Cuándo fertilizar naranjo: guía completa
- 24 Nov, 2025
Si te preguntas cuándo fertilizar naranjo, estás en el sitio correcto. En España, el naranjo (Citrus sinensis) necesita un aporte equilibrado de nutrientes para dar frutos jugosos y resistentes a plagas. Un calendario bien planificado evita la sobre‑fertilización que quema las raíces y, al mismo tiempo, impide la escasez que limita el rendimiento. En este artículo te explico paso a paso las fechas, dosis y cuidados que debes aplicar según la zona (norte, centro o sur) y la edad del árbol.
Cuándo fertilizar: fases del año y etapas del árbol
Primavera (marzo‑abril) – impulso vegetativo
En la primavera temprana, justo cuando las temperaturas nocturnas superan los 12 °C en la mayor parte de la península, el naranjo comienza su brotación. Aquí es el momento de iniciar la fertilización con un abono NPK 8‑8‑8 o similar.
- Árboles jóvenes (1‑3 años): aplica ½ L de fertilizante soluble por árbol, diluido en 10 L de agua, cada 15 días durante 6 semanas.
- Árboles maduros (más de 5 años): incrementa a 1 L por árbol, diluido en 15 L de agua, cada 30 días.
En Galicia y la Costa Cantábrica, donde la primavera se alarga y la luz es más suave, extiende el periodo hasta finales de mayo. En el Mediterráneo (Murcia, Almería) empieza a finales de marzo, porque el sol calienta antes.
Verano (junio‑agosto) – desarrollo del fruto
Durante el verano el árbol necesita más potasio para la cuajadura del fruto. A partir de julio, cambia a un fertilizante NPK 6‑10‑12 (más P y K).
- Dosis: 1 L de fertilizante granulado por árbol, esparcido alrededor del cepellón y cubierto con una capa de 5 cm de compost.
- Frecuencia: una vez al mes hasta agosto.
En zonas subtropicales como las Islas Canarias, el calor es constante; allí el programa se mantiene sin pausa, pero siempre riega antes de aplicar para evitar que el fertilizante se queme.
Otoño (septiembre‑octubre) – balance y preparación para el invierno
A partir de finales de septiembre, reduce la dosis a la mitad y pasa a un fertilizante NPK 4‑6‑8. El objetivo es fortalecer la madera sin estimular un nuevo crecimiento que pueda ser dañado por heladas.
- Árboles jóvenes: ¼ L por árbol, cada 45 días.
- Árboles adultos: ½ L, cada 60 días.
En la Meseta Central (Madrid, Castilla‑La Mancha), la primera helada suele llegar en noviembre, así que el último aporte no debería exceder el 15 octubre. En la costa de Andalucía, donde el invierno es templado, puedes extender la última aplicación hasta diciembre.
Invierno (noviembre‑febrero) – reposo
Durante el reposo vegetativo (cuando las temperaturas caen bajo los 10 °C) no se fertiliza. El árbol utiliza los reservorios acumulados y cualquier exceso de nutrientes se quedaría en el suelo, aumentando la salinidad.
Tipo de fertilizante recomendado
Para el naranjo español el mejor equilibrio es un fertilizante equilibrado 8‑8‑8 en primavera, 6‑10‑12 en verano y 4‑6‑8 en otoño.
- Forma: líquido para la fase vegetativa (absorción rápida) y granulado para la fase de fructificación (liberación lenta).
- Origen: preferiblemente orgánico (compost de cítricos, harina de huesos) o un fertilizante mineral de liberación controlada.
- Nitrógeno bajo en verano evita que el árbol concentre energía en hojas en lugar de frutos.
Cómo aplicar el fertilizante
- Riega antes: siempre humedece el suelo 30 min antes de aplicar, especialmente en verano; el agua actúa como amortiguador y evita quemaduras.
- Distribución: extiende el fertilizante en un círculo de 1‑1,5 m alrededor del tronco, evitando la zona del tronco para no favorecer la pudrición.
- Incorporación ligera: con una pala de mano mezcla suavemente el granulado en la capa superficial (hasta 5 cm). No remuevas demasiado para no dañar las raíces finas.
- Riego posterior: después de la aplicación, riega con 15‑20 L de agua para disolver los nutrientes y favorecer su absorción.
Si utilizas fertilizante líquido, dilúyelo en la proporción indicada (por ejemplo, 30 ml en 10 L de agua) y aplica con manguera de goteo o regadera, rociando el suelo y no las hojas.
Señales de problemas por exceso o defecto
Deficiencia de nitrógeno
- Hojas amarillentas en la base del árbol, crecimiento lento y escasa producción de flores.
- Frutos pequeños y de sabor apagado.
Exceso de fósforo
- Crecimiento exagerado de madera con ramas débiles; los frutos pueden presentar manchas negras.
- Acumulación de sales en la superficie del suelo (cristales blancos).
Deficiencia de potasio
- Borde de la hoja marrón y caída prematura, frutos que se rompen al tacto.
Sobre‑fertilización total
- Quemaduras en la raíz visibles como manchas negras en la zona del cepellón.
- Crecimiento de algas o moho en la capa superior del suelo por exceso de nutrientes.
Si observas cualquiera de estos síntomas, reduce la frecuencia o la dosis y, si es necesario, enjuaga el suelo con un riego abundante para desplazar el exceso.
Consejos prácticos y errores comunes
- No fertilices en suelo seco: siempre riega primero, de lo contrario el fertilizante se concentra y quema las raíces.
- Evita aplicar en días lluviosos; la escorrentía arrastra los nutrientes y contamina el entorno.
- Controla la dosis con una taza medidora; usar la cuchara del fertilizante puede llevar a errores del 30 %.
- Uso de restos de cítricos: una taza de cáscara de naranja triturada cada otoño aporta calcio y mejora la estructura del suelo de forma natural.
- Error típico: aplicar fertilizante cada mes todo el año. Recuerda que en invierno el naranjo está en reposo y no necesita alimentación.
Conclusión
Cuándo fertilizar naranjo depende de la estación, la zona climática y la edad del árbol. En primavera arranca con un NPK 8‑8‑8, en verano pasa a 6‑10‑12, en otoño reduce a 4‑6‑8 y, durante el invierno, descansa. Ajusta las dosis según si cultivas en Galicia, Madrid o Almería, y vigila siempre las señales de exceso o falta. Con este calendario y los trucos prácticos que te he compartido, tu naranjo producirá frutos jugosos y saludables año tras año.