Cuándo fertilizar geranios: guía completa
- 03 Nov, 2025
Si tienes geranios en tu balcón o jardín, sabrás que una floración abundante depende tanto del riego como del momento en que les das el abono. Muchos vecinos se preguntan cuándo abonar geranios y terminan aplicando fertilizante en exceso o, al contrario, dejándolos pasar largos períodos sin nutrientes. En este artículo te explico, paso a paso, el calendario ideal, los tipos de abono más adecuados y los trucos que he usado durante años en Castilla‑La Mancha y Cataluña para que tus geranios florezcan sin problemas.
En mi experiencia, el error más frecuente es mezclar la época de fertilización con la de riego intensivo, lo que genera sales en la tierra y debilita las raíces. Con unos ajustes simples puedes evitarlo y conseguir plantas vigorosas que rebosen color desde la primavera hasta el primer otoño.
1. Calendario de fertilización para geranios
Primavera: arranque del crecimiento
Los geranios salen de su reposo invernal a principios de marzo cuando las temperaturas nocturnas superan los 10 °C de forma constante. En este momento, la planta necesita un impulso de nitrógeno para producir hojas fuertes y preparar la floración.
- Primer aplazamiento: a mediados de marzo, aplica un fertilizante equilibrado 10‑10‑10 a razón de ½ cucharada por cada planta (aprox. 5 g) disuelta en 1 l de agua.
- Segunda aplicación: abril‑mayo, repite la dosis anterior cada 15‑20 días mientras las primeras flores empiezan a mostrarse.
Verano: apoyo a la floración
Durante el verano, el foco cambia del nitrógeno al fósforo y potasio, que favorecen la formación de capullos y la resistencia al calor.
- Junio‑julio: utiliza un fertilizante con mayor P‑K, como 5‑10‑10, aplicando ½ cucharada por planta cada 3‑4 semanas.
- En zonas como Andalucía o la Costa del Sol, donde las temperaturas alcanzan 35 °C, añade una capa ligera de mantillo para evitar que el agua evapore rápidamente y el fertilizante se queme.
Otoño: reducción progresiva
A finales de septiembre, los días ya son más frescos y la planta empieza a preparar su descanso.
- Realiza una última aplicación ligera de 10‑10‑10 en octubre, pero reduce la dosis a ¼ de cucharada por planta.
- Desde noviembre hasta el invierno, suspende cualquier fertilización; los geranios entran en dormancia y no absorben nutrientes, por lo que seguir abonando solo acumula sales.
2. Tipos de fertilizante recomendados
Fertilizantes líquidos vs granulares
- Líquidos: se absorben rápido y son perfectos para las aplicaciones frecuentes de primavera y verano.
- Granulares de liberación lenta: ideal para la fase de crecimiento vegetativo; suelta nutrientes poco a poco durante 4‑6 semanas.
Proporciones N‑P‑K adecuadas
Los geranios se benefician de un equilibrio moderado en nitrógeno, pero necesita más fósforo y potasio cuando empieza a florecer.
- 10‑10‑10 (equilibrado) → uso general en primavera.
- 5‑10‑10 (bajo nitrógeno, alto P‑K) → verano y floración.
En Los Monegros (Zaragoza) suelo muy calcáreo, prefiero usar un fertilizante bajo en calcio para no elevar aún más el pH.
3. Cómo aplicar el fertilizante correctamente
- Riega antes: nunca apliques fertilizante sobre suelo seco. Un riego ligero de ½ l por planta unos 30 min antes garantiza que el abono se distribuya sin quemar las raíces.
- Disuelve la dosis en agua tibia (no caliente) y vierte al pie de la planta, evitando que el líquido caiga sobre las hojas.
- Mezcla bien el sustrato después de la aplicación si usas granulado, para que las partículas se integren y no se concentren en la superficie.
- Registra la fecha y la cantidad en una libreta de jardín; así podrás ajustar el calendario según el clima de cada año.
4. Señales de problemas por exceso o falta de fertilizante
Deficiencia de nitrógeno
- Hojas pálidas y crecimiento lento.
- Menor número de flores y tallos débiles.
Exceso de sales (sobre‑fertilización)
- Manchas marrones en los bordes de las hojas.
- Tierra con capa blanca al secarse, señal de acumulación de sales.
- Raíces con olor a hambre y facilidad de desprenderse al tocar.
Si observas cualquiera de estos signos, enjuaga la zona con agua abundante (unos 10 l por planta) y deja secar el sustrato antes de volver a fertilizar.
5. Consejos prácticos y errores comunes
- Un truco que funciona muy bien es mezclar la solución de fertilizante con cáscara de huevo triturada; aporta calcio y mejora la estructura del suelo.
- Evita fertilizar en pleno sol de julio, porque el calor intensifica la quema de las raíces; mejor hazlo a primera hora de la mañana o al atardecer.
- No cometas el fallo de usar la misma dosis en macetas de terracota y de plástico; la terracota absorbe más agua y necesita dosis ligeramente menores (un 20 % menos).
- En gallegas con lluvias frecuentes, reduce la frecuencia a una vez al mes en primavera, ya que la lluvia aporta parte de los nutrientes disueltos.
6. Variaciones según clima y etapa de la planta
Norte húmedo (Galicia, Asturias)
- Las lluvias abundan, así que la aplicación de fertilizante se limita a dos veces en primavera y una en verano.
- Prefiere fertilizantes solubles para que la lluvia los distribuya uniformemente.
Sur seco (Murcia, Almería)
- Necesitan más riegos y, por tanto, una aplicación más frecuente (cada 15 días durante la primavera).
- Usa mantillo de paja para reducir la evaporación y evitar que el fertilizante se lave rápidamente.
Interior (balcón, invernadero)
- Asegura 8‑10 h de luz solar directa; si la luz es insuficiente, complementa con lámparas LED de cultivo de 400 lux durante 12 h al día y mantén la misma dosificación que en exterior.
7. Conclusión
Fertilizar tus geranios en el momento justo es la clave para una floración larga y colorida. Aplica 10‑10‑10 a mediados de marzo, cambia a 5‑10‑10 en verano, y reduce la dosis en otoño, siempre ajustando la frecuencia según la zona (norte húmedo o sur seco). Recuerda regar antes de abonar, evitar el exceso de sales y usar cáscara de huevo para aportar calcio de forma ecológica. Con este calendario y los trucos que he compartido, tus geranios estarán listos para lucir su mejor cara desde la primavera hasta el primer otoño.