Geranio con exceso de riego: causas y soluciones efectivas
- 26 Oct, 2025
1. Introducción
Si tu geranio muestra hojas amarillentas, tallos blandos y manchas de pudrición, es muy probable que esté recibiendo exceso de riego. Este síntoma es uno de los más habituales en los balcones de Andalucía y en los huertos de la zona mediterránea, donde la tentación de regar a diario es grande. No te preocupes, porque identificar la causa y corregirla es más sencillo de lo que parece y, con unos ajustes, tu planta volverá a lucir vigorosa.
En este artículo veremos las causas más frecuentes, cómo distinguirlas y, lo más importante, qué pasos dar para salvar tu geranio sin complicaciones.
2. Causas posibles del problema
1. Riego excesivo y mal drenaje (causa principal).
Cuando el sustrato se mantiene húmedo durante varios días, las raíces no pueden respirar y empiezan a pudrirse. El geranio pierde vigor y sus hojas se tornan amarillas y flácidas. Este problema suele aparecer en macetas sin agujeros de salida o en suelos arcillosos que retienen agua. En la Comunidad Valenciana y Murcia, donde la lluvia es escasa, muchos hortelanos compensan con riegos constantes, sin comprobar la humedad del sustrato.
2. Falta de ventilación y compactación del sustrato.
Un sustrato demasiado denso dificulta la evaporación y crea zonas anegadas. La compactación se produce al mezclar tierra de jardín con arena en proporciones insuficientes, o al reutilizar sustrato viejo sin airearlo. El resultado es el mismo amarillamiento, pero acompañado de una capa superficial dura que impide que el agua escurra. En Cataluña es frecuente en balcones donde se usa solo tierra sin perlita.
3. Uso de agua fría o con cloro en exceso.
Regar con agua directamente del grifo en invierno, cuando la temperatura desciende por debajo de 10 °C, puede provocar un choque térmico en las raíces del geranio. Además, el cloro en concentraciones altas desbalancea la microbiota del sustrato, favoreciendo la aparición de hongos que atacan las raíces. En el Norte de España (Galicia, Asturias) este error es común en casas con agua muy tratada.
Causas menos frecuentes:
- Enfermedades fúngicas como el Botrytis que aparecen cuando el follaje está constantemente húmedo.
- Plagas de nematodos que se multiplican en suelos encharcados.
- Deficiencia de calcio que se manifiesta como manchas negras en los bordes de las hojas, aunque suele acompañarse de otro problema principal.
3. Diagnóstico: cómo identificar la causa correcta
El primer paso es observar dónde aparecen los síntomas. Si las hojas inferiores se vuelven amarillas mientras las superiores siguen verdes, piensa en exceso de riego con raíz dañada: la planta prioriza el crecimiento de hojas jóvenes. Si, por el contrario, el amarillamiento es generalizado y el sustrato parece una masa compacta al palparlo, la compactación es la culpable.
Una tabla rápida te ayuda a decidir:
| Síntoma | Posible causa |
|---|---|
| Hojas amarillas en la base, tallos blandos | Exceso de riego + mal drenaje |
| Sustrato húmedo al tacto 24 h después de regar | Riego excesivo |
| Tierra dura y agrietada, agua se escurre lentamente | Compactación / falta de aireación |
| Hojas con bordes marrones y toque frío | Agua fría o cloro en exceso |
Después de la observación, mete el dedo 5‑10 cm en la maceta. Si sale empapado, el problema es exceso de riego; si está seco y la masa parece compacta, revisa la estructura del sustrato. Por último, comprueba la temperatura del agua con un termómetro de cocina; si está bajo 10 °C, caliéntala ligeramente antes de regar.
4. Soluciones paso a paso
Solución para la causa 1: exceso de riego y drenaje insuficiente
- Detén el riego inmediatamente.
- Verifica los agujeros de la maceta; si están obstruidos, limípialos con un palillo.
- Mejora el sustrato añadiendo 30 % de perlita o arena gruesa a la mezcla existente.
- Si el sustrato está muy compacto, saca la planta y repótala en una maceta un poco mayor con sustrato nuevo (50 % tierra de jardín, 30 % perlita, 20 % compost).
- Riega solo cuando los primeros 5 cm del sustrato estén secos al tacto; utiliza un medidor de humedad si tienes.
- Resultado esperado: las hojas nuevas volverán a ser verdes en 7‑10 días y la planta mostrará un crecimiento más firme.
Solución para la causa 2: compactación y falta de aireación
- Airea el sustrato introduciendo una horquilla de jardín cada 10 cm alrededor de la maceta (sin dañar las raíces).
- Incorpora un puñado de humus de lombriz y 50 g de vermiculita por cada litro de sustrato para crear espacios de aire.
- Si la maceta es pequeña, considera cambiar a una de tamaño 2‑3 cm mayor para evitar que el sustrato se comprima con el tiempo.
- Riega con agua a presión moderada y permite que el exceso fluya libremente.
- Mejora esperada: en 10‑14 días notarás que el follaje deja de amarillear y la planta recupera vigor.
Solución para la causa 3: agua fría o cloro en exceso
- Calienta el agua a temperatura ambiente (aprox. 20 °C) antes de regar, lo que evita el shock térmico.
- Si el suministro es muy clorado, deja reposar el agua en un recipiente abierto durante 24 h; el cloro se evaporará.
- Alternativamente, usa agua de lluvia o recogida de depuración (filtrada) para regar.
- Aplica un fertilizante foliar rico en calcio (2 g/L) cada 15 días para fortalecer los tejidos.
- Tiempo de recuperación: la planta mostrará mejoría en 5‑7 días, con hojas que recuperan su color verde intenso.
5. Prevención futura
Para que el geranio no vuelva a sufrir exceso de riego, adopta estos hábitos:
- Controla la humedad con una varilla o medidor antes de cada riego; evita regar si el sustrato está húmedo a 5 cm de profundidad.
- Asegura buen drenaje: siempre usa macetas con agujeros y coloca una capa de grava o arcilla expandida en el fondo.
- Renueva el sustrato cada 2‑3 años añadiendo perlita y compost, lo que mantiene la estructura porosa.
- Riega con agua templada y, en verano, opta por riegos parciales al amanecer o al atardecer para reducir la evaporación.
6. Cuándo preocuparse (y cuándo no)
Es normal que las hojas más viejas del geranio se vuelvan amarillas y caigan: la planta las sustituye por nuevas. Sin embargo, si el amarillado afecta a más del 30 % de la masa foliar, se extiende a todas las ramas y se acompaña de tallos blandos o manchas negras, el problema es serio y requiere la intervención inmediata descrita arriba.
7. Conclusión
En la mayoría de los casos, el geranio con exceso de riego responde a una combinación de mal drenaje, sustrato compactado o agua demasiado fría. Identifica la causa observando dónde aparecen los síntomas y comprobando la humedad del sustrato; luego aplica la solución adecuada—desde mejorar el drenaje hasta airear la tierra o calentar el agua. Con estos ajustes, tu planta recuperará su vigor en una o dos semanas y volverá a llenar tu balcón de color. ¡Ánimo, que con un poco de observación y los cuidados correctos, tus geranios te recompensarán con flores abundantes!