Cómo regar orquídeas: guía completa
- 23 Oct, 2025
Si estás leyendo esto, seguramente alguna vez has visto a tus orquídeas marchitarse por falta o exceso de agua. Cómo regar orquídeas es una de esas preguntas que aparecen justo cuando vemos que las raíces se ven blandas o, por el contrario, resecas y quebradizas. En el clima español, donde la humedad varía de la bruma atlántica del norte a la sequía mediterránea del sur, el riego correcto resulta clave para que esas flores elegantes florezcan año tras año. A lo largo de este artículo te explicaré paso a paso cuánta agua necesitan, cada cuánto tiempo, y qué trucos emplear según la zona y la fase de la planta.
Frecuencia y Cantidad de Riego
Etapas de la orquídea y requerimientos de agua
- Plántulas y esquejes (primeras 4‑6 semanas): necesitan un sustrato húmedo pero sin encharcar, lo que se traduce en un riego cada 2‑3 días en primavera y otoño, y diario en verano si la temperatura supera los 28 °C. La regla de oro es que, al tocar la superficie del sustrato, la capa superior debe sentirse fresca al tacto.
- Plantas adultas en crecimiento vegetativo (de 2 a 5 años): la frecuencia se reduce a una vez cada 5‑7 días en climas templados como la zona de Cataluña interior o Castilla‑La Mancha, y a cada 3‑4 días en áreas más cálidas como la Costa de Granada. En estos casos, la cantidad de agua suele ser 150‑200 ml por maceta de 15 cm de diámetro.
- Época de floración (normalmente de abril a julio en la Península): la demanda hídrica aumenta ligeramente, pues la planta dirige recursos a la producción de flores. Riega 200‑250 ml cada 4‑5 días, siempre controlando que el sustrato quede ligeramente húmedo pero sin charcos.
Cuántos litros por maceta
Para una maceta de 20 cm (tamaño típico para Phalaenopsis) la regla práctica es aproximadamente 300 ml de agua por riego, siempre aplicando el líquido de forma lenta para que penetre hasta el fondo. Si utilizas una bandeja de drenaje, evita que el agua se acumule más de 5 minutos; de lo contrario, las raíces se ahogarán.
Métodos recomendados
- Riego por inmersión: sumerge la maceta (con sustrato) en una cubeta con agua tibia 5‑10 minutos hasta que el sustrato haya absorbido la cantidad necesaria. Este método es ideal para orquídeas epífitas como Cattleya y Dendrobium.
- Riego con regadera de picadura fina: permite dirigir el chorro justo al sustrato sin mojar las hojas. En climas secos como la Costa del Sol, este método evita la proliferación de hongos foliares.
- Sistema de goteo controlado: si dispones de un huerto urbano con varias macetas, programa 10‑12 minutos de goteo a 2 l/h por cada maceta, siempre verificando que el recubrimiento sea uniforme.
Prueba de humedad
Antes de cada riego, introduce un palillo de bambú o la punta de un dedo a 5 cm de profundidad. Si sale seco, es momento de regar; si sale todavía húmedo, espera 1‑2 días más. Esta práctica evita tanto el sobre‑riego como la desecación accidental.
Variaciones Climáticas y Estacionales
Norte vs Sur de España
En la zona atlántica (Galicia, Asturias, Cantabria) la humedad del aire suele estar por encima del 70 %, y las lluvias son frecuentes. Allí el riego se reduce a una vez cada 7‑10 días durante el invierno, incluso para plantas jóvenes. En cambio, en la región mediterránea (Murcia, Alicante, Almería) la evapotranspiración puede superar los 6 mm/día en julio; por ello, las orquídeas requieren riego cada 2‑3 días en verano, siempre ajustando la cantidad a la que el sustrato logra retener antes de perderse por drenaje.
Estaciones y luz solar
Durante invierno (diciembre‑febrero), la temperatura media en la mayor parte de España ronda los 12‑15 °C y la luz solar es más tenue. En este periodo, el sustrato tarda más en secarse, por lo que el riego puede espaciarse hasta cada 10‑12 días en climas templados. En verano, cuando las temperaturas superan los 30 °C en el interior de la meseta, el sustrato se reseca rápidamente; aquí la clave es observar la humedad con la prueba del dedo y ajustar el riego a cada 2‑3 días.
Cultivo bajo luz artificial
Si mantienes tus orquídeas en un invernadero o bajo lámparas LED de cultivo, la evaporación aumenta. En ese caso, aumenta la frecuencia en un día respecto al riego tradicional, pero mantén la cantidad constante (150‑250 ml según el tamaño).
Señales de Problemas de Riego
Deficiencia de agua
- Hojas caídas y arrugadas: especialmente las largas del extremo de la planta.
- Raíces visibles y secas al retirar la maceta: aparecen blancas y quebradizas.
- Flores que se marchitan rápidamente después de abrirse, señal de estrés hídrico.
Exceso de agua
- Hojas amarillentas en la base, con manchas marrones que se extienden hacia el interior.
- Mal olor a podrido en la bandeja de drenaje, indicativo de pudrición de raíces.
- Crecimiento extremadamente lento y aparición de hongos blancos tipo Sclerotium en el sustrato.
Cómo corregirlos
- Si notas deficiencia, riega con una inmersión completa y verifica el drenaje la próxima semana.
- En caso de exceso, levanta la maceta, deja secar el sustrato al aire libre durante 24‑48 h, y revisa que los orificios de drenaje no estén obstruidos.
Consejos Prácticos y Errores Comunes
- No riegues en exceso durante la floración: las flores son sensibles a la humedad excesiva y pueden desarrollar manchas negras.
- Usa agua sin cloro: el cloro daña la microbiota del sustrato. Deja reposar el agua del grifo 24 h antes de usarla o emplea agua de lluvia filtrada.
- Asegura buen drenaje: una capa de arcilla expandida o perlita en el fondo de la maceta evita el estancamiento.
- Evita regar directamente sobre las hojas: la humedad prolongada favorece la aparición de míldidos y cochinillas.
- No confundas humedad del aire con la del sustrato: aunque el ambiente sea húmedo, el sustrato puede estar seco, sobre todo en macetas pequeñas.
Conclusión
Regar orquídeas en España requiere observar la temperatura, la humedad ambiental y, sobre todo, el estado del sustrato. En climas del norte, basta con un riego cada 7‑10 días en invierno y 5‑7 días en primavera; en el sur, la frecuencia sube a cada 2‑3 días durante el calor estival, siempre aplicando entre 150‑300 ml según el tamaño de la maceta. Utiliza el método de inmersión o la regadera de picadura fina, verifica la humedad con un dedo y nunca dejes agua estancada en la bandeja. Con estos pasos, tus orquídeas se mantendrán vigorosas y floridas, convirtiendo cualquier balcón o salón en un pequeño paraíso tropical.