Cuándo fertilizar cilantro: Guía completa

Cuándo fertilizar cilantro: Guía completa

Si te preguntas cuándo fertilizar cilantro, no estás solo. En muchas huertas de Andalucía, Castilla‑La Mancha o la costa de Valencia, el cilantro suele presentar hojas amarillentas o crecimiento lento porque el abonado no se sincroniza con su ciclo. En este artículo te explico paso a paso las épocas, la frecuencia y las dosis exactas para que tu cilantro tenga hojas aromáticas y bien formadas durante todo el año.

1. Periodos clave para fertilizar el cilantro

El cilantro es una planta de hoja anual que crece rápido y entra en fase de floración (y, por tanto, pierde sabor) en pocos meses. Por eso el fertilizante debe aplicarse solo en la fase vegetativa, evitando cualquier abonado cuando ya se forma la espiga.

EtapaMeses recomendados (España)Comentario
Plántulamarzo‑abril (sur)
abril‑mayo (norte)
Primer aporte leve para estimular raíces.
Crecimiento vegetativoabril‑julio (sur)
** mayo‑agosto** (norte)
Dos a tres aplicaciones ligeras.
Antes de la floraciónfinales de junio (sur)
finales de julio (norte)
Último aporte, luego parar.
Reposo / inviernonoviembre‑febreroNo fertilizar; la planta está en latencia o se ha cosechado.

Por qué el calendario varía según la zona

En la costa mediterránea, el clima es más cálido y la fase vegetativa comienza en marzo gracias a noches suaves (≥ 12 °C). En la meseta central, las heladas pueden retrasar la germinación hasta finales de abril, y la ventana de fertilización se desplaza un par de semanas. Ten siempre presente la temperatura media nocturna: si está por debajo de 10 °C, espera a que suba antes de aplicar el primer fertilizante.

2. Dosis y frecuencia exactas

2.1. Dosis recomendada por planta

  • Fertilizante soluble (NPK 10‑10‑10): 2 g por cada planta de 20 cm de altura.
  • Fertilizante orgánico (compost líquido o humus de lombriz): 30 ml por maceta o ½ l por cada de cama.

Importante: siempre diluye el producto a la mitad de la dosis indicada en el envase cuando lo uses en macetas pequeñas de ≤ 10 L. El exceso de nitrógeno produce hojas grandes y amargas, y acelera la floración prematura.

2.2. Frecuencia de aplicación

Tipo de fertilizanteFrecuencia típica
Químico solubleCada 15‑20 días durante la fase vegetativa.
Orgánico líquidoCada 30‑45 días, siempre después de un riego abundante.

En huertos con riego por goteo, combina la aplicación con el riego: abre la válvula, añade la solución al depósito y deja que el agua la distribuya uniformemente. En macetas, riega con el fertilizante diluido y espera 24 h antes de volver a regar para evitar el “choque de sales”.

3. Variaciones climáticas y estacionales

3.1. Verano de alta temperatura

En regiones del sur como Almería o Málaga, las temperaturas pueden superar los 35 °C en julio‑agosto. En estos casos, reduce la dosis a 1 g por planta y aumenta el intervalo a 25‑30 días. El calor acelera la absorción de nitrógeno y favorece la caída de los tallos si se abona demasiado.

3.2. Invierno húmedo del norte

En Galicia o Cantabria, la lluvia es frecuente y el suelo se mantiene húmedo. Aplica fertilizante solo si el suelo está secamente húmedo (prueba con el dedo a 5 cm). Un exceso en temporada lluviosa genera pudrición de raíces y manchas amarillas en las hojas.

3.3. Cultivo bajo cubierta

Si utilizas un invernadero o caja fría, la luz es más constante y la temperatura se mantiene entre 18‑22 °C. Puedes iniciar la fertilización ya en febrero, siempre que las temperaturas nocturnas no bajen de 12 °C. En este entorno, la dosis recomendada no cambia, pero la frecuencia puede pasar a cada 10‑12 días porque el sustrato se seca más rápido.

4. Señales de problemas por exceso o deficiencia

4.1. Deficiencia de nutrientes

  • Hojas pequeñas y pálidas, con manchas amarillas en los bordes.
  • Crecimiento muy lento, la planta apenas supera los 10 cm en 4‑5 semanas.
  • Raíces poco desarrolladas, al extraer la planta notes que el cepellón es escaso.

Estos síntomas indican que faltó nitrógeno o que la fertilización se retrasó demasiado. Solución: aplicar un refuerzo de 2 g de fertilizante 10‑10‑10 y regar bien.

4.2. Exceso de fertilizante

  • Hojas de color verde oscuro, casi negras, y bordes quemados.
  • Crecimiento rápido pero con tallos delgados y frágiles, que se doblan con facilidad.
  • Floración temprana (espigas aparecen a los 30‑35 dias), lo que arruina el sabor del cilantro.

Si detectas estos signos, enjuaga el sustrato con abundante agua durante 2‑3 días y deja reposar sin añadir más nutrientes durante al menos una semana.

5. Consejos prácticos y errores comunes

  • Usa siempre la mano como termómetro: si el sustrato está tibio al tacto (≈ 20 °C) es buen momento para aplicar el fertilizante.
  • Mezcla bien el abono con la tierra antes de plantar: una capa de 2 cm de compost bajo la semilla mejora la absorción inicial.
  • No fertilices después de una lluvia fuerte (más de 20 mm en 24 h), porque el agua arrastra los nutrientes y los pierde el suelo.
  • Errores frecuentes:
    1. Aplicar fertilizante en la fase de floración – acelera la caída de la espiga y vuelve el cilantro amargo.
    2. Usar la dosis completa del envase en macetas pequeñas – provoca “quemaduras” en las raíces y hojas amarillas.

6. Resumen rápido (tabla de referencia)

AcciónCuándoCuántoCómo
Primera dosis (plántula)Mar‑abr (sur) / abr‑may (norte)2 g NPK 10‑10‑10 o 30 ml compostDiluir en agua, regar al pie
Segunda y tercera dosisAbril‑julio (sur) / mayo‑agosto (norte)2 g cada 15‑20 días (químico)
30 ml cada 30‑45 días (orgánico)
Aplicar con riego por goteo o con regadera
Última dosis antes de floraciónFinal junio (sur) / final julio (norte)1 g (reducido)Diluir al 50 % de la dosis normal
No fertilizarNov‑feb (invierno)Mantener riego moderado y cubrir con mantillo

7. Conclusión

Fertilizar cilantro en el momento justo y con la dosis adecuada es la clave para obtener hojas frescas, aromáticas y sin que la planta florezca prematuramente. Recuerda iniciar el abonado en marzo‑abril en el sur (o abril‑mayo en el norte), aplicar 2 g de NPK 10‑10‑10 cada 15‑20 días mientras la planta crece, y detener todo antes de que aparezca la espiga. Ajusta la frecuencia y la cantidad según el calor del verano o la lluviosidad del norte, y mantente alerta a los signos de exceso o falta de nutrientes. Con estos pasos, tu cilantro será el protagonista de tus salsas, guacamole y tacos, y disfrutarás de una cosecha continua durante toda la primavera‑verano.