Pepino con oidio: causas y soluciones efectivas
- 18 Nov, 2025
Si buscas cómo tratar oidio en pepinos, lo más probable es que hayas encontrado esas manchas blancas y polvo grisáceo sobre las hojas de tus plantas. Es un problema muy corriente en los huertos españoles, sobre todo en la zona del Mediterráneo y en la meseta central donde la humedad nocturna favorece su desarrollo. La buena noticia es que, con un poco de observación y los remedios adecuados, puedes controlar el oidio sin recurrir a productos químicos.
En los próximos párrafos vamos a repasar las causas más habituales, cómo distinguirlas y, lo más importante, los pasos prácticos para erradicarlas y evitar que vuelvan a aparecer.
Causas posibles del problema
1. Condiciones climáticas favorables (causa más frecuente).
El oidio se desarrolla cuando la temperatura oscila entre 15 °C y 22 °C y la humedad relativa supera el 70 % durante varias horas al día. En regiones como Andalucía o Extremadura, los frescos de la madrugada y la niebla de la primavera crean el ambiente perfecto. Si en tu huerto notas rocío persistente al amanecer, es señal de que el ambiente favorece la aparición del hongo.
2. Ventilación insuficiente.
Los pepinos plantados muy juntos o bajo una cubierta sin rejillas quedan atrapados en una masa de aire estático. La falta de circulación impide que el vapor de agua se evapore y el micelio del oidio se extiende rápidamente. En mi huerto de Murcia, cuando dejé crecer las hileras sin espaciar, en menos de una semana los primeros síntomas aparecieron en la mitad de la plantación.
3. Susceptibilidad de la variedad.
Algunas variedades autóctonas, como la ‘Pepino de la Albufera’, son más vulnerables al oidio que otras más resistentes (por ejemplo, la ‘Marketmore’ híbrida). Si utilizas semillas de una fuente no certificada, es probable que la resistencia genética sea limitada, lo que facilita la infección.
Causas menos frecuentes (mención rápida):
- Exceso de fertilización nitrogenada que produce follaje muy tierno y húmedo.
- Riego por aspersión al atardecer, que deja el follaje mojado durante la noche.
- Presencia de inoculantes de Podosphaera en compost mal curado.
Diagnóstico: cómo identificar la causa correcta
El primer paso para resolver el problema es observar dónde aparecen los síntomas. Si el polvo blanco se concentra en los bordes superiores de las hojas y avanza rápidamente a toda la planta, la causa suele ser condiciones climáticas favorables combinadas con mala ventilación. Por otro lado, si el hongo aparece sólo en ciertas variedades mientras otras permanecen sanas, la susceptibilidad varietal es la culpable.
Una tabla sencilla de diagnóstico ayuda:
| Síntoma | Probable causa |
|---|---|
| Polvo blanco visible en la mañana, humedad alta | Condiciones climáticas favorables |
| Áreas enfermas en plantas muy próximas, con aire estancado | Falta de ventilación |
| Sólo en una o dos variedades | Variedad susceptible |
| Manchas amarillentas con polvo después de fertilizar mucho N | Exceso de nitrógeno |
Después de identificar la causa probable, revisa el sustrato: introduce el dedo a 5 cm de profundidad; si está muy húmedo al tocarlo en la tarde, el exceso de riego o la falta de drenaje pueden estar contribuyendo. En caso de duda, lleva una hoja afectada a un vivero local; los expertos pueden confirmar el diagnóstico bajo lupa.
Soluciones paso a paso
Si la causa son las condiciones climáticas:
- Riega al atardecer y evita el riego por la mañana para que el follaje se seque antes de la noche.
- Instala una cubierta anti‑helada perforada que permita la circulación del aire pero reduzca la condensación.
- En zonas como Castilla‑La Mancha, abre los laterales del invernadero cada mañana para que el aire fresco expulse la humedad.
- Con estas medidas, la incidencia del oidio suele disminuir en una a dos semanas.
Si la causa es la ventilación insuficiente:
- Aumenta el espaciamiento entre plantas a 30 cm y entre hileras a 80 cm.
- Coloca soportes o espalderas para que las hojas queden más verticales y el aire circule mejor.
- En mi huerto de León, al colocar redes de malla metálica entre los arcos, el oidio desapareció en 10‑12 días.
- Además, podar hojas sombreadas reduce la humedad interna.
Si la causa es la susceptibilidad de la variedad:
- Sustituye la semilla con una variedad resistente al oidio (por ejemplo, ‘Marketmore’ o ‘Corinto’).
- Mientras tanto, aplica una capa protectora de bicarbonato de sodio: disuelve 2 g en 1 l de agua y rocía cada 7‑10 días.
- El bicarbonato eleva el pH superficial del follaje, creando un ambiente hostil para el hongo.
- Verás mejoría visible en 5‑7 días y la enfermedad no volverá a propagarse si mantienes la práctica.
Prevención futura
- Fertiliza equilibradamente: usa un fertilizante NPK 5‑10‑5 en otoño y primavera, evitando excesos de nitrógeno que promuevan follaje muy vigoroso y húmedo.
- Riega por goteo o mediante macetas enterradas, de modo que el agua llegue directamente a la raíz y el follaje se mantenga seco.
- Realiza podas ligeras cada mes para mejorar la circulación y elimina las hojas que ya muestren cualquier signo de polvo blanco.
- En climas cálidos y húmedos, aplica una solución de leche (1 parte leche en 9 de agua) cada dos semanas; la lactosa actúa como antibiótico natural contra el oidio.
Cuándo preocuparse (y cuándo no)
Es normal que alguna hoja vieja del pepino se vuelva ligeramente blanquecina al final de la temporada; esas hojas se desprenden sin afectar la producción. Sin embargo, preocúpate si el oidio cubre más del 30 % de la planta, si notas muestras extensas de polvo que aparecen cada madrugada y la planta muestra crecimiento atrofiado o frutos deformes. En esos casos, la infección está avanzando y requiere una intervención inmediata con los tratamientos descritos.
Conclusión
El oidio en los pepinos es un problema frecuente, pero conociendo sus causas –clima, ventilación y susceptibilidad varietal– y aplicando los pasos correctos de riego, aireación y tratamientos caseros, puedes eliminarlo y evitar que vuelva a aparecer. Observa, actúa y tu cosecha de pepinos volverá a brillar en tan solo unas semanas.