Cuándo trasplantar geranios: timing y técnica perfecta

Cuándo trasplantar geranios: timing y técnica perfecta

Si quieres que tus geranios florezcan todo el verano, saber cuándo trasplantar geranios es fundamental. Un trasplante en el momento justo evita el estrés y permite que la planta establezca un sistema radicular potente antes de la época de máxima producción floral. En este artículo te explico, paso a paso, cómo reconocer las señales de la plántula y cuál es la época ideal según la zona de España.

Los geranios, aunque suelen cultivarse como plantas perennes en macetas o bordillos, empiezan su vida como semillas o esquejes que necesitan un primer periodo en semillero. Tras esa fase, llega el momento de pasar al recipiente definitivo o al riego del jardín. A continuación descubrirás cuándo es el mejor momento y cómo hacerlo sin que la planta sufra.

Cuándo trasplantar – Timing óptimo

Señales de la plántula

Los geranios están listos para el trasplante cuando presentan 4‑5 hojas verdaderas (sin contar los cotiledones) y alcanzan 8‑12 cm de altura. Otro indicio fiable es que las raíces empiecen a asomar por los agujeros de drenaje del semillero; si ves finos filamentos blancos, la planta está buscando espacio. Además, la planta debe lucir vigorosa: tallos erguido, sin manchas amarillas y con un color verde intenso.

Época del año según zona

  • Mediterráneo (Valencia, Alicante, Baleares): las noches ya superan los 12 °C a principios de abril. Es el momento ideal para trasladar los geranios al exterior o a macetas más grandes.
  • Continental (Madrid, Castilla‑La Mancha): el suelo no llega a 15 °C hasta mediados de mayo. Espera a que pasen las últimas heladas (generalmente a finales de abril) antes de mover las plántulas.
  • Atlántico (Galicia, Asturias, País Vasco): el clima más fresco exige paciencia; el trasplante se recomienda para finales de mayo o principios de junio, cuando las máximas nocturnas se estabilizan por encima de 13 °C.

En todas las regiones, la temperatura del suelo debe estar entre 15 y 18 °C antes de plantar. Un termómetro de jardín o tocar la tierra con la mano te dará una buena referencia: si la tierra está tibia al tacto, está lista.

Edad de la plántula

En términos de calendario, los geranios suelen estar listos 4‑5 semanas después de la germinación. Si los sembraste a finales de febrero en semillero, el trasplante se programará a principios de abril en la costa y a mediados de mayo en la meseta.

Preparación previa al trasplante

Endurecimiento o aclimatación

El endurecimiento consiste en acostumbrar la planta al exterior de forma gradual. Saca las plántulas al aire libre 2 h el primer día, protegidas del sol directo, y aumenta el tiempo exponiendo 4 h, 6 h y así sucesivamente hasta que pasen todo el día sin quemarse. Este proceso de 7‑10 días permite que la planta tolere los cambios de temperatura y la radiación solar, evitando el temido shock térmico.

Suelo y maceta de destino

Prepara el sustrato mezclando media parte de tierra de jardín, un tercio de compost bien descompuesto y un tercio de arena gruesa para garantizar buen drenaje. Si vas a maceteras, elige un recipiente de 15‑20 l para una planta adulta; los geranios jóvenes pueden ir bien en macetas de 10 l. Añade una capa de grava de 2‑3 cm en el fondo para evitar encharcamientos.

Riega las plántulas 2‑3 h antes del trasplante para que el cepellón salga con facilidad y las raíces se mantengan hidratadas.

Técnica de trasplante paso a paso

  1. Riega la plántula unas horas antes para que la tierra se humedezca sin quedar encharcada.
  2. Cava el hoyo: la dimensión recomendada es 20 cm de profundidad y 15 cm de ancho; así la raíz tendrá espacio para expandirse.
  3. Extrae la plántula con delicadeza. Coloca la mano alrededor del borde del semillero y presiónala suavemente desde abajo; evita tirar del tallo, porque romperías las raíces finas que acaban de desarrollarse.
  4. Coloca la planta en el hoyo dejando que la base del tallo quede a 2‑3 cm bajo la superficie. Los geranios toleran que parte del tallo quede enterrado, lo que favorece la formación de raíces auxiliares.
  5. Rellena con sustrato previamente preparado, compactando ligeramente con los dedos para eliminar bolsas de aire. No aprietes demasiado; la tierra debe quedar suelta pero firme.
  6. Riega abundantemente en el momento del trasplante: unos 2‑3 l de agua por maceta, distribuidos de manera que lleguen a todas las raíces. Este primer riego asienta la tierra y reduce el shock.
  7. Protege los primeros días del sol directo intenso y del viento. Si la exposición es alta, coloca una malla ligera o una sombrilla provisional durante las primeras 48 h.

Particularidades del geranio

Los geranios son tolerantes al trasplante profundo, pero es importante no enterrar la corona (el “cuello” de la planta) más de 5 mm bajo la tierra, ya que podrías provocar la pudrición. Además, si el clima es seco, añade una capa de mantillo de paja o hojas secas alrededor de la base para conservar la humedad.

Cuidados post‑trasplante

Durante la primera semana, riega a diario por la mañana, aplicando entre 1‑1,5 l según la evaporación. Pasado ese periodo, reduce la frecuencia a cada 2‑3 días, siempre que la capa superior del sustrato esté seca al tacto. Evita fertilizar durante las primeras 2‑3 semanas; permite que las raíces se establezcan antes de aportar nutrientes.

Una señal de que el trasplante ha sido exitoso es la aparición de nuevas hojas y un color verde brillante en el follaje después de 7‑10 días. Si notas hojas marchitas o amarillentas, revisa que el riego sea suficiente y que no haya exceso de sol directo.

Errores comunes al trasplantar

Trasplantar demasiado pronto es uno de los fallos más frecuentes. Una plántula con sólo 2‑3 hojas verdaderas aún no tiene un sistema radicular sólido y suelta fácilmente al tocarla. Espera a que la planta cumpla los criterios de hojas y altura antes de moverla.

Otro error típico es no endurecer la planta. Pasar de la sombra del semillero al pleno exterior en un solo paso produce quemaduras en las hojas y una caída drástica del vigor. Dedica al menos una semana al proceso de aclimatación.

Manipular bruscamente el cepellón también perjudica. Tirar del tallo rompe raíces finas, mientras que exprimir la maceta para sacarla puede compactar el sustrato y dañar la estructura radicular. Usa siempre la técnica de presión suave desde la base.

Finalmente, plantar a profundidad incorrecta genera problemas de pudrición o falta de estabilidad. No entierres la corona más de 5 mm y asegura que el sustrato alrededor del tallo quede bien nivelado.

Conclusión

Transplantar geranios cuando tienen 4‑5 hojas verdaderas, una altura de 8‑12 cm y el suelo supera los 15 °C (abril en la costa mediterránea, mayo en la meseta y finales de mayo en el norte) garantiza un desarrollo vigoroso. Endurece las plántulas, prepara un sustrato bien drenado y sigue los pasos descritos para evitar problemas. Con estos cuidados, tus geranios estarán listos para ofrecer una explosión de color durante todo el verano.