Cuándo cosechar romero: Señales de madurez y mejor época
- 15 Nov, 2025
Si cultivas romero en tu huerto, sabes que su aroma perfuma tanto las cazuelas como el propio jardín. Saber cuándo cosechar romero es clave para obtener hojas crujientes, llenas de aceites esenciales y sin amargor. En la temporada principal, que va desde febrero hasta noviembre dependiendo de la zona, el momento exacto marca la diferencia entre un condimento potente y una planta deslucida.
En este artículo descubrirás las señales visuales y táctiles que indican el punto de madurez, el calendario adaptado a cada clima español y los trucos para cortar sin dañar la planta. Así podrás disfrutar de un romero siempre fresco y listo para tus recetas.
Señales de madurez y momento óptimo
El romero muestra su mejor hora de corte cuando los tallos presentan un verde intenso, casi azulino, y las hojas son firmes al tacto. Si notas que el color se vuelve grisáceo o las puntas se vuelven amarillentas, la planta ya está dejando de producir aceites y el sabor se debilita.
En cuanto al tamaño, los tallos de 10‑15 cm son los más manejables; a esa longitud la planta ha acumulado suficiente materia para un buen rendimiento, pero aún conserva flexibilidad. Si esperas a que superen los 20 cm, las ramas se vuelven leñosas y difíciles de cortar sin romper la base.
El aroma es otro indicador decisivo: al pasar la mano sobre las hojas, debe percibirse ese perfume característico a pino y limón. Cuando el olor se vuelve tenue, la producción de aceites esenciales está decayendo. Además, si las yemas terminales empiezan a aparecer en la punta del tallo, es señal de que la planta está entrando en fase de crecimiento vegetativo y es momento de podar para estimular nuevas ramas.
En términos de tiempo desde la siembra, el romero tarda entre 90 y 120 días en alcanzar la madurez completa en climas mediterráneos. En la zona continental, con inviernos más fríos, ese rango puede alargarse a 130‑150 días. Las variedades enanas, como la ‘Prostrate’, llegan antes, alrededor de 80 días, mientras que las de taller más altas pueden necesitar 140 días.
Cosechar temprano (tallos de 8‑10 cm) ofrece hojas más tiernas, ideales para infusiones delicadas, pero su contenido aromático es menor. Esperar a los 15‑18 cm brinda un equilibrio perfecto entre textura y potencia. Si dejas que la planta crezca mucho más, obtendrás madera dura y un sabor más amargo, aunque puede servir para hacer aceites esenciales en destilación.
Calendario regional de cosecha
En la zona mediterránea (Cataluña, Valencia, Murcia y la costa de Andalucía), el romero comienza a estar listo para la primera poda alrededor de finales de febrero y sigue ofreciendo cortes hasta noviembre. El clima cálido y la escasez de heladas permiten varios ciclos de poda al año; lo típico es una poda ligera en primavera y otra más exhaustiva al final del verano, cuando las temperaturas rondan los 25‑30 °C.
En el interior peninsular (Madrid, Castilla‑León, Aragón), el inicio se retrasa hasta marzo‑abril, y la última cosecha útil suele ser en octubre, antes de que las primeras heladas nocturnas bajen a -2 °C. Aquí conviene proteger los tallos jóvenes con una manta ligera si se pronostica una helada inesperada, ya que el romero tierno es sensible al frío.
En la zona atlántica (Galicia, Asturias, País Vasco), la humedad y temperaturas más templadas alargan la temporada: la primera poda puede hacerse en marzo, pero la última se extiende hasta diciembre, siempre que el suelo no se encharque. Debido a la lluvia frecuente, es aconsejable podar en días secos para evitar que la humedad quede atrapada en los cortes, lo que podría favorecer enfermedades fúngicas.
Técnicas de cosecha correctas
Herramientas necesarias
- Tijeras de podar de hoja fina (ideal para cortes limpios).
- Cuchillo de chef para tallos más gruesos, siempre bien afilado.
- Guantes de jardinería para evitar heridas con las espinas.
Paso a paso
- Hora del día: corta por la mañana, entre 8:00 y 10:00 h, cuando los aceites esenciales están más concentrados y el rocío ya se ha evaporado.
- Corte: sujeta la rama justo por debajo de la hoja que deseas cosechar y corta en un ángulo de 45 grados. Este ángulo favorece el drenaje del agua y limita la aparición de podredumbre.
- Longitud: deja 2‑3 cm de tallo adherido a la planta; eso protege el meristemo y estimula la aparición de nuevas ramitas.
- Manejo posterior: coloca inmediatamente las ramas cortadas en una cesta de mimbre o en una caja de cartón ventilada. Evita apilarlas demasiado, ya que el peso podría magullar las hojas.
Errores comunes
- Arrancar la planta entera: daña el sistema radicular y reduce la producción futura.
- Cortar en día de lluvia: la humedad en los cortes favorece la proliferación de hongos como la botritis.
- Cortar en pleno calor (sobre las 15:00 h): los aceites se evaporan y el sabor se atenúa.
- Dejar los tallos demasiado largos: la madera se endurece y las hojas se vuelven amargas.
Cosecha escalonada vs. única
El romero se beneficia de una cosecha escalonada. Cada 2‑3 días revisa tus plantas y corta los tallos que hayan alcanzado la longitud adecuada. Así mantienes la planta en constante producción y evitas que las ramas viejas se vuelvan leñosas.
En contraste, cultivos como la patata o la cebolla requieren una cosecha única, ya que el momento de recolección se determina por la madurez del tubérculo o del bulbo, y no por la apariencia de las hojas. Con el romero, la práctica de podas regulares también ayuda a controlar su forma y a prevenir que se extienda demasiado, lo que es esencial en huertos urbanos con espacio limitado.
Conservación post‑cosecha
Tratamiento inmediato
- No laves el romero justo después de cortarlo; la humedad extra acelera la pérdida de aceites. Sacude suavemente la suciedad y, si es necesario, limpia con un paño seco.
- Si vas a usarlo fresco dentro de 24 horas, envuélvelo en papel de cocina y colócalo en una bolsa de papel en el compartimento de verduras de la nevera. La temperatura ideal es 4‑6 °C.
Almacenamiento a largo plazo
- Secado: cuelga los ramilletes boca abajo en un lugar oscuro, ventilado y con temperatura entre 15‑20 °C. En 5‑7 días estarán secos al tacto.
- Guarda los ramilletes secos en frascos herméticos, protegidos de la luz. Así conservarás su aroma durante 6‑12 meses.
- Para conservar el sabor en polvo, tritura las hojas secas y almacénalas en un tarro de cristal con tapa de rosca, siempre fuera de la cocina, ya que el calor de los electrodomésticos puede degradar los aceites.
Conclusión
Recuerda que las tres señales más fiables para cuándo cosechar romero son el color verde intenso, la longitud de 10‑15 cm y el aroma fuerte al tocar las hojas. En la costa mediterránea podrás podar desde finales de febrero hasta noviembre, mientras que en el interior el periodo se concentra entre marzo y octubre.
Con una poda regular, la herramienta adecuada y un manejo cuidadoso después del corte, tu romero permanecerá vigoroso y aromático año tras año. Ahora que ya sabes cuándo y cómo recogerlo, pon a prueba estos consejos en tu huerto y disfruta del perfume del Mediterráneo en cada plato.