos de fertilizante que convienen y los trucos que uso en mi huerto de la Comunidad Valenciana.

1. Calendario de fertilización en cada fase

1.1. Plántula (semillas y trasplantes)

Durante las primeras 3‑4 semanas después de la germinación, el pimiento necesita un impulso de nutrientes, pero sin excederse. Aplica un fertilizante líquido equilibrado 10‑10‑10 diluido al 50 % de la dosis recomendada cada 7‑10 días. Riega la solución directamente al sustrato, evitando que las hojas se mojen, y observa que el sustrato quede ligeramente húmedo. En zonas como Andalucía, donde las temperaturas primaverales rondan los 22‑24 °C, una dosis ligera favorece la formación de un sistema radicular fuerte.

1.2. Crecimiento vegetativo (hojas y tallos)

Una vez que la planta tiene 5‑6 hojas verdaderas, aumenta la frecuencia a cada 14‑15 días y utiliza un fertilizante con mayor contenido de nitrógeno (por ejemplo, 15‑5‑10). Cada planta necesita aprox. 200 ml de solución por aplicación, lo que equivale a 30‑40 g de fertilizante granulado disuelto en 2 L de agua. En Castilla‑La Mancha, donde los días de primavera son más frescos (10‑15 °C), este aporte extra de nitrógeno ayuda a que los tallos se mantengan robustos y evite el espigamiento.

1.3. Floración y fructificación (de la primera flor al primer fruto)

El momento clave es pasar de un fertilizante nitrogenado a uno rico en fosfato y potasio (por ejemplo, 5‑10‑10). A partir del primeros colores de las flores, aplica cada 21‑25 días la dosis completa (según indicaciones del fabricante) y riega con 3‑4 L de agua por planta, distribuidos en dos riegos al día si hace mucho calor. En la costa mediterránea, donde el sol de junio‑julio supera los 30 °C, una fertilización ligera pero frecuente mantiene la planta en forma y favorece la maduración uniforme de los frutos.

1.4. Postcosecha y descanso (otoño‑invierno)

Tras la última cosecha, reduce el abono al 50 % de la dosis y únicamente en octubre‑noviembre, antes de que lleguen las primeras heladas. En Galicia o Asturias, donde el otoño es lluvioso, basta con una sola aplicación para que la planta guarde reservas nutritivas durante el invierno. En invierno (diciembre‑febrero) no fertilices; el pimiento entra en reposo y cualquier aporte de nitrógeno quemaría las raíces.

2. Variaciones climáticas y estacionales

El clima español es muy heterogéneo, por lo que el calendario anterior necesita ajustes.

  • Sur seco (Málaga, Almería): la evaporación es alta, así que el riego y la fertilización deben sincronizarse. Aplica el fertilizante cuando el suelo esté húmedo, nunca en sequía, y reduce la frecuencia a cada 30 días durante los meses de agosto‑septiembre.
  • Norte húmedo (Cantabria, León): la lluvia abundante ya aporta parte de los nutrientes. Limita la fertilización a una sola dosis de 5‑10‑10 en noviembre y evita cualquier aplicación después de una lluvia fuerte, pues el exceso de sales puede acumularse en la superficie.
  • Altura (Pirineos, Sierra Nevada): las temperaturas nocturnas caen bajo 5 °C en primavera. En este caso, espera a que las máximas superen los 15 °C de forma estable antes de iniciar la fase vegetativa y empieza a fertilizar dos semanas después del trasplante.

3. Señales de problemas relacionados con la fertilización

3.1. Deficiencia de nitrógeno

  • Hojas amarillentas en la parte inferior, con nervios aún verdes.
  • Crecimiento lento y tallos finos, típicos de la fase vegetativa.

Si notas estos síntomas, aumenta la frecuencia del fertilizante 15‑5‑10 en un 20 % y revisa que el pH del suelo esté entre 6,0‑6,5, pues un pH bajo dificulta la absorción de nitrógeno.

3.2. Exceso de nitrógeno

  • Brotes verdes y frondosos, pero pocos frutos o frutos muy pequeños.
  • Manchas marrones en los bordes de las hojas, signo de quemadura química.

En caso de exceso, lava la capa superficial del sustrato con agua abundante (unos 10 L por planta) y suspende cualquier fertilizante nitrogenado durante 2‑3 semanas.

3.3. Falta de potasio

  • Frutos de color verde pálido, con bordes necróticos y poca resistencia al frío.
  • Tronco con manchas negras en la base.

Aplica un fertilizante 5‑10‑10 o un cobre‑potásico (2 g / L) cada 30 días en la fase de fructificación para reforzar la calidad del fruto.

4. Consejos prácticos y errores comunes

  • No fertilices sobre suelo seco. Siempre riega 30 min antes y vuelve a regar tras la aplicación para que los nutrientes se disuelvan bien.
  • Usa agua sin cloro para diluir fertilizantes líquidos; el cloro puede dañar las raíces jóvenes. Deja reposar el agua del grifo durante 24 h o emplea agua de lluvia recogida.
  • Mide la dosis con una cuchara de té o una balanza de precisión; los paquetes de fertilizante suelen indicar la cantidad por 10 L de agua, pero en macetas pequeñas la medida deve ajustarse a 1‑2 L de agua.
  • Evita fertilizar en días de mucho calor (más de 32 °C), pues el estrés térmico reduce la absorción y puede quemar las raíces. Lo ideal es aplicar en la mañana temprana o al atardecer.
  • No repitas la misma fórmula todo el año. Alternar entre fertilizantes 10‑10‑10 (crecimiento) y 5‑10‑10 (fructificación) mantiene el equilibrio de N‑P‑K y evita que la planta se “acostumbre” al mismo aporte.

5. Resumen rápido (tabla de referencia)

EtapaMeses (según zona)Tipo de fertilizanteDosis aproximadaFrecuencia
PlántulaMarzo‑Abril (sur) / Abril‑Mayo (norte)10‑10‑10 líquido ½ dosis200 ml/plant‑aCada 7‑10 días
Crecimiento vegetativoAbril‑Junio15‑5‑10 granulado30‑40 g/2 L aguaCada 14‑15 días
Floración/FructificaciónJunio‑Septiembre5‑10‑10 granulado/líquido50‑60 g/3 L aguaCada 21‑25 días
PostcosechaOctubre‑Noviembre5‑10‑10 (½ dosis)20‑30 g/2 L aguaUna sola vez
InviernoDiciembre‑FebreroNo fertilizar

6. Conclusión

Saber cuándo fertilizar pimiento es tan importante como elegir la variedad adecuada. Con un calendario que siga la fase de desarrollo, adaptado a la zona climática (sur, norte o alto) y respetando la dosificación correcta, conseguirás plantas vigorosas y una cosecha abundante sin quemaduras ni retrasos. Recuerda siempre comprobar la humedad del sustrato antes de aplicar el abono, evitar fertilizar en días de máximo calor y alternar entre fertilizantes ricos en nitrógeno y en potasio / fosfato. Con estos pasos, tu pimiento crecerá sano y dará frutos deliciosos en cualquier rincón de España.