Cómo regar albahaca: guía completa
- 18 Oct, 2025
Si buscas cómo regar albahaca en tu huerto o balcón, estás en el sitio correcto. La albahaca (Ocimum basilicum) es una de esas hierbas aromáticas que, bien hidratada, nos regala hojas jugosas y un perfume inconfundible. Pero también es vulnerable: demasiado agua ahoga sus raíces, mientras que la escasez la vuelve frágil y menos aromática. En este artículo te enseñaré, paso a paso, la cantidad exacta de agua que necesita, la frecuencia ideal según la época del año y la zona de España donde la cultives, y cómo reconocer los signos de riego insuficiente o excesivo. Con estos datos podrás dedicarle a tu albahaca el cuidado que merece y disfrutarla en tus platos todo el verano.
Frecuencia y cantidad de riego
Etapas de la planta
- Plántulas (primeras 3‑4 semanas): Necesitan un riego ligero pero constante. Lo ideal es 30‑40 ml por planta cada día en clima templado, o cada dos días si la temperatura ronda los 15‑18 °C. Usa una regadera con boquilla fina para evitar encharcar el sustrato.
- Plantas establecidas (de 4 semanas a 6 meses): Requieren 150‑200 ml por planta cada 2‑3 días en primavera. Cuando la temperatura sube a 25‑30 °C, aumenta la cantidad a 250 ml y la frecuencia a diaria si el sustrato se seca rápidamente.
- Albahaca adulta (más de 6 meses): En época de pleno crecimiento (abril‑septiembre) mantén 200‑300 ml cada 2 días, siempre que la capa superior del sustrato esté seca al tacto (aprox. 2 cm). En otoño e invierno, reduce a 100‑150 ml cada 4‑5 días, ya que la planta entra en una fase de latencia ligera.
Cantidad de agua por superficie
Si cultivas albahaca en una cama de 1 m² con una densidad de 15 plantas, el riego total será de 3‑4 litros cada 2‑3 días en primavera, y 5‑6 litros diarios en los meses más calurosos del sur. En macetas (diametro ≈ 20 cm) basta con 500‑600 ml por riego, evitando que el agua se acumule en el platillo.
Métodos recomendados
- Riego por goteo: Instala un tubo de 2 l/h con emisores de 4 ml/min. Programa 10‑15 minutos por sesión, ajustando según la evaporación.
- Regadera con boquilla fina: Apunta al sustrato, no a las hojas, para prevenir enfermedades fúngicas.
- Bandeja de absorción: Coloca la maceta sobre una bandeja con 30 ml de agua; retira el exceso tras 15 min. Es ideal para balcones donde el viento seca rápidamente el sustrato.
Variaciones climáticas y estacionales
Norte de España (Galicia, Cantabria, Asturias)
En el norte la humedad es alta y las temperaturas raramente superan los 22 °C en verano. Aquí, el riego se reduce a 100‑150 ml cada 3‑4 días en primavera y a 200 ml diarios sólo cuando las lluvias fallan durante una ola de calor. Un buen consejo: aprovecha la lluvia y, si es posible, riega bajo techo para evitar el encharcamiento del sustrato.
Interior (Madrid, Castilla‑La Mancha)
Las temperaturas pueden oscilar entre 10 °C en primavera temprana y 35 °C en julio. En esta zona, la albahaca necesita más agua: 200‑250 ml cada 2 días en primavera y 300‑350 ml diarios a mediados del verano. Usa una capa de paja o acolchado de hojas secas para reducir la evaporación y evitar que el suelo se reseque de golpe.
Sur de España (Andalucía, Murcia, Valencia)
El clima es seco y las temperaturas llegan a 40 °C en agosto. En estos casos, riega 300‑400 ml por planta cada día, preferiblemente en la mañana temprano (antes de las 9 h) para que el agua penetre antes de que el sol la evapore. Si la planta está en maceta, coloca una capa de grava de 2‑3 cm en el fondo para mejorar el drenaje y evitar el hormigueo de raíces.
Cultivo bajo techo (balcón o interior)
Cuando la luz natural es limitada, complementa con lámparas LED de cultivo (400‑500 lux) y mantén el sustrato más húmedo pero sin encharcar: 100‑150 ml cada día en primavera y 200 ml en verano. Controla la humedad con un higrómetro; si supera el 70 %, reduce la frecuencia.
Señales de problemas de riego
Falta de agua
- Hojas marchitas y crujientes, especialmente en los bordes.
- Tallos delgados y cobrizos, que indican que la planta está buscando agua.
- Crecimiento detenido: la albahaca deja de producir nuevas hojas y su aroma se vuelve tenue.
Exceso de agua
- Hojas amarillas por debajo del nudo, a menudo acompañadas de manchas negras en la base del tallo.
- Raíces blandas y con olor a humedad al retirar la planta del sustrato; esto señala pudrición.
- Presencia de moho gris en la superficie del sustrato, señal de exceso de humedad y falta de ventilación.
Si detectas cualquiera de estos síntomas, actúa de inmediato: reduce la frecuencia, mejora el drenaje o, en caso de exceso, deja secar la capa superior del sustrato durante 48 h antes de volver a regar.
Consejos prácticos y errores comunes
- Riega siempre al pie de la planta, nunca desde arriba. Un chorro directo sobre las hojas facilita la aparición de óspora de mildiú.
- Multiplica la cantidad de agua en macetas de terracota, que absorben más rápidamente que las de plástico. Un buen truco: coloca la maceta en una bandeja con agua y deja que absorba por capilaridad durante 30 min una vez a la semana.
- No esperes a que la tierra esté seca en profundidad antes de regar; la albahaca tiene raíces poco profundas (≈ 15 cm). Usa el método del dedo a 5 cm: si sientes humedad, basta con un riego ligero.
- Error típico: regar en la tarde o al anochecer. El agua se queda en la superficie, creando ambiente propicio para hongos. La mejor hora es entre las 7 h y las 9 h, cuando la temperatura es más baja y la evaporación mínima.
Conclusión
Regar albahaca de forma adecuada es cuestión de conocer la etapa de la planta, el clima de tu zona y observar los signos que te da el propio follaje. En primavera, basta con 150‑200 ml cada 2‑3 días; en verano, aumenta a 300‑400 ml diarios, especialmente en el sur. Reduce la frecuencia en otoño e invierno y nunca dejes la tierra empapada durante el invierno, pues eso puede matar la raíz. Siguiendo estos pasos, tendrás una albahaca vigorosa, aromática y lista para perfumar tus platos durante toda la temporada. ¡A regar con cabeza y disfrutaremos de su sabor todo el año!