Cómo podar menta: Guía completa
- 22 Nov, 2025
Si tienes menta en tu huerto o balcón, seguro que ya has notado lo rápido que se extiende. Cómo podar menta es la clave para evitar que se vuelva una maraña incontrolable y, a la vez, para estimular un follaje más denso y aromático. En climas como los del Mediterráneo (levante, Cataluña) la menta crece todo el año, mientras que en la meseta central (Madrid, Castilla‑La Mancha) la fase de crecimiento se concentra en primavera‑verano. A lo largo de este artículo te explicaré cuándo podar, qué técnicas usar y qué errores evitar, con datos concretos para que puedas aplicar los consejos de inmediato.
Cuándo podar la menta
Época del año
- Primavera temprana (marzo‑abril): es el mejor momento para la primera gran poda. El objetivo es recortar los brotes que hayan crecido en invierno y dejar entre 15‑20 cm de tallo sobre el nivel del suelo.
- Verano (junio‑agosto): podas de mantenimiento cada 3‑4 semanas para evitar que la planta se vuelva leñosa y para favorecer la producción de hojas frescas. En zonas muy calurosas como Murcia o Almería, poda una semana antes de la ola de calor para reducir la evaporación.
- Otoño (octubre): una poda ligera, de 10‑15 cm, antes de la primera helada ayuda a que la menta entre en reposo sin que la parte aérea se marchite completamente. En el norte (Galicia, Asturias) se puede esperar hasta noviembre sin riesgo de heladas fuertes.
Frecuencia y señales
- Cada 2‑3 semanas en periodo activo (primavera‑verano) es suficiente para mantener la planta compacta.
- Si observas hojas muy largas y delgadas, es señal de que la planta está “buscando luz” y necesita una poda rápida.
- En climas atlánticos, donde la humedad es mayor, puedes espaciar la poda a 4‑5 semanas para no favorecer la aparición de hongos en los cortes recién hechos.
Cómo podar la menta: técnica paso a paso
Herramientas recomendadas
- Tijeras de podar bypass (corte limpio) – evita desgarros que puedan infectar la planta.
- Guantes de jardinería – la menta tiene aceites que pueden irritar la piel en personas sensibles.
- Alcohol isopropílico (70 %) – desinfecta las tijeras entre cortes cuando trabajes con varias plantas.
Preparación del punto de corte
- Ángulo de 45°, siempre mirando hacia la yema exterior (la que apunta fuera del centro de la planta).
- Cortar a 5 mm por encima de una yema con al menos 3‑4 hojas; así la energía se dirige a la nueva brotación y la planta no sufre pérdidas bruscas.
Proceso de poda
- Inspecciona la planta y elimina primero los tallos muertos o amarillentos; estos suelen estar en la base y pueden ser un foco de enfermedades.
- Recorta los tallos leñosos que superen los 30‑35 cm de altura. Deja los brotes más jóvenes, entre 10‑15 cm, para que sigan produciendo hojas tiernas.
- Despeja el centro de la menta, creando una forma “en abanico”. Esto permite que la luz penetre al interior y evita la sombra que favorece el moho.
- Recoge los recortes y, si lo deseas, puedes reutilizarlos en una infusión de té o como abono verde si los dejas descomponer unos días antes de incorporarlos al compost.
Intensidad de la poda
| Tipo de poda | Porcentaje de reducción | Cuándo aplicarla |
|---|---|---|
| Ligera | 10‑15 % de la masa total | Mantenimiento mensual en verano |
| Media | 25‑35 % | Después de la primera cosecha (abril‑mayo) |
| Severa | >50 % (solo en planta sobrecrecida) | Sólo si la menta ha llegado a 60‑70 cm y está muy leñosa |
Consejos para un corte saludable
- Nunca podar bajo la lluvia: la humedad aumenta el riesgo de infecciones por hongos.
- Evita cortar en días de mucho viento: los cortes pueden quedar rasgados.
- Riega ligeramente 1‑2 horas después de podar para ayudar a la cicatrización y a la absorción de nutrientes.
Poda según tipo de menta
En España cultivamos varias variedades de menta, y cada una responde de manera distinta a la poda:
- Menta piperita (menta de jardín): crece rápido y tolera podas frecuentes. Ideal para climas cálidos del sur; una poda cada 2 semanas en pleno verano mantendrá el sabor intenso.
- Menta spearmint (hierbabuena): más sensible al exceso de corte. En la meseta conviene una poda ligera cada 3‑4 semanas y evitar recortes drásticos que debiliten la planta.
- Menta de agua (Mentha aquatica): se utiliza en huertos de pago con agua abundante (por ejemplo, en las riberas del Ebro). Necesita una poda anual al final del otoño para evitar que se vuelva invasiva en zonas húmedas.
Entender estas diferencias te ayuda a ajustar la intensidad y el calendario según la variedad que tengas en tu huerto.
Señales de problemas tras la poda
- Corte excesivo: si la planta muestra pocos brotes nuevos después de la poda, es señal de que se ha eliminado demasiado tejido fotosintético. En este caso, reduce la frecuencia y permite que la planta recupere vigor antes del siguiente recorte.
- Cortes mal hechos (bordes irregulares o rasgados): favorecen la entrada de hongos como la Botrytis; aparecerán manchas grises‑blancas en los tallos recortados. Desinfecta la herramienta y elimina los tejidos dañados.
- Flores y semillas no deseadas: la menta tiende a florecer si la poda es insuficiente. Si aparecen espigas, corta justo bajo la primera hoja de cada brote para impedir la puesta de semillas y mantener la planta productiva.
Consejos prácticos y errores comunes
- Truco rápido: coloca una cinta de cobre alrededor del macetero. El cobre repele a algunos insectos que se posan sobre los tallos recién podados.
- No utilices herbicidas cerca de la menta recién podada; el tejido herido absorbe fácilmente químicos y puede quemar la planta.
- Errores habituales: podar en el día más caluroso del verano o dejar los cortes sin limpiar. Ambos hacen que la menta pierda humedad rápidamente y se infecte.
Conclusión
Podar la menta de forma regular y con la técnica adecuada es la mejor defensa contra su crecimiento invasivo y la garantía de hojas aromáticas y sabrosas. Recuerda: la primera poda grande en primavera, mantenimientos cada 2‑3 semanas en verano, y una última poda ligera en otoño. Con herramientas limpias, ángulos de corte correctos y respetando las particularidades de cada variedad y zona de España, conseguirás un huerto de menta vigoroso y siempre listo para usar en tu cocina o infusión. ¡A podar y a disfrutar de su frescura!