Fresa con manchas en hojas: Causas y Soluciones Efectivas
- 15 Nov, 2025
Ver tus fresas con manchas en hojas puede desanimar, sobre todo cuando has invertido tiempo y esfuerzo en el huerto. Ese signo amarillento‑marrón o grisáceo no siempre indica una catástrofe, pero sí es una alerta de que algo no va como debe. En este artículo repasaremos las causas más habituales, cómo diagnosticarlas y qué medidas prácticas puedes aplicar ahora mismo para volver a ver hojas sanas y frutos jugosos.
Causas posibles del problema
1. Mildiú gris (Oidium neolycopersici) – la causa más frecuente
El mildiú gris aparece como una capa fina y polvorienta de color gris‑azulado sobre la superficie superior de las hojas. Suele comenzar en la parte inferior y se extiende cuando la humedad nocturna supera el 80 % y la temperatura se sitúa entre 15 y 22 °C. En regiones como Castilla y León o la Cataluña interior, donde los veranos son templados y húmedos, este hongo se propaga rápidamente. La planta pierde vigor porque el hongo interfiere con la fotosíntesis y, con el tiempo, aparecen manchas marrones que se vuelven necróticas.
2. Botrytis cinerea (moho gris) – ataque por exceso de riego
El Botrytis se manifiesta con manchas acuosas que se vuelven necróticas y con un moho gris característico en el envés de la hoja. Aparece cuando el sustrato está constantemente húmedo o cuando hay mala ventilación, situaciones típicas en invernaderos de Andalucía durante la primavera. El hongo también ataca los frutos, provocando podredumbre. Si observas que el suelo está encharcado al tocarlo a 5 cm de profundidad, lo más probable es que el problema sea exceso de agua.
3. Deficiencia de potasio – hojas amarillentas con bordes quemados
Una falta de potasio se traduce en manchas amarillas que se extienden desde los bordes de la hoja hacia el interior, dejando un aspecto “quemado”. Esta deficiencia es frecuente en suelos arenosos de la Costa de Granada o en parcelas donde se ha lixiviado el fertilizante con lluvias intensas. Las hojas jóvenes suelen verse más afectadas y la planta muestra un crecimiento más lento.
4. Araña roja (Tetranychus urticae) – plaga que imita manchas
Los ácaros son diminutos pero pueden crear un daño que parece manchas rojizas o amarillentas, con una fina telaraña en la parte inferior de la hoja. Se multiplican bajo temperaturas de 20‑30 °C y baja humedad, típicas del sur de España en verano. La presencia de pequeños puntos brillantes al levantar la hoja con una lupa indica claramente la plaga.
5. Daño solar – quemaduras por exceso de luz
En huertos expuestos a pleno sol durante más de 8 horas al día, especialmente en la Costa de Valencia, las hojas pueden presentar manchas blanquecinas que luego amarillean y se secan. El calor excesivo (> 30 °C) provoca la desecación del tejido foliar.
Causas menos frecuentes
- Enfermedad de la antracnosis (Mancha negra) en climas muy húmedos de Galicia.
- Deficiencia de calcio que produce puntas negras en los frutos y manchas locales en hojas.
- Contaminación por herbicidas si se ha rociado cerca del cultivo.
Diagnóstico: cómo identificar la causa correcta
Para evitar tratamientos inútiles, el primer paso es observar con detalle dónde aparecen las manchas y en qué condiciones. Sigue este esquema:
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Distribución de la mancha:
- Solo en el envés y con polvo gris → Mildiú gris.
- Manchas acuosas que se vuelven necróticas y aparecen en hojas mojadas → Botrytis.
- Bordes amarillos y quemados → Deficiencia de potasio.
- Pequeños puntos rojos y telaraña → Araña roja.
- Manchas blanquecinas que se vuelven secas bajo sol intenso → Daño solar.
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Estado del suelo: Introduce el dedo a 5‑10 cm de profundidad.
- Si está húmedo al tacto después de regar, sospecha exceso de riego.
- Si está seco y compacto, la causa podría ser deficiencia de nutrientes o baja humedad.
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Temperatura y humedad ambiental:
- > 80 % de humedad y 15‑22 °C favorecen el mildiú.
- 20‑30 °C y baja humedad impulsan a la araña roja.
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Revisa el envés con lupa: los ácaros aparecen como puntos móviles; los hongos como filamentos blancos o grises.
Con esta tabla de “si… entonces…” podrás reducir rápidamente la causa y pasar a la solución adecuada.
Soluciones paso a paso
Si es mildiú gris
- Elimina las hojas afectadas: corta con tijera esterilizada y destrúyelas (no las pongas en compost).
- Mejora la ventilación: en huertos de Andalucía abre los pasillos entre filas a 30 cm de distancia.
- Aplica un spray de sulfato de cobre: disuelve 5 g en 1 L de agua y rocía al amanecer y al atardecer, cada 7 días hasta que desaparezca el hongo.
- Fungicida ecológico de neem: 2 ml por litro de agua, cada 10 días si la presión del hongo es alta.
- Resultado: verás disminución de manchas en 5‑7 días y recuperación total en 2‑3 semanas.
Si es Botrytis (exceso de riego)
- Reduce el riego: riega solo cuando los primeros 5 cm del sustrato estén secos, aproximadamente cada 4‑5 días en primavera.
- Ajusta el drenaje: añade 30 % de perlita o arena gruesa al sustrato y verifica que las macetas tengan orificios libres.
- Aplica bicarbonato de potasio: disuelve 20 g en 10 L de agua y rocía una vez por semana.
- Ventilación nocturna: si usas invernadero, abre las ventanas al anochecer para bajar la humedad bajo el 70 %.
- Resultado: la infección se controla en 10‑12 días; las hojas nuevas crecerán sin manchas.
Si es deficiencia de potasio
- Fertiliza con sulfato de potasio: disuelve 15 g en 5 L de agua y riega la base de la planta cada 15 días.
- Enmienda orgánica: incorpora 1 kg de compost rico en restos de plátano o cáscara de huevo por cada m² de cultivo.
- Control del pH: mantén el suelo entre 5.5 y 6.5; si es necesario, añade cal agrícola en pequeñas dosis (2 kg/100 m²).
- Resultado: las hojas empezarán a recuperar el verde en 7‑10 días y el crecimiento volverá a la normalidad en 3‑4 semanas.
Si es araña roja
- Aumenta la humedad relativa: rocía con agua a presión ligera cada 2‑3 días para romper el ciclo de vida del ácaro.
- Aceite de neem: mezcla 5 ml en 1 L de agua y aplica al envés de la hoja, repitiendo cada 7 días hasta que desaparezcan los ácaros.
- Cultura de plantas trampa: planta albahaca o menta cerca; atraen a los ácaros y facilitan su control.
- Resultado: notarás menos ácaros y menos manchas en 5‑8 días; la población se mantiene bajo control con aplicaciones mensuales.
Si es daño solar
- Reubica las plantas: colócalas en zona con 6‑8 horas de sol directo, evitando la exposición al mediodía intenso.
- Sombrilla provisional: usa una malla anti‑UV (densidad 50 %) durante las horas de mayor calor.
- Riego profundo y puntual: riega al atardecer con 4‑5 L por metro lineal de fila, evitando el encharcamiento.
- Resultado: las hojas nuevas crecerán sin quemaduras y el follaje viejo se renovará en 2‑3 semanas.
Prevención futura
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Fertiliza de forma equilibrada: incorpora compost en otoño y primavera; complementa con fertilizantes ricos en potasio y calcio cada mes durante la fase vegetativa.
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Riego inteligente: utiliza un medidor de humedad del suelo y riega sólo cuando la capa superior esté seca.
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Ventilación y espacio: deja al menos 30 cm entre filas y 15 cm entre plantas para favorecer la circulación de aire, esencial en climas húmedos de Galicia y Cantabria.
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Control biológico: rota cultivos cada 2‑3 años y planta especies compañeras como lavanda o caléndula que repelen plagas y mejoran la salud del suelo.
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Monitoriza: revisa el estado de las hojas cada 7 días y anota cualquier cambio; la detección precoz es la mejor defensa.
Cuándo preocuparse (y cuándo no)
Es normal que las hojas más viejas, en la base de la planta, se vuelvan amarillentas y caigan: la fresa sacrifica esas hojas para dar vigor a la nueva. Sin embargo, enfócate si:
- El amarillamiento supera el 30 % del follaje.
- Aparecen manchas necróticas en la mayor parte de la planta.
- Se observan raíces blandas al desenterrar una planta joven (signo de pudrición).
- Los frutos muestran podredumbre o deformación.
En cualquiera de estos casos, actúa inmediatamente con las soluciones descritas; de lo contrario, la planta puede perder la producción de la temporada.
Conclusión
Las manchas en las hojas de fresa pueden deberse a mildiú gris, exceso de riego (Botrytis), deficiencia de potasio, araña roja o daño solar. Identificar el origen observando la distribución de la mancha, la humedad del suelo y la temperatura te permitirá aplicar la medida correcta: fungicidas ecológicos, ajuste de riego, fertilización puntual o manejo de plagas. Con estos pasos, tu cultivo volverá a lucir vigoroso y pronto disfrutarás de fresas jugosas y saludables. ¡Ánimo, que con un poco de observación y acción, el huerto vuelve a sonreír!