Cuándo cosechar granada: Señales de madurez y mejor época

Cuándo cosechar granada: Señales de madurez y mejor época

Saber cuándo cosechar granada es clave para obtener frutos jugosos y llenos de sabor. En España la época de cosecha de granadas varía según la zona, pero la regla de oro es observar la madurez del fruto, no dejarse llevar solo por el calendario. Si la recoges demasiado pronto perderás dulzura; si esperas demasiado, la piel se endurece y la fruta puede agrietarse. A lo largo de este artículo te enseñaré las señales visuales y táctiles que indican el punto de madurez y cómo adaptar la recolección a tu clima local.

Señales de madurez y momento óptimo

  1. Color: la granada pasa de un verde pálido a un rojo carmesí intenso. En variedades como Mollar de Elche el tono se vuelve casi terciopelo; si todavía ves manchas verdes en la piel, el fruto aún necesita unos 10‑14 días.
  2. Tamaño: un fruto listo suele medir 7‑12 cm de diámetro. En los huertos de Andalucía puedes encontrar granadas de 10 cm a finales de septiembre; si es menor de 7 cm, aún está inmadura.
  3. Textura: al presionar ligeramente con el pulgar, la piel debe ceder muy ligeramente, sin hundirse. Si el fruto está duro como una piedra, la pulpa está compacta y falta azúcares.
  4. Sonido: un suave “pop” al golpear la fruta contra la palma indica que los arilos están sueltos y listos.
  5. Aroma: cuando el perfume dulce y ligeramente ácido llega a la mano, es señal de que los azúcares están en su pico.

En cuanto al tiempo desde la floración, la mayoría de las granadas tardan entre 180 y 210 días en madurar bajo clima mediterráneo. Las variedades tempranas, como Early Wonderful, llegan a los 180 días en zonas cálidas de Murcia, mientras que la Mollar necesita hasta 210 días en la Meseta Central. Como regla general, cuenta 30‑35 días desde la aparición de la primera fruta verde hasta que alcanza el rojo pleno; revisa cada 5‑7 días para no perder el momento.

Cosecha temprana vs. tardía

  • Temprana: al cortar cuando el color es apenas rojo, obtienes frutos más ácidos y con menos azúcares, ideales para conservas o jarabes.
  • Tardía: dejar que la piel se torne un rojo oscuro y la fruta “hable” con su aroma produce granadas dulces, perfectas para comer frescas, pero el riesgo de agrietamiento y de atraer polilla de la fruta aumenta.
  • Óptima: el equilibrio está en el momento en que la fruta muestra rojo uniforme, cede levemente al tacto y desprende aroma. Este es el punto que la mayoría de los agricultores españoles consideran la madurez ideal.

Calendario regional de cosecha

En la costa mediterránea (Valencia, Murcia, Almería) la época de cosecha de granadas se abre a finales de agosto y se extiende hasta noviembre. Las temperaturas máximas de 30‑35 °C favorecen una maduración rápida, y la escasez de heladas permite una segunda pasada de cosecha en octubre.

En el interior peninsular (Madrid, Castilla y León, Zaragoza) el desarrollo es más lento. Aquí la recolección comienza en mediados de septiembre y finaliza a principios de diciembre. Las noches que bajan a 5‑8 °C en noviembre pueden detener el proceso, por lo que es crucial vigilar el color y la firmeza antes de que el frío vuelva a caer.

En la zona atlántica (Galicia, Asturias, País Vasco) la cosecha se retrasa ligeramente: octubre es el mes más productivo y la recolección puede prolongarse hasta enero si el invierno es templado. La humedad alta favorece una piel más jugosa, pero también requiere mayor atención a la aparición de pulgones que pueden dañar la fruta.

En Canarias, especialmente en Tenerife y Gran Canaria, la granada tiene una producción casi continua, con dos picos: abril‑junio y octubre‑diciembre, gracias al clima subtropical.

Técnicas de cosecha correctas

Herramientas necesarias

  • Tijeras de podar o podón de 15 cm (para cortar el pedúnculo).
  • Guantes de jardinería (la piel de la granada contiene látex que puede irritar).
  • Cuchillo afilado (solo para separar grupos de frutos en los árboles altos).
  • Escalera estable (si el árbol supera los 2 m de altura).

Paso a paso

  1. Hora del día: corta entre 8:00 y 10:00 h, cuando el rocío se ha evaporado pero la temperatura aún no supera los 25 °C. Así evitas que la fruta se sobrecaliente y pierda jugo.
  2. Corte: sujeta el fruto con una mano, coloca la tijera a unos 2‑3 cm del pedúnculo y corta con un ángulo de 45°. Este ángulo permite que el agua de lluvia escurra y reduce el riesgo de podredumbre en la zona cortada.
  3. Manejo post‑corte: coloca las granadas en una cesta de mimbre o caja de cartón con separadores de 5 cm entre ellas. No las amontones; la piel es delicada y un peso excesivo provoca magulladuras.
  4. Transporte: lleva la cosecha a la sombra lo antes posible. Si el trayecto supera los 15 min, cubre la caja con una manta ligera para evitar la exposición directa al sol.

Errores comunes

  • Arrancar el fruto con tirón fuerte: daña el árbol y elimina el pedúnculo, lo que reduce la producción del siguiente año.
  • Cosechar frutas mojadas: la humedad favorece la aparición de moho y acelera la descomposición.
  • Esperar al mediodía: el calor hace que la pulpa se contraiga y la fruta pierda jugo, además de favorecer la aparición de gusanos.
  • Apilar demasiado: la presión sobre la piel puede provocar roturas y favorecer la entrada de bacterias.

Cosecha escalonada vs. única

La granada suele practicarse en cosecha escalonada porque el fruto madura de forma progresiva a lo largo del árbol. Cada semana aparecen nuevas granadas en su punto óptimo, por lo que se recomienda revisar cada 5‑7 días durante el periodo de mayor producción y cortar solo los frutos que cumplen los criterios de color, tamaño y aroma. Este método asegura una cosecha constante y evita la sobrecarga del árbol.

En contraste, en huertos de pequeño tamaño o en variedades de fruto tardío (como la Mollar), algunos agricultores prefieren una cosecha única al final de la temporada, cuando la mayoría de la fruta ha alcanzado el rojo profundo. En este caso se corta el árbol por debajo del nivel del suelo, se deja secar al sol 2‑3 días y luego se recoge toda la producción de golpe. Esta estrategia es útil cuando se busca procesar la fruta en conserva y se necesita una gran cantidad de fruto simultáneamente.

Conservación post‑cosecha

Tratamiento inmediato

  • No lavar la granada recién cortada; la humedad externa acelera la proliferación de hongos. Límpiala solo antes de consumirla con un paño seco.
  • Curar ligeramente las frutas más grandes: colócalas en una bandeja en un lugar ventilado a 10‑12 °C durante 2‑3 días. Así se asientan los arilos y la piel se vuelve menos propensa a romperse.

Almacenamiento óptimo

  • Temperatura: guarda las granadas en la nevera entre 5‑8 °C. En la zona de la puerta, donde la temperatura varía, pueden perder calidad rápidamente.
  • Humedad: la cámara de frutas del frigorífico a 80‑85 % de humedad conserva la jugosidad sin favorecer el moho.
  • Duración: bajo estas condiciones, las granadas se mantienen frescas 3‑4 semanas; si la conservas a 15 °C en una despensa oscura, el tiempo se reduce a 10‑12 días.
  • Empaque: utiliza cajas de cartón con orificios o bolsas de malla; evita el plástico sellado que genera condensación.

Conclusión

Recuerda que las tres señales clave para saber cuándo cosechar granada son: rojo carmesí uniforme, tamaño de 7‑12 cm y ligera cede al tacto acompañada de un aroma dulce. En la costa mediterránea la ventana típica va de agosto a noviembre, mientras que en la meseta se desplaza a septiembre‑diciembre. Con un poco de observación y siguiendo las técnicas de corte y manejo que te he expuesto, lograrás una cosecha abundante y de alta calidad. Ahora solo te queda probarlo en tu huerto, ajustar los tiempos según tu clima y, sobre todo, disfrutar de esas granadas jugosas directamente del árbol. ¡Ánimo y buena cosecha!