Cómo trasplantar cilantro en el huerto
- 22 Oct, 2025
Si cultivas cilantro en maceta o semillero, pronto te preguntarás cuándo trasplantar cilantro para que siga creciendo vigoroso. El cilantro es una planta de hoja que forma un sistema radicular poco profundo, pero necesita espacio para que sus raíces se expandan y evitar que el follaje se vuelva amargo. Trasplantar en el momento justo permite que la planta mantenga su sabor fresco y que el rendimiento sea continuo durante la primavera y el otoño.
En este artículo descubrirás las señales que indican que la plántula está lista, los meses recomendados según la zona de España, y el paso a paso para hacer el trasplante sin que la planta sufra estrés. Así podrás mantener tu huerto aromático siempre verde y productivo.
Cuándo trasplantar cilantro – Timing óptimo
Señales de la planta
El cilantro está listo para el trasplante cuando muestra 4‑5 hojas verdaderas (sin contar los cotiledones) y alcanza una altura de 8‑12 cm. Otra señal clara es la aparición de raíces finas que asoman por los agujeros de drenaje del semillero; eso indica que el cepellón está empezando a rozarse con los límites del contenedor. A estas alturas, la plántula ya ha desarrollado un vigor suficiente como para manejar el trasplante sin debilitarse.
Época del año y temperatura del suelo
En Andalucía y la Costa Levante, donde las noches superan los 12‑15 °C a partir de febrero, puedes mover el cilantro al exterior ya en marzo. En la meseta central (Madrid, Castilla‑La Mancha) es más seguro esperar a que el suelo alcance 15 °C de forma constante, lo que suele ocurrir a principios de mayo. En el norte de España (Galicia, Asturias, Cantabria) el calor llega más tarde; allí el momento ideal es entre finales de mayo y principios de junio.
Edad de la plántula
Desde la siembra, el cilantro necesita 3‑4 semanas para alcanzar las señales descritas. Si germinas en interior a inicios de febrero, la plántula estará lista a finales de febrero o principios de marzo en clima cálido, y a mediados de abril en climas más templados. Siempre comprueba el rango de temperatura antes de mover la planta: si la temperatura mínima nocturna cae bajo 8 °C, el riesgo de choque térmico aumenta considerablemente.
Diferencias regionales
- Sur (Almería, Granada): trasplante en marzo, clima seco, riego moderado.
- Centro (Segovia, Toledo): trasplante en mayo, suelo bien abonado y protección contra heladas tardías.
- Norte (A Coruña, León): trasplante en junio, suelo bien drenado y sombra parcial durante las primeras horas del día.
Recuerda que el cilantro prefiere sol pleno, pero en regiones con veranos muy calurosos (extremo sur) es beneficioso trasplantarlo bajo sombra ligera a mediodía para evitar que el follaje se vuelva amargo.
Preparación previa al trasplante
Endurecimiento o aclimatación
El proceso de endurecimiento consiste en acostumbrar la plántula al exterior de forma progresiva. Saca la maceta al aire libre 2‑3 horas el primer día, preferiblemente bajo sol tenue, y aumenta la exposición en 1‑2 horas cada día hasta llegar a todo el día tras 7‑10 días. Este hábito reduce el choque por cambios bruscos de temperatura y luz, y fortalece la cutícula de las hojas.
Preparación del sustrato y del sitio
En el huerto, labra la zona donde vas a colocar el cilantro y elimina malezas. Incorpora 2‑3 kg de compost maduro por m² y mezcla con arena gruesa si el suelo es arcilloso, para mejorar el drenaje. Si utilizas macetas, opta por recipientes de 10‑12 litros con orificios en la base; rellena con sustrato universal al 70 % y humus de lombriz al 30 %. El cilantro odia el exceso de humedad, así que asegúrate de que el sustrato sea súper drenante.
Riego previo
Riega las plántulas 2‑3 horas antes de la extracción. Un riego moderado humedece el sustrato y facilita que el cepellón se desprenda sin romperse. No te excedas; el sustrato debe estar ligeramente húmedo, no encharcado.
Técnica de trasplante paso a paso
Materiales necesarios
- Pala pequeña o transplanteador de mano.
- Regadera de 2 L con boquilla fina.
- Horquillas o palillo para compactar suavemente la tierra.
- Opcional: malla de protección contra plagas.
Paso a paso
- Riega la plántula de antemano, como hemos mencionado, para que el cepellón quede suelto.
- Haz el hoyo en el sustrato preparado: 12‑15 cm de profundidad y 15 cm de ancho, suficiente para acomodar el cepellón sin apretar.
- Extrae la plántula presionando suavemente la base del semillero o maceta; si usas una bandeja de turba, corta alrededor con una herramienta afilada y deslízala con una cuchara. No tires del tallo, porque podrías romper las raíces finas.
- Coloca la plántula en el hoyo a la misma profundidad que tenía en la bandeja. El cilantro no requiere enterrarse profundamente; basta con que la corteza de las raíces quede al nivel del suelo.
- Rellena con tierra mezclada y compacta ligeramente con la mano o con el palillo, eliminando bolsas de aire que puedan resecar las raíces.
- Riega abundantemente (aprox. 2 L por planta) justo después de colocarla. El agua asentará la tierra y reducirá el estrés del trasplante.
- Protege los primeros días con una malla ligera si hay riesgo de plagas (pulgones, babosas). En zonas con sol muy fuerte, coloca una cubierta de tela sombra durante las primeras 24‑48 h.
Al seguir estos pasos, el cilantro asentará su sistema radicular rápidamente y producirá hojas verdes y aromáticas sin retrasos.
Cuidados post‑trasplante
Durante la primera semana, riega a diario en pequeñas cantidades (unos 250 ml por planta) para mantener el sustrato húmedo pero sin encharcar. A partir de la segunda semana, reduce la frecuencia a cada 2‑3 días, ajustando según la lluvia y la evaporación. Evita fertilizar durante las primeras 2‑3 semanas; el fertilizante puede quemar las raíces recién establecidas. Después de ese periodo, incorpora un fertilizante orgánico bajo en nitrógeno (como harina de sangre o té de compost) cada 15‑20 días para estimular el follaje.
Una señal de éxito es la aparición de nuevas hojas de color verde intenso a los 7‑10 días. Si notas que las hojas se vuelven amarillas o se marchitan, aumenta el riego y revisa que no haya exceso de sol directo.
Errores comunes al trasplantar cilantro
Trasplantar demasiado pronto es el error más frecuente; las plántulas con solo 2‑3 hojas y raíces estrechas no toleran bien el cambio y suelen debilitarse. También es habitual trasplantar después de una helada tardía, lo que puede congelar las raíces y acabar con la planta entera. Otra equivocación típica es no endurecer las plantas, lo que produce quemaduras en las hojas al recibir sol directo. Además, enterrar el cilantro demasiado (más de 2 cm bajo la superficie) limita la aireación de la raíz y favorece el desarrollo de hongos. Por último, olvidar regar justo después del trasplante deja el cepellón suspendido en aire, provocando shock y pérdida de vigor.
Conclusión
Para que tu cilantro prospere, trasplántalo cuando tenga 4‑5 hojas verdaderas, una altura de 8‑12 cm, y el suelo supere los 15 °C (abril en el sur, mayo en la meseta, junio en el norte). Endurece la planta durante 7‑10 días, prepara un sustrato bien drenado y sigue la técnica paso a paso para evitar dañar las raíces. Con un riego regular y sin fertilizar en exceso en las primeras semanas, tus plantas crecerán fuertes y aromáticas, listas para acompañar cualquier plato mediterráneo. ¡Manos a la tierra y a disfrutar del cilantro fresco directamente de tu huerto!