Cómo podar melocotonero: guía completa
- 24 Oct, 2025
Si tienes un melocotonero en tu huerto, seguramente te hayas preguntado cuándo podar melocotonero para que la cosecha sea abundante y las ramas se mantengan sanas. En clima mediterráneo o continental, la poda marca la diferencia entre una fruta jugosa y una planta llena de brotes débiles. En este artículo te explicaré paso a paso cuándo podar melocotonero, la técnica correcta y los errores más habituales. Así podrás aplicar los cuidados adecuados sin perder tiempo ni dinero.
1. ¿Cuándo podar melocotonero?
Época principal de la poda
La poda de melocotonero se realiza cuando el árbol está en reposo vegetativo, es decir, antes de que empiece el brote de la primavera. En el sur de España (Andalucía, Murcia) este periodo llega a finales de febrero; en la meseta central (Madrid, Castilla‑La Mancha) se sitúa a principios de marzo; y en zonas más frías del norte (Asturias, Cantabria) puede retrasarse hasta abril. La regla de oro es podar cuando las yemas todavía están en color blanco‑crema, pero no han hinchado.
Poda de mantenimiento
Durante la temporada de floración (de abril a junio) es útil llevar a cabo una poda ligera cada 3‑4 semanas para eliminar los brotes que aparecen en la base del árbol (conocidos como chupones). Esta práctica favorece la circulación del aire y evita la aparición de hongos, sobre todo en climas húmedos de la costa cantábrica.
Poda de formación en árboles jóvenes
Los melocotoneros jóvenes (menos de 4 años) requieren una poda de formación para estructurar una rama central fuerte y tres a cuatro ramas laterales bien espaciadas. Se realiza en otoño, después de la cosecha, cuando el árbol ya está en reposo y las temperaturas bajan por debajo de 10 °C.
2. Cómo podar melocotonero – Técnica paso a paso
Herramientas imprescindibles
- Tijeras de podar bypass: corte limpio, sin aplastar la madera.
- Sierra de mano para ramas gruesas (> 2 cm de diámetro).
- Guantes de jardinería (preferiblemente con refuerzo de cuero).
- Alcohol 70 % o una solución de lejía diluida (1 %): para desinfectar entre cortes y evitar la transmisión de enfermedades.
Paso 1 – Inspección preliminar
Antes de tocar el árbol, recorre los brazos y busca:
- Ramas muertas o negras (indican podredumbre).
- Puntos donde las ramas cruzan o se rozan, creando fricción.
- Brotes verticales que crecen desde la base (chupones).
Marca estos puntos con una cinta o una herradura de plástico para no olvidarlos.
Paso 2 – Eliminación de madera muerta
Corta todas las ramas secas o necróticas dejando el corte a 2 cm por encima de la zona verde. El ángulo del corte debe ser de 45° y siempre apuntando hacia fuera del tronco, de modo que el agua de lluvia no se acumule sobre la herida.
Paso 3 – Selección de las ramas principales
El melocotonero debería conservar 3‑5 ramas estructurales que formen un ángulo de 45‑60° respecto al tronco. Estas ramas deben quedar con una longitud de 30‑40 cm desde la base del corte. Para cada rama elige el punto de poda 5 mm por encima de una yema externa, es decir, una que mire hacia fuera del árbol; así la rama crecerá en dirección abierta y no se superpondrá con otras.
Paso 4 – Poda de chupones y ramas laterales débiles
Los chupones aparecen en la zona inferior del tronco y en la raíz. Elimínalos con la sierra dejando un corte limpio a 2‑3 cm del suelo. Las ramas laterales finas (menos del grosor de un lápiz) también deben podarse, pues consumen nutrientes sin producir fruta.
Paso 5 – Desinfección y protección
Después de cada corte importante, pasa un paño con alcohol para desinfectar la herida. Si la zona cortada supera los 5 cm de diámetro, aplica una pasta cicatrizante (por ejemplo, una mezcla de cera de abeja y polvo de cal) para evitar la entrada de hongos.
Intensidad de la poda
- Poda ligera: elimina hasta 1/3 de la masa vegetal (ideal en árboles viejos).
- Poda media: recorte del 50 % (cuando el árbol está muy frondoso).
- Poda severa: dejar solo la rama central y 2‑3 laterales, útil en árboles muy viejos o enfermos, pero con riesgo de rebrote débil.
Realiza la poda solo una o dos veces al año; podar excesivamente reduce la producción y debilita la planta.
3. Poda según tipo de melocotonero
Variedades de clima cálido
En Andalucía y la zona del Levante, se cultivan variedades como ‘early king’ o ‘red haven’, que florecen temprano y toleran temperaturas de 30 °C en verano. Estos melocotoneros pueden aguantar una poda más ligera, porque la rama central suele ser vigorosa y el clima favorece la cicatrización rápida.
Variedades de clima frío
En la zona de Castilla‑La Mancha y la Comunidad Valenciana se plantan variedades como ‘golden nugget’ o ‘royal champion’, que necesitan una poda más estructurada para proteger los brotes del riesgo de heladas tardías (°C bajo 0 en marzo). En estos casos, refuerza la rama central con tutores de madera y evita podar demasiado en otoño, ya que se dejarían ramas débiles que no resistirían el frío.
Árboles en macetas
Si tu melocotonero está cultivado en una maceta (ideal para patios de Madrid), realiza la poda de formación cada otoño y limita la poda de mantenimiento a un tercio del follaje en primavera, ya que el sustrato restringe el desarrollo radicular.
4. Señales de problemas tras la poda
- Crecimiento débil: Si después de la poda los brotes aparecen muy finos y crecen menos de 10 cm en dos semanas, es señal de poda excesiva. Reduce la intensidad el próximo año y aporta un fertilizante equilibrado 10‑10‑10 a razón de 30 g/m².
- Áreas amarillentas: Hojas que se vuelven amarillas alrededor del corte indican heridas mal selladas o posible infección por Pseudomonas. Aplica una capa de pasta cicatrizante y mejora la ventilación.
- Desarrollo de brotes laterales desde el tronco**: Signo de que la poda no eliminó los chupones. Retíralos tan pronto como los veas, preferiblemente en invierno cuando el árbol está inactivo.
5. Consejos prácticos y errores comunes
- Mejor hora para podar: Hazlo en días secos, a media mañana (entre 9 y 11 h). Evita podar después de la lluvia, pues la humedad favorece la entrada de patógenos.
- Uso de protectores solares: Si trabajas bajo el sol intenso del sur, lleva un sombrero y gafas; el sudor puede resbalar la herramienta y dañar la madera.
- Truco de la madera verde: Cuando la rama a eliminar está muy gruesa, corta primero una incisión de 1 cm en ángulo, espera 5 minutos y termina el corte. La madera verde se separa con menos esfuerzo y evita astillados.
Errores que debes evitar
- Podar en invierno profundo (cuando el árbol está bajo 5 °C). Los cortes tardan mucho en cicatrizar y pueden abrir paso a la pudrición.
- Dejar restos de poda en el suelo del huerto. Los restos pueden albergar pulgones y hongos; quítalos o quémalos.
- Cortar por encima de una yema interna. Siempre elige la yema exterior; de lo contrario, la rama crecerá hacia dentro y congestiona el árbol.
6. Conclusión
La poda de melocotonero es una herramienta esencial para conseguir frutos jugosos y una planta sana. Recuerda podar en febrero‑marzo según tu zona, conservar 3‑5 ramas estructurales bien espaciadas y eliminar siempre los chupones y ramas muertas. Con las técnicas descritas –tijeras bypass, ángulo de 45°, desinfección entre cortes– y evitando los errores habituales, tu melocotonero responderá con una floración abundante y una cosecha que recompensará cada esfuerzo. ¡A la obra y a disfrutar de los melocotones del próximo verano!