Cuánta luz necesitan las judías: guía completa
- 26 Oct, 2025
Si cultivas judías en tu huerto, sabrás que la luz es uno de los pilares que determina si obtendrás una cosecha abundante o racimos escasos. La cuánta luz necesitan las judías depende de la variedad, la fase de desarrollo y, sobre todo, del clima de tu zona. En este artículo te explico con números concretos cómo organizar la exposición solar para que tus plantas crezcan fuertes, produzcan muchas vainas y eviten problemas típicos como el alargamiento de tallos o las quemaduras.
Requisitos de luz para las judías
Horas de sol directo
- Plántulas (primeras 2‑3 semanas): necesitan 5‑6 h de luz directa al día. En esa fase la fotosíntesis es vital para que el sistema radicular se consolide.
- Crecimiento vegetativo (de la tercera semana hasta el inicio de la floración): el requerimiento sube a 6‑8 h de sol pleno. Si la exposición es menor, los tallos se alargarán y las hojas quedarán pálidas.
- Floración y fructificación: la fase más exigente. Necesitan al menos 7 h de sol directo y, preferiblemente, 8 h cuando las temperaturas superan los 20 °C.
En zonas del norte de España (Galicia, Asturias) donde el número de horas de sol suele ser menor, aprovecha los microclimas soleados: paredes orientadas al sur, bancales elevados y paneles reflectantes. En el sur (Andalucía, Murcia) el reto es evitar el exceso; en julio‑agosto la radiación puede superar los 100 000 lux, lo que obliga a sombrear ligeramente (malla de 20 % de cobertura) entre las 12:00 y las 15:00 para que las vainas no se quemen.
Intensidad lumínica (lux)
Para cultivo bajo cubierta o en macetas protegidas, la intensidad mínima recomendada es 30 000 lux. Las lámparas LED de cultivo con un espectro balanceado (rojo + azul) a 300‑400 W m⁻² colocadas a 30 cm de la planta garantizan un desarrollo comparable al sol pleno.
Orientación ideal
- Sur o sureste: la orientación sur ofrece la mayor cantidad de sol durante todo el día; la sureste aporta luz temprana, lo que beneficia a las judías que germinan temprano en primavera.
- Este: suficiente para variedades de ciclo corto como la Judía “Alubia de la Huerta”, que tolera sombras parciales suyas 2‑3 h de sol por la mañana.
- Oeste y norte: solo aptos en climas muy fríos (meseta central) para evitar heladas tardías; en estas posiciones la producción será menor.
Variedades locales y sus particularidades
| Variedad | Necesidad horaria | Comentario regional |
|---|---|---|
| Judía verde “Pajarete” (Castilla‑La Mancha) | 6‑8 h | Muy resistente al calor, pero prefiere sombra ligera en mediodía. |
| Judía “Negra de la Paloma” (Extremadura) | 7‑8 h | Alta demanda de luz, imprescindible sur‑sureste. |
| Judía “Barbatea” (Cataluña) | 5‑7 h | Soporta algo de sombra, ideal para bancales bajo parras. |
| Judía “Canela” (Islas Canarias) | 6‑7 h | Crece bien con sol parcial, evita quemaduras con malla de 15 %. |
Variaciones climáticas y estacionales
Norte vs. Sur
- Galicia y Cantabria: promedio anual de sol 5‑6 h/día en primavera. Complementa con reflectores de aluminio en los bordes del huerto para redirigir la luz.
- Murcia y Almería: hasta 10 h/día en verano, con temperaturas que superan los 35 °C. Instala toldo retráctil o malla de sombreo del 20‑30 % para proteger la floración.
Verano vs. Invierno
- Invierno (nov‑feb): incluso en el sur la luz directa cae a 4‑5 h. Detén la siembra de judías hasta marzo (cuando la media supera 12 °C) y, si deseas cultivar bajo cubierta, usa luz artificial de 10‑12 h diarias.
- Primavera (mar‑may): la luz se incrementa rápidamente; es el momento idóneo para plantar. Asegúrate de que la exposición no sea inferior a 6 h antes de que el clima se estabilice.
Cultivo interior
Si trabajas en bandejas o macetas dentro de casa, coloca las judías bajo lámparas LED de 400 W y programa 12 h de luz con temporizador. Mantén la distancia a 25‑30 cm para evitar quemaduras y revisa que la temperatura no supere 28 °C en la zona de raíz.
Señales de problemas de luz
Falta de luz (deficiencia)
- Tallones delgados y alargados (espigamiento) que buscan la luz.
- Hojas verde pálido o amarillentas, especialmente en la parte inferior.
- Escasa floración: si aparecen pocas flores o ninguna, la planta está demasiado sombreada.
- Vainas pequeñas y de forma irregular.
Exceso de luz (quemaduras)
- Manchas marrones o blanquecinas en el margen superior de las hojas, típicas después de un día de sol intenso.
- Marchitamiento a mediodía, pese a que el suelo esté húmedo.
- Desarrollo de “corteza” en tallos jóvenes, indicador de estrés térmico.
Si detectas cualquiera de estos síntomas, actúa rápidamente: reubica la planta, ajusta la malla de sombreo o complementa con luz artificial según sea necesario.
Consejos prácticos y errores comunes
- Rotar las macetas cada dos semanas si cultivas judías en contenedores. Así todas las caras reciben la misma intensidad solar y evitas que una sola hoja quede en sombra permanente.
- Usar reflectores blancos (pintura reflectante o láminas de burbujas) en los laterales del bancal. Un simple panel de 1 m × 0,5 m aumenta la luz disponible en un 15 %.
- Evita regar a la sombra en pleno verano. El agua sobre hojas expuestas a sol fuerte acelera la evaporación y puede quemar los tejidos; riega siempre al pie de la planta.
- No plantés las judías en la sombra de árboles frutales durante la primera fase. Un árbol de naranjo en la zona sur de Valencia puede reducir la luz en hasta 40 %, provocando un crecimiento débil.
- Controla el ángulo de los postes de luz LED en interiores: la luz debe incidir directamente sobre la copa, no en los tallos, para maximizar la fotosíntesis.
Conclusión
En resumen, para que tus judías produzcan abundantes vainas, necesitan 6‑8 h de sol directo según la fase de crecimiento, con una intensidad mínima de 30 000 lux si trabajas bajo cubierta. Ajusta la exposición según la zona (más sombra en el sur, más luz en el norte) y vigila los síntomas de deficiencia o exceso. Con los trucos de reflexión, rotación de macetas y sombreado puntual, conseguirás un cultivo saludable sin depender de productos químicos. ¡Manos a la tierra y a la luz!