Cómo podar naranjo
- 26 Oct, 2025
Si tienes un naranjo en tu patio o en la parcela, sabrás que una poda bien hecha marca la diferencia entre una cosecha escasa y una abundante. Cómo podar naranjo no es solo cuestión de cortar ramas, sino de entender el ciclo de crecimiento del citricos, el clima de tu zona y el momento adecuado del año. En este artículo te explico paso a paso cuándo y cómo podar tu naranjo, qué errores evitar y qué señales indican que la poda ha sido correcta o no.
Cuándo podar el naranjo
En España la época de poda depende de la latitud y de la intensidad invernal. En la Mediterráneo (Andalucía, Murcia, Levante) el invierno es suave, por lo que la poda principal se hace entre enero y febrero, justo antes de que el árbol salga de la dormancia. En la zona continental (Madrid, Castilla‑La Mancha) donde las heladas pueden llegar a ‑5 °C, espera hasta finales de febrero o incluso marzo cuando el riesgo de helada haya pasado. En el norte de España (Galicia, Cantabria) el árbol entra en reposo más profundo; allí conviene podar a finales de marzo o abril, cuando la temperatura media nocturna ya supera los 8 °C.
La poda se divide en dos momentos clave:
- Poda de formación (árboles jóvenes, hasta 3 años). Se realiza a finales del invierno para dar forma al tronco y definir la estructuración de ramas principales.
- Poda de mantenimiento (árboles productivos, a partir del cuarto año). Se hace en la misma ventana temporal, pero el objetivo es eliminar madera vieja, equilibrar el follaje y favorecer la fructificación.
En climas muy cálidos, como la costa de Almería, a finales de verano (julio‑agosto) se permite una ligera poda de rejuvenecimiento para eliminar brotes que compiten con la fruta, siempre que no coincida con la etapa de maduración (septiembre‑octubre). Recuerda que podar durante la floración reduce la producción, porque elimina los botones florales que darán la próxima cosecha.
Cómo podar naranjo – Técnica paso a paso
Herramientas y preparación
- Tijeras de podar tipo bypass o cizalla de mano bien afiladas. Son las que hacen cortes limpios y reducen el daño al tejido.
- Guantes de jardinería gruesos, para protegerte de las espinas y de posibles irritaciones por la savia.
- Alcohol 70 % o una solución de lejía diluida (1 : 9) para desinfectar la herramienta entre cortes y evitar la transmisión de virus como el citrus tristeza.
Consejo práctico: desinfecta las tijeras antes de cada serie de cortes; basta con pasar un paño impregnado en alcohol y dejar secar al aire.
Paso a paso
| Paso | Qué cortar | Dónde y cómo hacerlo |
|---|---|---|
| 1. Elimina madera muerta | Ramas secas, negras o con polvo | Corta justo por encima del punto donde la rama se une a una rama sana, dejando un “brote” pequeño que pueda brotar. |
| 2. Suprime cruces y roces | Ramas que se cruzan o se rozan entre sí | Elimina la rama menos fuerte, siempre con un corte en ángulo de 45°, a unos 5 mm por encima de una yema orientada hacia fuera. |
| 3. Reduce la copa | Follaje denso que sombrearía la fruta | Selecciona ramas laterales que crezcan hacia el interior y recórtalas dejando 30‑40 cm de longitud. El objetivo es que la luz penetre hasta el interior del árbol. |
| 4. Conserva las ramas vigorosas | 3‑5 ramas principales que mantengan la forma | Deja 4‑6 ramas bien espaciadas alrededor del tronco, cada una con al menos 2 cm de diámetro. Corta justo por encima de una yema que apunte hacia afuera para estimular un crecimiento abierto. |
| 5. Despunte de chupones | Brotes que surgen desde la base del tronco o del injerto | Retira esos brotes con un corte limpio, evitando dañar la unión del injerto. |
Detalles de los cortes
- Ángulo de corte: 45° hacia fuera para que el agua no se acumule sobre la herida.
- Longitud del trozo removido: no más del 30 % de la longitud total de la rama para no debilitar demasiado el árbol.
- Corte limpio: evita rasgaduras; una herramienta afilada garantiza una herida que cicatriza rápido.
Después de la poda
Una vez terminada la poda, cubre las heridas mayores (más de 2 cm) con pasta cicatrizante a base de bentonita o cera de abejas. Esto reduce la entrada de patógenos y acelera la cicatrización. No apliques químicos de forma preventiva; el propio árbol tiene capacidad de sellar la zona si el corte es limpio.
Poda según tipo de naranjo
Los naranjos pueden ser injertados (la mayoría) o semilleros (menos comunes).
- Naranjo injertado (p. ej. variedad Navel sobre patrón Troyer). La unión injertada es más vulnerable a cortes demasiado profundos; evita cortar por debajo del patrón para no comprometer la raíz.
- Naranjo de semilla (cultivado a partir de semillas). Tiende a desarrollar un tronco más grueso y ramificado; la poda puede ser más agresiva en la fase temprana para evitar que el árbol se vuelva demasiado denso.
En los huertos urbanos, donde el espacio es limitado, la poda de formación debe ser más frecuente (cada año) para mantener un árbol compacto que no invada la terraza. En explotaciones tradicionales de la zona de Valencia, se permite que el árbol alcance una altura de 4‑5 m y sólo se poda cada 3‑4 años para renovar la madera productiva.
Señales de problemas tras la poda
Una poda correcta se refleja en hojas verdes y brillantes, brotes vigorosos y una fructificación abundante al año siguiente. Si notas alguno de estos síntomas, probablemente hayas podado mal:
- Crecimiento débil: brotes finísimos y pálidos indican que se ha eliminado demasiada madera vegetativa o que los cortes están muy cerca de la base.
- Exuberancia de chupones: aparición de numerosos brotes desde la base es señal de que el árbol intenta compensar una pérdida excesiva de follaje.
- Brote de enfermedades: manchas negras o amarillentas en las heridas sugieren que no se desinfectaron las herramientas o que se podó en época lluviosa, favoreciendo hongos como el Phytophthora.
En caso de detectar alguno de estos problemas, realiza una poda de saneamiento en la siguiente ventana invernal, eliminando los chupones y cualquier madera enferma, y aplica una capa de compost alrededor del tronco para mejorar la salud del suelo.
Consejos prácticos y errores comunes
- No podar bajo la lluvia: la humedad facilita la entrada de patógenos por los cortes. Espera al menos 48 h de tiempo seco.
- Evita podas excesivas: quitar más del 30 % del follaje en una sola sesión debilita la producción y abre paso a plagas.
- Utiliza mulch (paja o virutas de madera) alrededor del árbol después de podar; ayuda a retener humedad y a regular la temperatura del suelo, reduciendo el estrés.
- Registra la poda: anota la fecha, la zona podada y la variedad del naranjo; con el tiempo podrás ajustar la intensidad según la respuesta del árbol.
Conclusión
Podar un naranjo correctamente implica elegir la época adecuada (invierno, antes de la brotación), usar herramientas limpias y hacer cortes precisos en ángulo y a la altura de yemas exteriores. Elimina madera muerta, cruces y chupones, mantén 3‑5 ramas principales bien espaciadas y protege las heridas con pasta cicatrizante. Con estos pasos y prestando atención a los síntomas de exceso o falta, conseguirás árboles sanos, una cosecha generosa y una presencia ornamental que embellezca tu huerto español. ¡A la obra y que tus naranjas luzcan jugosas y llenas de sabor!