Cuándo cosechar menta: Señales de madurez y mejor época

Cuándo cosechar menta: Señales de madurez y mejor época

Si quieres que la menta de tu huerto tenga aroma intenso y hojas crujientes, el momento de la cosecha es tan importante como la siembra. En España la temporada principal abarcará de marzo a noviembre, pero el punto exacto depende del clima local y de la variedad que cultives. Detectar las señales de madurez evitará que la planta se quede flaca o que pierda su sabor característico.

En el resto del artículo descubrirás los indicios visuales y táctiles, el calendario por zona climática y las técnicas más fiables para cortar sin dañar la planta. Así podrás disfrutar de hojas siempre frescas, sin desperdicios ni sorpresas.

Señales de madurez y momento óptimo

La menta muestra su mejor punto de corte cuando las hojas son de un verde brillante y la planta desprende su perfume en el aire. En cuanto al tamaño, las hojas deben medir entre 5 y 8 cm de longitud; si son más pequeñas, el contenido de aceites esenciales aún no ha alcanzado su pico.

Toca la hoja con la yema del dedo: debe ceder ligeramente, pero sin perder firmeza. Una hoja demasiado blanda indica que la planta está gastando energía en regrowth y el sabor será más tenue. Además, observa el tallo: cuando el tallo tiene unos 2‑3 cm de diámetro y está cubierto de pequeñas glándulas perladas, la planta está lista para la primera cosecha.

Desde la germinación hasta la primera podadura transcurren 60‑70 días en climas de 15‑20 °C. En zonas más cálidas del Mediterráneo la primera cosecha puede llegar en 45‑55 días, mientras que en la zona continental de Madrid o Castilla‑León el proceso se alarga a 70‑80 días. Si la primera extracción se hace demasiado pronto, la menta producirá pocas hojas y tardará más en recuperarse.

Una cosecha temprana (antes de que las hojas alcancen los 5 cm) da un aroma más tenue, útil solo para infusiones ligeras. Una cosecha tardía, cuando las hojas se vuelven amarillentas, aporta un sabor más amargo y reduce la capacidad de la planta para volver a crecer. Lo ideal es cortar cuando la planta muestra el verde intenso, la hoja tiene la longitud adecuada y el tallo está robusto, manteniendo un equilibrio entre vigor y calidad.

Calendario regional de cosecha

En la costa mediterránea (Valencia, Cataluña, Andalucía costera) la menta empieza a estar lista para cortar a finales de marzo en parcelas bien protegidas y continúa hasta finales de octubre. El clima templado y la escasez de heladas permiten varias rondas de cosecha continua.

En la zona continental (Madrid, Castilla y León, Aragón interior) la primera cosecha suele iniciarse en abril‑mayo, cuando las temperaturas nocturnas superan los 10 °C de forma estable. La producción se mantiene hasta mediados de noviembre, pero es esencial vigilar las primeras heladas; una caída súbita a 2 °C puede dañar los tallos y reducir la calidad del siguiente lote.

En la zona atlántica (Galicia, Asturias, País Vasco) la menta florece más despacio por la humedad y temperaturas más frescas. La cosecha comienza en abril‑mayo y se extiende hasta noviembre‑diciembre, con una mayor abundancia de brotes en primavera y una caída gradual en otoño. Aquí la humedad favorece el crecimiento rápido, pero también incita a la aparición de mildiu; por eso se recomienda cosechar en la mañana, antes de que la niebla se asiente.

Técnicas de cosecha correctas

Herramientas: aunque la menta se puede arrancar con la mano, lo más higiénico es usar unas tijeras de podar limpias para evitar heridas abiertas y posibles infecciones. Un par de tijeras de 8 cm de largo es suficiente y cuesta menos de 5 €.

  1. Hora del día: corta siempre por la mañana, entre 8:00 y 10:00, después de que el rocío se haya evaporado pero antes de que el sol fuerte eleve la temperatura. Ese momento conserva la mayor cantidad de aceites esenciales y reduce la pérdida de humedad.
  2. Cómo cortar: toma el tallo a unos 2‑3 cm por encima del nivel del suelo y corta en ángulo de 45°. Dejar un pequeño segmento de tallo ayuda a que la planta produzca nuevos brotes rápidamente. Evita arrancar la planta de raíz; eso debilita el sistema radicular y retarda la recuperación.
  3. Manejo post‑cosecha: coloca las hojas en una cesta de mimbre sin apilarlas más de una capa. Si las transportas al interior, cúbrelas con un paño húmedo para evitar que se sequen. No laves las hojas inmediatamente; la humedad excesiva favorece el desarrollo de moho.

Errores comunes: cortar las hojas cuando aún están mojadas lleva a que absorban agua y pierdan aroma, además de favorecer la aparición de mildiu. Otro fallo habitual es cosechar más del 30 % de la masa vegetal en una sola sesión; la planta necesita suficiente follaje para seguir fotosintetizando. Finalmente, cortar demasiado bajo el nivel del suelo deja el tallo expuesto y propicia la entrada de patógenos.

Cosecha escalonada vs. única

La menta se presta a una cosecha escalonada: cada 2‑3 días revisa las plantas y corta solo los tallos que cumplen con los criterios de longitud y color. Esta práctica permite una producción continua durante varios meses y evita que la planta se agote. En contraste, cultivos como la patata o la cebolla requieren una cosecha única, ya que el fruto o bulbo maduran todos a la vez y cualquier extracción anticipada reduce su tamaño y calidad.

Para la menta, la cosecha escalonada no solo maximiza el rendimiento, sino que también ayuda a mantener el sabor fresco en la cocina, ya que las hojas recién cortadas conservan su aroma pleno.

Conservación post‑cosecha

Una vez en casa, las hojas de menta pueden mantenerse frescas hasta 7‑10 días si se guardan en el cajón de verduras de la nevera a 4‑6 °C y se cubren ligeramente con un paño húmedo. No laves las hojas antes de almacenarlas; la humedad extra provoca manchas negras. Si deseas conservarlas más tiempo, enzárralas en papel absorbente y colócalas en una bolsa de tela ventilada; se mantendrán en buen estado durante 2‑3 semanas.

Para disponer de menta durante todo el año, la mejor opción es el secado. Extiende las ramas en una bandeja a la sombra, en un lugar con 30‑40 % de humedad relativa. Tras 5‑7 días, cuando las hojas estén crujientes, guárdalas en frascos herméticos alejados de la luz directa; así conservarás su aroma por 6‑12 meses. Otra alternativa práctica es congelar las hojas picadas en bandejas de cubitos, cubriéndolas con un chorrito de aceite de oliva; los cubitos se pueden usar directamente en salsas y guisos.

Conclusión

Para saber cuándo cosechar menta, fíjate en tres señales clave: el verde intenso de la hoja, una longitud de 5‑8 cm y un tallo robusto de 2‑3 cm. En la costa mediterránea la cosecha suele iniciar en marzo y prolongarse hasta octubre, mientras que en la zona continental empieza en abril‑mayo y termina en noviembre.

Recuerda que la menta se corta mejor por la mañana, con tijeras limpias, dejando siempre parte del tallo para que la planta siga produciendo. Con estos hábitos, tu huerto te recompensará con hojas aromáticas todo el año, listas para dar sabor a tus platos o tu infusión favorita. ¡Manos a la podadera y disfruta de la frescura de la menta recién cosechada!