Cuánto regar cerezo: Guía completa

Cuánto regar cerezo: Guía completa

Si te preguntas cuánto regar cerezo en tu huerto, no estás solo. En España el cerezo (Prunus avium) necesita un riego que se ajuste a la zona, al tipo de suelo y a la fase de desarrollo de la planta. Un riego insuficiente produce frutos pequeños y agrietados; un exceso ahoga las raíces y favorece la pudrición. A lo largo de este artículo descubrirás los números concretos, los horarios óptimos y los trucos que uso en mi huerto de Córdoba y en los valles de la Rioja para mantener los cerezos sanos y productivos.

Necesidades de riego del cerezo

Etapas y cantidades

EtapaLitros por árbolFrecuencia típica
Plántula (primer año)8‑12 LCada 8‑10 días
Árbol joven (2‑5 años)12‑18 LCada 7‑9 días
Árbol adulto (≥5 años)15‑25 LCada 5‑7 días (verano), 7‑10 días (otoño)
Fructificación20‑30 LCada 4‑6 días en época de maduración

En la práctica, lo que más importa es que el riego humedezca el suelo hasta unos 30 cm de profundidad. Si utilizas un medidor de humedad, ponlo a esa altura; el nivel debe estar húmedo pero sin encharcar. En suelos arenosos, que drenan rápido, incrementa el caudal en un 20 %; en arcillas pesadas, reduce la cantidad y añade un puñado de perlita para evitar el estancamiento.

Horario y método

El momento ideal para regar es entre las 6 h y las 9 h. A esas horas la evaporación es mínima y las hojas pueden secarse antes de que el sol las caliente. Evita regar por la tarde, pues el agua se queda sobre la superficie y favorece el mildiú y el Oídio.

El método más eficiente es goteo. Un tubo de ½ pulgada con emisores de 4 L/h permite entregar la cantidad exacta en 4‑6 minutos por emisora, evitando la salpicadura y el desperdicio. Si no dispones de goteo, usa una regadera de pico fino y vierte el agua al pie del tronco, girando la maceta para distribuirla uniformemente.

Influencia del clima

  • Clima mediterráneo (Andalucía, Murcia): en julio‑agosto las temperaturas alcanzan 35‑40 °C; aumenta la frecuencia a cada 3‑4 días y la dosis a 30‑35 L por árbol.
  • Clima continental (Madrid, Castilla‑La Mancha): la primavera es fresca (15‑20 °C) y la evaporación menor; con 5‑6 L cada 8‑10 días basta hasta que el árbol entra en floración.
  • Clima atlántico (Galicia, Cantabria): la lluvia es abundante; en otoño puedes reducir el riego a una vez cada 10‑12 días, siempre que el suelo no esté encharcado.

Variaciones climáticas y estacionales

Invierno y latencia

Durante el descanso invernal (noviembre‑febrero) el cerezo reduce su actividad metabólica. En la zona pirenaica y sierra de Guadarrama, el suelo puede quedar por debajo de 5 °C; en esos casos el riego se suspende casi por completo. Si una helada tardía amenaza el árbol, una ligera cubierta de paja ayuda a conservar la humedad sin que el agua se congele.

Primavera temprana

A partir de marzo, cuando las temperaturas nocturnas superan los 10 °C, comienza la fase de crecimiento vegetativo. Aquí es crucial mantener la humedad constante para favorecer la expansión de las raíces. Aplica 12‑15 L cada 7 días, siempre que el pronóstico indique menos de 30 mm de lluvia semanal.

Verano intenso

En el sur, el sol de mediodía puede elevar la temperatura del sustrato a más de 45 °C. Usa una malla de sombra del 20 % durante las cuatro horas centrales del día y complementa el riego con mulching de 5‑10 cm de paja o astillas de madera. Esto reduce la evaporación hasta en 30 % y mantiene la zona radicular más fresca.

Otoño de cosecha

Cuando los cerezos empiezan a madurar (finales de agosto en la zona del Ebro), la demanda hídrica aumenta para evitar que los frutos se agrieten. Un riego profundo de 25‑30 L cada 4‑5 días ayuda a mantener la turgencia de la fruta y a mejorar su sabor.

Señales de problemas de riego

Deficiencia de agua

  • Hojas jóvenes aparecen marchitas y de color verde pálido, con bordes secos.
  • Los puntos de crecimiento (brotes laterales) se reducen drásticamente.
  • Los frutos desarrollan grietas y caen prematuramente.

Si observas cualquiera de estos síntomas, verifica la humedad con el dedo a 20 cm de profundidad; si está seco, riega inmediatamente y aumenta la frecuencia.

Exceso de agua

  • Amarillamiento generalizado, sobre todo en las hojas inferiores.
  • Moho gris en la base del tronco y mal olor a tierra.
  • Raíces podridas al destapar la zona de plantación (puedes notar un aspecto negro y blando).

En caso de exceso, deja que el suelo se seque al menos 48 h antes del próximo riego y mejora el drenaje añadiendo arena gruesa o grava al lecho.

Problemas mixtos

A veces aparecen follaje con manchas marrones y, al mismo tiempo, crecimiento lento. Esto suele deberse a riego irregular (alternar días secos con riegos abundantes). La solución es establecer una programación constante, preferiblemente con temporizador de goteo.

Consejos prácticos y errores comunes

  • Instala un medidor de lluvia: si ha llovido más de 10 mm en 24 h, suspende el riego y evita el encharcamiento.
  • Multiplica la cobertura vegetal: plantar una franja de trébol blanco bajo los cerezos reduce la competencia por agua y mejora la fertilidad del suelo.
  • Evita regar con manguera directamente sobre el tronco; la humedad constante en la corteza favorece la entrada de hongos como el pseudomonas.
  • No riegues en días de viento fuerte: el viento dispersa el agua y provoca una humedad desigual.
  • Revisa las emisoras de goteo cada mes; los filtros pueden obstruirse con sedimentos y reducir el caudal.

Conclusión

Regar un cerezo no es una ciencia exacta, pero con los números claros —15‑25 L por árbol, cada 5‑7 días en verano y 7‑10 días en otoño— y con la atención a la climatología local, podrás evitar los principales problemas de exceso o falta de agua. Usa goteo, riega por la mañana y adapta la frecuencia a la zona (mediterráneo, continental o atlántico). Así tendrás cerezos vigorosos, frutos jugosos y una producción constante año tras año. ¡Manos a la regadera y a disfrutar de la cosecha!