Cómo regar ficus: guía completa
- 20 Oct, 2025
Si te preguntas cuánto regar ficus, estás en el lugar correcto. El ficus es una de las plantas de interior favoritas en España porque tolera una gran variedad de entornos, pero su correcto riego marca la diferencia entre un árbol frondoso y una hoja marchita. En este artículo te explicaré paso a paso cuánta agua necesita tu ficus, cuándo aplicarla y qué trucos usar para que nunca más te quedes con la duda.
Frecuencia y cantidad de riego
Riego según la etapa de desarrollo
- Plántulas (primeras 8‑12 semanas): Necesitan un riego ligero cada 2‑3 días. Aplica entre 200‑300 ml por maceta, asegurándote de que el sustrato quede ligeramente húmedo pero nunca encharcado.
- Ficus joven (6‑12 meses): Aumenta la frecuencia a una vez por semana en primavera‑verano y cada 10‑12 días en otoño‑invierno. La dosis típica ronda los 500‑800 ml según el tamaño de la maceta.
- Ficus adulto (más de 1 año): En periodos de crecimiento activo (marzo‑julio) riega cada 7‑10 días con 1‑1,5 l de agua, siempre al nivel del sustrato. En los meses más fríos (noviembre‑febrero) reduce a una vez cada 12‑14 días, ofreciendo 500‑700 ml.
Cómo medir la cantidad exacta
- Peso de la maceta: Antes del riego, levanta la maceta y anota su peso. Después de aplicar el agua, vuelve a pesarla. La diferencia es el litro exacto que ha absorbido.
- Método del dedo: Inserta el dedo a 5 cm de profundidad. Si el sustrato se siente seco, es momento de regar; si está húmedo, espera uno o dos días más.
Riego en macetas de terracota vs plástico
- Terracota absorbe más agua, por lo que deberás aumentar la frecuencia 1‑2 días respecto a macetas de plástico y aplicar 250 ml más por sesión.
- Plástico retiene la humedad, así que mantén la dosis estándar recomendada en la tabla anterior.
Variaciones climáticas y estacionales
España muestra contrastes marcados entre el norte húmedo y el sur seco, y tu ficus responderá de forma distinta según donde lo tengas.
- Galicia, Asturias o Cantabria: Las lluvias son frecuentes en otoño‑invierno, por lo que basta con riegos cada 12‑14 días durante esos meses. En primavera‑verano, cuando las temperaturas suben a 20‑25 °C, mantén la rutina de una vez por semana con 1 l por maceta.
- Andalucía, Murcia o la zona subtropical de Canarias: Las fechas de alta temperatura (30‑35 °C) aparecen a partir de junio. En esas condiciones el sustrato se seca rápidamente; rega cada 5‑7 días con 1‑1,5 l y, si es posible, riega por la mañana temprano para evitar la evaporación del mediodía.
- Madrid y la meseta central: Los veranos son secos y calurosos, pero los inviernos pueden descender a 5 °C. En verano, adopta la pauta de riegos cada 7‑8 días y en invierno, reduce a cada 15‑20 días.
Cultivo interior con luz artificial
Si tu ficus vive bajo luz LED de cultivo (400 W/m²) en invierno, el consumo de agua no cambia mucho, pero la evaporación será menor. En ese caso, revisa el sustrato cada 10 días y mantén la dosis mínima (300‑500 ml).
Señales de problemas de riego
Falta de agua
- Hojas caídas y bordes resecos, especialmente en los brotes más jóvenes.
- Tallos alargados y delgados, signo clásico de “espigamiento” por falta de humedad.
- Crecimiento retardado: el árbol no produce nuevas hojas durante la primavera.
Exceso de agua
- Hojas amarillentas en la base, acompañadas de un sustrato compacto y mal drenado.
- Moho negro o olor a humedad en la superficie del sustrato, indicativo de pudrición radicular.
- Caída repentina de hojas tras un riego abundante, porque las raíces se ahogan y pierden capacidad de absorción.
Cómo corregir rápidamente
- Si detectas exceso, deja que la maceta drene completamente y, si es necesario, cambia a un sustrato con perlita o arena gruesa (30 %).
- Si hay deficiencia, aumenta la frecuencia y, mientras tanto, coloca una bandeja con guijarros y agua bajo la maceta para crear humedad ambiental.
Consejos prácticos y errores comunes
- Evita regar en días de lluvia si la maceta está en una terraza descubierta; el exceso de agua puede acumularse en el plato y ahogar las raíces.
- No riegues sobre la hoja: la humedad en la superficie favorece el desarrollo de botrytis y otras enfermedades fúngicas.
- Utiliza un sustrato bien drenado: la mezcla ideal es tierra para macetas + 30 % perlita + 20 % corteza de pino; garantiza que el agua fluya y no se estanque.
- Multiplica la regla del dedo: si el sustrato se seca a 5 cm pero las hojas siguen verdes, mantén la frecuencia actual; si las raíces están muy húmedas, reduce la cantidad en un 20‑30 %.
- Instala un medidor de humedad de tipo tensiómetro; aunque es un gasto inicial (unos 15‑20 €), te ahorrará regar en exceso y te permitirá ajustar la cantidad con precisión.
Conclusión
Regar ficus no es una cuestión de “más o menos”, sino de sincronizar la cantidad de agua con la etapa de la planta, el clima de tu zona y el tipo de maceta. En resumen: plántulas → 200‑300 ml cada 2‑3 días, joven → 500‑800 ml semanal en primavera‑verano, adulto → 1‑1,5 l cada 7‑10 días y reducir en invierno. Observa las hojas y el sustrato, adapta la frecuencia según la zona (norte húmedo o sur seco) y nunca reges sobre la hoja. Con este plan tendrás un ficus vigoroso, con follaje verde y saludable durante todo el año.