Cómo regar alcachofas: guía completa
- 16 Oct, 2025
Si tienes alcachofas en tu huerto, sabes que un buen riego es la clave para obtener cabezas grandes y sabrosas. Cómo regar alcachofas de forma adecuada evita que la planta sufra estrés hídrico o que el suelo se vuelva encharcado y propicie enfermedades. En este artículo te explico, paso a paso, la cantidad de agua, la frecuencia y los trucos más útiles para cada fase del cultivo y para las distintas zonas climáticas de España.
Frecuencia y cantidad de riego
Etapas del cultivo
| Etapa | Frecuencia típica | Litros por planta* | Comentario |
|---|---|---|---|
| Plántulas (0‑4 sem) | Cada 2‑3 días | 1‑2 L | Suelo ligera, evita encharcar |
| Crecimiento vegetativo | 2‑3 veces/semana | 3‑5 L | Riego profundo, mayor en verano |
| Formación del capullo | Cada 2‑3 días | 4‑6 L | Mantén humedad constante |
| Cosecha | Cada 3‑4 días | 3‑4 L | Reduce ligeramente para evitar que el capullo se abra prematuramente |
*Los litros son aproximados para una planta con tamaño estándar (30 cm de alto, 20 cm de ancho). Si usas macetas de terracota o cultivas en invernadero, ajusta en función del sustrato y la evaporación.
Cómo medir la cantidad
- Riego por goteo: Un gotero de 2 L/h colocados a 30 cm del tallo suministra la cantidad exacta en 15‑20 min.
- Regadera de mano: Aplica el agua lentamente hasta que veas que el borde del surco se humedece a 10‑15 cm de profundidad; eso equivale a unos 3 L.
- Manguera: Con un caudal de 10 L/min abre el grifo durante 30 s para obtener aproximadamente 5 L.
Prueba de humedad
- Inserta el dedo a 5 cm de profundidad. Si la tierra se siente seca, riega; si está húmeda, espera 24 h.
- Alternativamente, usa una banda de papel húmedo: si la zona alrededor del tallo se tiñe en menos de 2 min, el riego es suficiente.
Variaciones climáticas y estacionales
Norte versus sur
- Galicia y Asturias (clima atlántico, lluvias abundantes): durante la primavera, basta con 1‑2 L cada 4‑5 días. En verano, aunque las lluvias disminuyen, el riego nocturno de 2‑3 L suele ser suficiente.
- Andalusia y Murcia (clima mediterráneo–subtropical, veranos muy secos): en abril‑mayo riega 3‑4 L cada 2‑3 días. En julio‑agosto, eleva a 5‑6 L al día, preferiblemente en la temprana mañana para evitar evaporación excesiva.
Invierno y primavera temprana
En zonas con heladas ocasionales (por ejemplo, la meseta central), el suelo puede permanecer congelado hasta mediados de febrero. En esa fase, no riegues hasta que la temperatura del suelo supere 6 °C; de lo contrario, el agua se quedará en la superficie y favorecerá enfermedades fúngicas.
Cultivo bajo cubierta
Si utilizas un invernadero sin ventilación automática, la evaporación es menor. Riega un 20 % menos que en campo abierto y mantén la humedad relativa entre 60‑70 %. Un termómetro de sustrato ayuda a regular la frecuencia.
Señales de problemas de riego
Falta de agua
- Hojas amarillentas y caídas en la parte inferior de la planta.
- Crecimiento torcido de los tallos, con la base más gruesa que la zona alta.
- Capulotes pequeños o que se abren antes de tiempo, indicando estrés hídrico.
Exceso de agua
- Raíces negras o blandas al desenterrar la planta; signo de pudrición.
- Manchas marrones y blandas en la base del tallo, a menudo acompañadas de hongos como Pythium.
- Suelos con superficie cenicienta o con cristales blancos (sales) que se forman por riego excesivo y falta de drenaje.
Riego irregular
- Frutos agrietados aparecen cuando la planta pasa de periodos secos a riegos abundantes; la alternancia provoca que el tejido se expanda bruscamente.
- Hojas con bordes ondulados y manchas negras son típicas de fluctuaciones bruscas de humedad.
Consejos prácticos y errores comunes
- Riega siempre al pie de la planta y evita mojar las hojas. El exceso de humedad en la corona favorece la aparición de botrytis y mildew.
- Mulching con paja o corteza triturada reduce la evaporación hasta en un 30 % y mantiene la temperatura del suelo más estable.
- Instala temporizadores: programa el riego a las 6‑8 am para que el agua penetre antes de que el sol sea intenso.
- Error típico: regar cada día en verano sin medir la humedad; terminarás con raíces podridas y capulotes pequeños.
- Truco económico: reutiliza botellas PET cortadas como mini‑cucharas de riego; cada botella de 1 L permite aplicar el agua con precisión alrededor de cada planta.
Conclusión
Regar alcachofas con la cantidad y frecuencia adecuada es una cuestión de equilibrar la humedad del sustrato con las condiciones climáticas de tu zona. Como regla general, aplica entre 1‑2 L a las plántulas y aumenta hasta 5‑6 L en los meses más calurosos del sur, siempre comprobando la humedad a 5 cm de profundidad. Evita los errores más comunes —riegos excesivos y salpicar hojas— y utiliza técnicas como el goteo, el mulching y los temporizadores para lograr un riego constante y eficiente. Con estos pasos, tus alcachofas crecerán sanas, producirán cabezas grandes y te recompensarán con un sabor inigualable en la mesa.