Cómo tratar mildiu en patatas
- 15 Oct, 2025
Ver que tus patatas aparecen con manchas amarillentas, hojas que se vuelven pálidas y, al final, tubérculos con podredumbre es frustrante, sobre todo cuando trabajas con la tierra del propio patio. El mildiu es una enfermedad causada por el hongo Phytophthora infestans y suele confundirse con otras dolencias foliares. La buena noticia es que, con un diagnóstico sencillo y unas cuantas acciones concretas, puedes frenar la epidemia y salvar la cosecha.
En la mayoría de los huertos españoles el mildiu aparece cuando se combinan alta humedad, temperaturas entre 15 °C y 22 °C y prácticas de riego que dejan el follaje mojado durante horas. A continuación, desglosamos las causas más habituales, cómo identificarlas y, lo más importante, qué hacer para erradicarlas de forma segura y económica.
Causas posibles del mildiu en patatas
1. Humedad excesiva y falta de ventilación – la causa más frecuente.
Cuando la humedad relativa supera el 80 % durante varios días consecutivos, los esporas del hongo germinan en la superficie de las hojas. En zonas del norte de España (Galicia, Cantabria) la niebla matutina y las lluvias frecuentes crean el caldo ideal. En la meseta central, la falta de ventilación entre hileras de cultivo intensifica la humedad en la base de la planta. El síntoma típico son manchas marrón‑rojizas que se expanden y un vellón blanquecino en la cara inferior de la hoja.
2. Riego inadecuado – sobre todo cuando se riega por la tarde.
El agua que se queda adherida al follaje durante la noche favorece la infección. En el Mediterráneo (Valencia, Murcia) suele ocurrir al intentar compensar la escasez de lluvia con riegos intensivos. Si el sustrato no drena bien, la raíz también se ve afectada y aparecen manchas amarillas en la base de la hoja.
3. Exceso de nitrógeno (fertilización desequilibrada).
Una dosis alta de nitrógeno promueve un crecimiento rápido y frondoso, pero con tejidos más tiernos y menos resistentes a los ataques fúngicos. En los cultivos de patata de Andalucía, es habitual aplicar fertilizante nitrogenado a principios de primavera, y muchos agricultores observan que el mildiu surge unos 3‑4 semanas después.
Causas menos frecuentes (mención breve):
- Variedades susceptibles: ‘Kennebec’ y ‘Maris Piper’ son más vulnerables.
- Residuo de tubérculos infectados que quedan enterrados tras la cosecha.
- Daños mecánicos (corte de hojas, trasplante brusco) que crean puntos de entrada para el hongo.
Diagnóstico: cómo identificar la causa correcta
El diagnóstico empieza por una observación sistemática del follaje y del entorno. Pregúntate: ¿Dónde aparecen primero las manchas? Si aparecen bajo la hoja, bajo condiciones de niebla o después de la lluvia, lo más probable es humedad excesiva. Si ves la mayor incidencia justo después de cada riego vespertino, el culpable suele ser riego inadecuado. Y si la planta muestra un crecimiento vigoroso pero con hojas amarillentas y manchas circulares, piensa en exceso de nitrógeno.
Una tabla de “si… entonces…” ayuda a aclarar dudas:
| Síntoma observado | Probable causa |
|---|---|
| Manchas marrón‑rojizas + vellón blanco bajo hoja | Humedad alta + falta de ventilación |
| Hojas amarillas con bordes húmedos después del riego | Riego en la tarde + mala drenaje |
| Crecimiento rápido, hojas muy verdes y manchas circulares | Exceso de nitrógeno |
| Manchas en la base de la hoja, suelo muy compacto | Drenaje deficiente + exceso de agua |
A continuación, revisa el suelo: introduce el dedo a 5‑10 cm de profundidad. Si está húmedo al tacto en la madrugada, reduce la frecuencia de riego. Si está seco y polvo, aumenta el riego pero con aspersión temprana para que se evapore antes del anochecer.
Por último, examina el envés de la hoja con una lupa. El vellón blanquecino que cubre la cara inferior es característico del Phytophthora; si encuentras manchas negras sin vellón, podrías estar frente a una alternaria u otra enfermedad.
Soluciones paso a paso
1. Si la causa es humedad excesiva y mala ventilación
- Podar y airear: elimina las ramas bajas y aquellas que se crucen. En la meseta separa las hileras al menos 75 cm para permitir la circulación del aire.
- Aplicar fungicida ecológico: prepara una solución de cobre vegetal (cobre quelado) al 0,3 % (3 g por litro de agua). Pulveriza sobre la cara inferior de las hojas cada 7‑10 días mientras persista la humedad alta.
- Instalar barreras contra la niebla: en Galicia, una cubierta de malla anti‑helada (1 m de altura) protege las plantas de la condensación nocturna.
Los efectos se notan en 10‑14 días: las nuevas hojas aparecen sin manchas y el vellón disminuye.
2. Si el problema es riego inadecuado
- Cambiar el horario: riega temprano al amanecer, cuando la temperatura está entre 12 °C y 16 °C y la evaporación es rápida.
- Mejorar el drenaje: añade 30 % de perlita o arena gruesa al sustrato. En macetas, coloca una capa de grava de 2 cm en el fondo.
- Regar por inmersión: coloca una manguera en una zanja al nivel del suelo y deja que el agua suba por capilaridad; evita que caiga sobre las hojas.
Con estas medidas, la humedad del follaje vuelve a bajar en 3‑5 días, y la aparición de nuevas manchas se reduce drásticamente.
3. Si la causa es exceso de nitrógeno
- Suspender fertilizaciones nitrogenadas durante al menos 4 semanas.
- Aplicar fertilizante rico en potasio y fósforo: usa un NPK 5‑10‑10 a razón de 15 ml por litro de agua, una vez cada 15 días. El potasio refuerza la resistencia de la planta al hongo.
- Incorporar materia orgánica: extiende 2 kg de compost maduro por cada 10 m² de cultivo y mézclalo ligeramente con la tierra.
La recuperación del vigor foliar tarda 7‑10 días, y las hojas nuevas muestran un tono verde intenso sin manchas.
Prevención futura
Para evitar que el mildiu vuelva a aparecer, sigue estas buenas prácticas durante todo el ciclo del cultivo:
- Planifica la rotación de cultivos: no plantes patata en el mismo sitio más de 3 años consecutivos; alterna con leguminosas o cereales.
- Mantén la higiene: recoge y destruye los restos de tubérculos y hojas enfermas antes de que el invierno las convierta en vivero de esporas.
- Controla la fertilización: aplica nitrógeno sólo cuando el análisis del suelo lo indique, y complementa siempre con potasio y fosfato.
- Monitorea el clima: si la previsión indica una semana de lluvias continuas y humedad >80 %, riega la noche anterior y cubre el cultivo con una malla anti‑gotas ligera.
Cuándo preocuparse (y cuándo no)
Es normal que las hojas más viejas de la patata se vuelvan amarillas y caigan; la planta lo sacrifica para dar energía a los brotes nuevos. Sin embargo, preocúpate si el amarillamiento avanza rápidamente, afecta a más del 30 % de la planta, aparecen vellones blanquecinos y la tierra huele a podredumbre. En esos casos, la infección está avanzando y necesita intervención inmediata para evitar la pérdida total de la cosecha.
Conclusión
El mildiu en patatas suele deberse a humedad excesiva, riego inadecuado o exceso de nitrógeno. Detectar dónde aparecen primero los síntomas y observar el estado del suelo te permite elegir la solución adecuada: mejorar ventilación y aplicar cobre, ajustar el riego y optimizar el drenaje, o equilibrar la fertilización con más potasio y menos nitrógeno. Con estas medidas, la mayoría de los casos se resuelven en una a dos semanas, y tu próximo cultivo estará mucho más protegido. ¡A ponerte el delantal y a darle vida al huerto!