Cuándo trasplantar calabacines: timing y técnica perfecta
- 30 Oct, 2025
Si te preguntas cuándo trasplantar calabacines, estás en el lugar correcto. El calabacín es una hortaliza de rápido crecimiento, pero el momento del trasplante marca la diferencia entre una cosecha escasa y una abundante. Trasplantar demasiado pronto deja raíces débiles, mientras que hacerlo demasiado tarde hace que la planta se quede sin espacio y pierda vigor. Aquí te explico exactamente cuándo y cómo hacerlo en cualquier zona de España.
Cuándo trasplantar – Timing óptimo
Señales de la plántula
El primer indicio de que tu calabacín está listo es tener 4‑6 hojas verdaderas (sin contar los cotiledones) y medir entre 10‑15 cm de altura. Además, si observas que las raíces empiezan a asomar por los orificios de drenaje del semillero, es señal de que ha superado su capacidad de confinamiento. Otra pista clara es el vigor: la planta debe mostrarse robusta, con tallos firmes y sin manchas amarillentas.
Época del año según la zona
En el Mediterráneo (Valencia, Murcia, Levante) el suelo suele superar los 15 °C a principios de abril, por lo que puedes trasplantar entre la segunda semana de abril y mediados de mayo. En la meseta central (Madrid, Castilla‑La Mancha) el suelo llega a esa temperatura a finales de mayo, así que el rango ideal es finales de mayo o principios de junio. En el norte atlántico (Galicia, Asturias, Cantabria) la temperatura mínima nocturna no supera los 12 °C hasta junio, por lo que se aconseja esperar hasta mediados o finales de junio. En cualquier caso, asegúrate de que las últimas heladas hayan pasado y que la temperatura nocturna se mantenga estable por lo menos 5‑7 días consecutivos.
Edad de la plántula y semanas desde la siembra
Normalmente, los calabacines están listos 4‑6 semanas después de la germinación. Si sembraste en bandejas de semillero a principios de febrero en el sur, la plántula habrá alcanzado la edad adecuada a principios de abril. En la meseta, sembrar a finales de marzo o principios de abril permite trasplantar a principios de junio, respetando el mismo intervalo de semanas.
Diferencias regionales resumidas
| Región | Temperatura suelo mínima | Mes recomendado para trasplantar |
|---|---|---|
| Mediterráneo (Valencia, Murcia) | ≥ 15 °C | Abril‑mayo |
| Meseta Central (Madrid, Castilla) | ≥ 15 °C | Mayo‑junio |
| Norte Atlántico (Galicia, Asturias) | ≥ 12 °C | Junio‑julio |
Recuerda que el suelo tibio favorece la germinación de la raíz, mientras que el exceso de frío retrasa el desarrollo y aumenta el riesgo de pudrición.
Preparación previa al trasplante
Endurecimiento (aclimatación) de las plántulas
El endurecimiento es esencial para que la planta sobreviva al paso del interior o semillero al exterior. Consiste en exponerla gradualmente a las condiciones del huerto: primero 2 horas al día bajo sombra ligera, luego ir aumentando a 4‑6 horas y, finalmente, dejarla todo el día durante 7‑10 días antes del trasplante. Si el día está muy ventoso, protege la plantita con una malla ligera para evitar deshidratación. Este proceso reduce el shock térmico y fortalece la cutícula de las hojas.
Preparación del sustrato o del bancal
En macetas, elige un recipiente de 30‑35 L para variedades comunes y 40‑50 L para híbridos de mayor porte. Mezcla 2 partes de tierra universal, 1 parte de compost bien descompuesto y 10 % de perlita o arena gruesa para mejorar el drenaje. Si trabajas en el huerto, labra el bancal a una profundidad de 20‑25 cm, elimina piedras y restos de maleza, y añádale 3‑5 kg de compost por m². Incorporar una cucharada de humus de lombriz por cada 10 L de sustrato aporta nutrientes de liberación lenta.
Riego previo al trasplante
Regar la bandeja 2‑3 horas antes del trasplante facilita la extracción del cepellón sin que se deshidrate. El sustrato debe estar húmedo pero no encharcado, para que al levantar la plántula la raíz mantenga su estructura y no se rompa.
Técnica de trasplante paso a paso
Materiales necesarios: pala pequeña o transplantador, regadera con pico fino, cinta de jardín o tutores de bambú, guantes de jardín.
- Riega la plántula entre 2 y 3 horas antes de moverla. Un riego ligero humedece la zona radicular y reduce el estrés al sacarla.\n\nNegrita: riega, horas, plántula.\n\n2. Haz el hoyo en el punto definitivo. Para calabacín, cava un hoyo de 20‑25 cm de profundidad y 15‑20 cm de ancho; así la raíz tiene espacio para expandirse sin compactarse.\n\nNegrita: hoyo, 20‑25 cm, ancho.\n\n3. Extrae la plántula con cuidado. Coloca la mano sobre la base del semillero y, presionando suavemente, desliza el cepellón completo. Evita jalar del tallo; si es necesario, golpea ligeramente los lados del contenedor para aflojar la tierra.\n\nNegrita: extrae, cuidadosamente, cepellón.\n\n4. Coloca la planta en el hoyo. Con el calabacín, entierra el cepellón hasta la primera hoja o dos hojas por debajo del nivel del suelo. Este enterramiento profundo fomenta la formación de raíces auxiliares, lo que fortalece la planta y aumenta la absorción de agua.\n\nNegrita: entierra, primera hoja, raíces.\n\n5. Rellena y compacta ligeramente. Añade la tierra preparada, presionando con la mano para eliminar bolsas de aire. No compactes en exceso; la tierra debe quedar suelta para que las raíces penetren con facilidad.\n\nNegrita: rellena, compacta, burbujas.\n\n6. Riega abundantemente al instante. Destina 2‑3 L de agua por cada planta, asegurándote de que el agua se infiltre hasta la base del cepellón. Un buen riego asienta la tierra y disminuye el choque del trasplante.\n\nNegrita: riega, abundantemente, 2‑3 L.\n\n7. Protege los primeros días. Si el sol está muy fuerte, coloca una red de sombra ligera (50 % de cobertura) durante las primeras 48‑72 horas. Además, amarra el tallo a un tutor de bambú a unos 30 cm del suelo para evitar que se doble bajo su propio peso.\n\nNegrita: protege, 48‑72 horas, tutor.\n\nSiguiendo estos pasos, el calabacín se asentará rápido y empezará a crecer sin retrasos. Recuerda que la clave está en no dañar las raíces, enterrar lo suficiente y regar bien tras la operación.
Cuidados post‑trasplante
Durante la primera semana, riega a diario con 1‑2 L por planta, según la evaporación del suelo; la tierra debe mantenerse ligeramente húmeda, pero nunca encharcada. A partir de la segunda semana, reduce la frecuencia a cada 2‑3 días, adaptándote a la lluvia y a la temperatura ambiente. No añadas fertilizante químico los primeros 15‑20 días; deja que el sistema radicular se establezca. Pasadas tres semanas, puedes aplicar un fertilizante orgánico de liberación lenta (por ejemplo, 30 g de humus de lombriz por planta) para estimular la producción de frutos.\n\nNegrita: riegos, primeros 15‑20 días, humus.\n\nLos signos de que el trasplante ha sido exitoso son hojas nuevas de color verde intenso, crecimiento regular del tallo y ausencia de manchas amarillas en la base. Si notas que la planta se marchita rápidamente, aumenta la frecuencia de riego y revisa que no haya compactación del suelo alrededor del cepellón.\n\nNegrita: hojas nuevas, verde intenso, marchita.\n\n---
Errores comunes al trasplantar calabacines
Trasplantar demasiado pronto es el error más frecuente. Si la plántula tiene menos de 4 hojas verdaderas o el suelo está bajo los 10 °C, la planta sufre shock y el desarrollo de la raíz se retrasa. Esperar demasiado también perjudica: cuando las raíces forman un “nudo” en el fondo del semillero, la extracción destruye muchas fibras y la planta tarda en recuperarse.\n\nNegrita: pronto, 4 hojas, 10 °C.\n\nOtro error habitual es no endurecer las plantas antes del paso al exterior. El salto brusco de temperatura y viento puede quemar las hojas y deshidratar la raíz. Igualmente, dañar la raíz al tirar del tallo o al mover la plántula sin humedecerla previamente provoca pérdidas drásticas de tejido radicular.\n\nNegrita: endurecer, dañar la raíz, tallo.\n\nPlantarlas a profundidad incorrecta también genera problemas. Un calabacín enterrado apenas a nivel del suelo no aprovecha su capacidad de generar raíces auxiliares, mientras que si se entierran demasiado profundo pueden aparecer problemas de pudrición. Finalmente, olvidar regar justo después del trasplante es fatal: el cepellón se asienta pobremente y las raíces se oxigenan mal.\n\nNegrita: profundidad, pudrición, regar.\n\n---
Conclusión
Trasplantar calabacines cuando presentan 4‑6 hojas verdaderas, el suelo supera los 15 °C y ya no hay riesgo de heladas (abril en el sur, mayo en la meseta, junio en el norte) garantiza un buen inicio. Endurece las plántulas, entierra el cepellón profundamente y riega abundantemente. Con estos cuidados, tus calabacines se establecerán rápido, crecerán vigorosos y darán cosechas generosas a lo largo del verano. ¡A la huerta, que el buen momento ya está a la vuelta de la esquina!