Cómo regar el olivo: guía completa
- 21 Nov, 2025
Si te preguntas cuánto regar olivo, estás en el lugar correcto. El olivo, árbol emblemático del Mediterráneo, parece casi indestructible, pero la cantidad y el momento del riego marcan la diferencia entre una cosecha abundante de aceitunas y una planta enferma que pierde vigor. En este artículo te explico paso a paso qué litros de agua necesita cada fase del cultivo, cómo adaptar el riego a las diferentes zonas de España y qué señales observar para corregir a tiempo cualquier desbalance hídrico.
Frecuencia y cantidad de riego
Etapas de la vida del olivo
| Etapa | Litros / árbol | Intervalo de riego | Comentario |
|---|---|---|---|
| Plántula (0‑2 años) | 30‑50 L | Cada 3‑4 días en primavera‑verano, 7‑10 días en otoño‑invierno | Las raíces son superficiales; el suelo debe mantenerse húmedo pero nunca encharcado. |
| Juvenil (2‑5 años) | 70‑120 L | Cada 5‑7 días (verano) y 10‑15 días (invierno | El árbol empieza a desarrollar un sistema radicular más profundo, pero sigue necesitando riegos frecuentes en climas secos. |
| Productivo (>5 años) | 150‑250 L | Cada 10‑14 días en verano, cada 15‑20 días en otoño‑invierno | La copa ya está estable; el objetivo es recargar el suelo a 30‑40 cm de profundidad. |
Tip: Para medir la cantidad, coloca un cubo graduado cerca del árbol y vierte el agua lentamente hasta que el nivel alcance la medida indicada. Evita usar la manguera a presión, que puede compactar la tierra y crear “puntos secos”.
Método de riego recomendado
- Riego por goteo: es el más eficiente para el olivo. Un goteo de 2‑3 L h⁻¹ durante 30‑45 min por árbol cubre la zona radicular sin pérdidas por escorrentía.
- Regadera de gran calibre (si no dispones de goteo): dirige el chorro al tronco, dejando que el agua se infiltre gradualmente. Nunca riegues sobre la copa; el exceso de humedad en el follaje favorece la sudiosis y enfermedades fúngicas.
- Múltiples emisores: si el olivo está plantado en maceta, coloca 2‑3 emisores alrededor del borde para que el agua llegue a todas las raíces.
Prueba de humedad
- Dedos: mete el dedo unos 5 cm en la tierra. Si sientes humedad, pospone el riego; si está seco, riega inmediatamente.
- Peso de la maceta: levanta la maceta; el peso disminuye cuando el sustrato está seco. Con la práctica, reconocerás el “peso correcto”.
Variaciones climáticas y estacionales
Mediterráneo (Murcia, Alicante, Granada)
En estas provincias el verano supera los 35 °C y las precipitaciones son escasas. Durante julio‑agosto, aumenta la frecuencia a cada 5‑7 días y eleva la dosis a 200‑250 L por árbol para compensar la alta evaporación. Un sombrío ligero (malla anti‑sol del 20 %) sobre la copa durante las horas de más calor evita quemaduras en los brotes jóvenes.
Continental (Madrid, Castilla‑La Mancha)
Los veranos son calurosos pero las noches bajan a 15‑18 °C, mientras que los inviernos pueden llegar a -5 °C. En primavera y otoño, reduce la cantidad a 100‑150 L y espacía los riegos a 10‑12 días. En invierno, si el suelo está congelado, no riegues; el árbol entra en latencia y absorberá poca agua.
Atlántico (Galicia, Asturias, País Vasco)
Este clima es lluvioso y fresco. En la mayor parte del año el aporte natural de precipitación cubre más del 70 % de la necesidad hídrica del olivo. Solo necesita riego suplementario cuando el déficit supera 30 mm en un mes, normalmente en los meses de julio‑septiembre. En esos casos, basta con 30‑50 L por árbol cada 15‑20 días.
Cultivo en maceta (balcones y terrazas)
Los olivos en maceta pierden humedad más rápido que en el suelo. En primavera‑verano riega diariamente con 2‑3 L distribuidos en varios puntos de la maceta. En otoño‑invierno, deja secar la capa superior del sustrato y riega cada 5‑7 días con 1‑2 L. Usa una mezcla de tierra de jardín + perlita (30 %) para mejorar el drenaje.
Señales de problemas relacionados con el riego
Falta de agua
- Hojas marchitas que se vuelven crujientes, sobre todo en la zona inferior de la copa.
- Crecimiento detenido: los brotes jóvenes no aparecen o se quedan muy pequeños.
- Frutos desiguales: las aceitunas aparecen pequeñas y con un desarrollo irregular.
Consejo: Si detectas hierbas finas y secas, aumenta la frecuencia en 2‑3 días y verifica la profundidad de riego con una varilla de 30 cm; el agua debe llegar al menos a esa distancia.
Exceso de agua
- Hojas amarillas y manchas blanquecinas en la base del tronco, signo de sudiosis.
- Raíces blandas y malolientes: al desenterrar una raíz, esta debe ser firme; si está blanda y negra, la planta está ahogada.
- Moho negro o gris sobre la superficie del suelo, indicando encapillado por falta de aire.
Advertencia: Cuando el suelo está saturado, el olivo pierde capacidad de absorber nutrientes, lo que favorece la aparición de Phytophthora y otras enfermedades fúngicas. En esos casos, mejora el drenaje añadiendo arena gruesa o grava en la base del árbol.
Consejos prácticos y errores comunes
- Riega al alba: la evaporación es mínima y el agua llega a las raíces antes de que el sol la caliente.
- Mulching con paja o virutas de madera bajo la corona reduce la evaporación en hasta un 30 % y mantiene la temperatura del suelo estable.
- No riegues en exceso después de una lluvia fuerte; espera a que el suelo se drene antes de volver a aplicar agua.
- Errores típicos:
- Riego por aspersión sobre la copa – provoca humedecimiento del follaje y favorece la sudiosis.
- Usar la manguera a presión directa – compacta la tierra y forma “barreras” impermeables alrededor de la raíz.
- Olvidar el calendario de riego – sin una planificación regular, se tiende a regar más en momentos de lluvia y menos en sequía.
Un truco que funciona muy bien en zonas secas es colocar una pequeña capa de grava (5 cm) alrededor del árbol y cubrirla con una manta de corcho; la grava retiene la humedad y la manta refleja el calor del suelo, evitando la evaporación excesiva.
Conclusión
Regar el olivo de forma adecuada depende de la edad del árbol, la zona climática y la estación del año. En resumen:
- Plántulas: 30‑50 L cada 3‑4 días (primavera‑verano).
- Árboles jóvenes: 70‑120 L cada 5‑7 días.
- Olivos productivos: 150‑250 L cada 10‑14 días en verano, menos en invierno.
Ajusta esas cifras según la lluvia natural y la temperatura del día, controla la humedad con el método del dedo y evita los errores más comunes. Con un riego bien cronometrado y la cantidad justa, tus olivos crecerán fuertes, producirán aceitunas de calidad y mantendrán la tradicional belleza del paisaje español. ¡A regar con cabeza y disfrutar de la cosecha!