Cómo podar romero: guía completa

Cómo podar romero: guía completa

Si tienes romero en tu jardín o en maceta, seguro que te has preguntado cuándo podar romero para que continúe creciendo vigoroso y siga perfumando tus platos. La poda no solo controla el tamaño, sino que también estimula una ramificación densa y evita que la planta se vuelva leñosa y poco aromática. En este artículo te explico el momento ideal, la técnica paso a paso y los errores más comunes, todo adaptado a las distintas zonas climáticas de España.


1. Cuándo podar el romero

Época del año

El romero es perenne y tolera podas ligeras todo el año, pero la poda principal se realiza en dos periodos clave:

PeriodoRegiones donde es más eficazQué hacer
Finales de invierno (febrero‑marzo en el sur, marzo‑abril en la meseta)Andalucía, Murcia, Castilla‑La ManchaElimina ramas viejas y recorta la planta a 30‑40 cm del suelo. Así aprovechas la explosión de brotes que llega con la primavera.
Finales de verano (agosto‑principios de septiembre)Cataluña, Comunidad Valenciana, Islas BalearesRealiza una poda ligera, removiendo apenas 15 % de la masa vegetal. Evita que la planta se quemara bajo el sol intenso y favorece la renovación antes del invierno.

En zonas atlánticas (Galicia, Asturias, País Vasco) donde las heladas pueden llegar a ‑5 °C, pospón la poda principal hasta final de marzo, cuando el riesgo de helada disminuye. En las islas Canarias, con su clima subtropical, basta con una poda de mantenimiento cada 2‑3 meses sin importar la estación.

Según la etapa de crecimiento

  • Plántulas y esquejes (primeras 8‑10 semanas): solo recortes de formación, quitando la punta de la hoja si supera 15 cm de longitud.
  • Plantas adultas (más de 2 años): la poda primaria (febrero‑marzo) y la ligera de verano son suficientes.
  • Romero en maceta: repite la poda de mantenimiento cada 6‑8 semanas para evitar que la maceta se quede sin espacio.

2. Cómo podar el romero – Técnica paso a paso

Herramientas imprescindibles

  • Tijeras de podar bypass (corte limpio, ideal para tallos semilesos).
  • Sierra de podar para ramitas de más de 2 cm de diámetro.
  • Guantes de jardinería (el romero tiene ramitas rígidas que pueden pinchar).
  • Alcohol de 70 % o una solución diluida de lejía (1 cucharada en 1 litro) para desinfectar entre cortes y evitar la transmisión de enfermedades.

Técnica de corte

  1. Localiza las yemas exteriores: el objetivo es que el nuevo brote salga hacia fuera, no hacia el interior del arbusto.
  2. Corta en ángulo de 45°, justo 5 mm por encima de la yema. El ángulo dirige el crecimiento y reduce la acumulación de agua en el corte.
  3. Elimina primero todo el tronco leñoso que tenga más de 3 años y presente corteza agrietada o tonalidades grises.
  4. Recorta las ramas cruzadas o que se froten entre sí; estas compiten por luz y aireación.
  5. Reduce la altura total a 30‑40 cm en la poda principal. Si la planta alcanza los 80 cm, corta el tercio superior.

Intensidad de la poda

Tipo de podaPorcentaje de masa vegetal que se eliminaCuándo aplicarla
Ligera10‑15 %Cada 6‑8 semanas en maceta o en primavera temprana.
Media30‑40 %Poda principal (feb‑mar) en plantas adultas.
Severa>50 % (solo en casos de excesiva leñosidad)Sólo si la planta está muy envejecida; después de la poda, aporta abono orgánico al suelo.

3. Poda según el tipo de romero

En España se cultivan varias variedades de romero que responden de forma ligeramente distinta a la poda:

VariedadCaracterísticasConsejo de poda
Romero “Escalón” (cultivar bajo)Crece en forma de arbusto compacto, ideal para bordes.Mantén la altura máxima en 25‑30 cm y poda cada 2‑3 meses para evitar que se vuelva leñoso.
Romero “Perejil” (var. Rosmarinus officinalis “Prostratus”)Se extiende en tallos rasantes, útil como cobertura de suelo.Recorta los tallos que se levanten más de 15 cm y fomenta la expansión horizontal.
Romero “Leñosa” (var. Rosmarinus officinalis “Ponderosa”)Tronco grueso, muy aromático.Realiza una poda severa cada 3 años para revitalizar el tallo central, y poda ligera cada verano.

4. Señales de problemas tras la poda

Poda excesiva

  • Crecimiento débil: brotes muy finos y pálidos, incapaces de producir follaje denso.
  • Escasez de aromas: las glándulas de aceites esenciales se reducen cuando la planta está estresada.

Poda insuficiente

  • Maleza leñosa: tallos gruesos y oscuros que no generan nuevas hojas.
  • Pérdida de luminosidad: sombra interior que favorece la aparición de mildiú o tizón.

Cortes mal hechos

  • Cortes rasgados: abren la planta a infecciones fúngicas y pueden generar manchas necróticas en la base del tallo.
  • Corte demasiado bajo con el corte justo al nivel del suelo: la planta pierde su reserva de energía y tarda meses en recuperarse.

Si detectas cualquiera de estos síntomas, retira los brotes dañados, desinfecta la zona con una solución de agua y vinagre (1 %) y, si es necesario, aplica fungicida ecológico de cobre siguiendo las indicaciones del fabricante.


5. Consejos prácticos y errores comunes

  • No podar en días de lluvia. La humedad favorece la aparición de hongos en los cortes frescos.
  • Siempre desinfecta las herramientas entre cada planta, aunque trabajes solo con romero; el protocolo rápido es pasar la hoja por alcohol durante 10 segundos.
  • Aprovecha los recortes: los tallos cortados pueden secarse y usarse como ramas aromáticas para infusionar aceites o para ahumar carnes.
  • Mantén una capa de mulching (paja o gravilla) alrededor de la base para conservar humedad y evitar que el suelo se compacte, lo que dificultaría la recuperación después de la poda.
  • Error típico: cortar la rama justo en la base del tallo. Lo correcto es dejar 2‑3 cm de tallo limpio para que el nuevo brote tenga una zona de cicatrización.

6. Conclusión

Podar el romero en el momento adecuado —finales de invierno en la península y finales de verano en climas más cálidos— y siguiendo una técnica de corte limpio a 45° sobre yemas exteriores, garantiza plantas más compactas, aromáticas y resistentes a enfermedades. Recuerda adaptar la intensidad a la variedad que tengas y a la zona climática: en la meseta la poda temprana evita daños por helada, mientras que en la costa mediterránea una poda ligera en verano protege del sol intenso. Con estos pasos, tu romero se convertirá en el rey del jardín, siempre listo para dar sabor a tus platos y perfume a tu terraza.