Aguacate con hojas amarillas: causas y soluciones efectivas

Aguacate con hojas amarillas: causas y soluciones efectivas

Ver hojas amarillas en aguacate es una de esas situaciones que desaniman incluso al hortelano más experimentado. Cuando el árbol muestra esas manchas pálidas, es fácil pensar en una enfermedad grave, pero la realidad suele ser más amable: a menudo basta con ajustar un par de detalles del manejo. En esta guía desglosaremos las causas más habituales, aprenderás a diagnosticar cuál es la que afecta a tu árbol y, lo más importante, tendrás una hoja de ruta concreta para devolverle el vigor que necesita.

En España los aguacates se cultivan con éxito en la zona subtropical de Málaga, en la Costa de Granada y en algunas parcelas protegidas de Canarias. Cada una de esas áreas comparte problemas típicos, pero también tiene sus particularidades climáticas. Si identificas correctamente la razón del amarilleo, la solución será rápida y económica.

Causas posibles del problema

1. Deficiencia de nitrógeno (causa más frecuente)

El nitrógeno es el nutriente móvil por excelencia; cuando escasea, la planta lo traslada a las partes más jóvenes y deja hojas inferiores en tono amarillo pálido. En los aguacates, este síntoma se nota primero en los ramas más viejas, mientras los brotes nuevos siguen verdes. En suelos arenosos de la Costa del Sol, donde la materia orgánica es escasa, la carencia de nitrógeno es particularmente habitual. El exceso de riego o la fertilización incorrecta pueden lavar el nitrógeno, dejando el árbol con un crecimiento débil y hojas amarillas.

2. Exceso de riego y problemas de drenaje

Los aguacates tienen raíces poco tolerantes al encharcamiento. Cuando el sustrato permanece húmedo durante mucho tiempo, se produce hipoxia radicular, y las hojas adoptan un tono amarillo uniforme que afecta a todas las posiciones. En la zona de Granada, donde el invierno es lluvioso y el verano seco, es fácil caer en la trampa de regar todos los días. Además, si el árbol está plantado en maceta sin agujeros o en suelo arcilloso sin suficiente perlita, el agua se estanca y las raíces se pudren, lo que acelera el amarilleo.

3. Falta de luz adecuada

Aunque el aguacate tolera cierta sombra, necesita al menos 6‑8 horas de sol directo al día para realizar la fotosíntesis con eficiencia. En huertos urbanos de Valencia, donde los árboles a veces se sitúan bajo la sombra de edificios o en terrazas pequeñas, las hojas pueden tornarse amarillas de forma irregular, sobre todo las que quedan cubiertas por la sombra de otras plantas. La falta de luz también provoca un crecimiento alargado y débiles, conocido como “espigado”, que acompaña al amarilleo.

Otras causas menos frecuentes

  • Deficiencia de hierro (clorosis férrica): hojas jóvenes amarillas con venas verdes, más frecuente en suelos alcalinos de la península.
  • Enfermedades fúngicas como el Phytophthora que provocan pudrición de raíces y amarilleo generalizado.
  • Plagas como la cochinilla, que succiona savia y genera clorosis en hojas periféricas.

Diagnóstico: cómo identificar la causa correcta

El diagnóstico se basa en una observación sistemática. Primero, localiza dónde aparecen las hojas amarillas. Si el amarillado se concentra en las hojas más viejas y bajas, piensa en una deficiencia de nitrógeno. Si el tono amarillo cubre toda la corona y las hojas se sienten blandas al tacto, el exceso de riego es el sospechoso principal. Cuando el amarillado se muestra irregular, con zonas claras y otras aún verdes, revisa la exposición solar del árbol.

A continuación, examina el estado del suelo. Inserta el dedo a unos 5‑10 cm de profundidad. Si la tierra sale húmeda o empapada, probablemente estés regando de más o el drenaje es insuficiente. Si está seca y compacta, la falta de agua o de aireación puede estar limitando la absorción de nutrientes. En suelos muy calcáreos, verifica la presencia de vege‑cálcica que favorece la clorosis férrica.

Una última pista son los síntomas complementarios. La aparición de manchas marrones en la base del tronco, o la presencia de micelio blanco, sugiere una infección fúngica. La aparición de insectos pegajosos bajo las hojas apunta a plagas. En ausencia de estos signos, las causas fisiológicas (nutrientes, agua, luz) son las más probables.

SíntomaProbable causaAcción de verificación
Hojas inferiores amarillas, superiores verdesDeficiencia de nitrógenoAnaliza fertilización y contenido orgánico del suelo
Amarillado general + hojas blandasExceso de riego / drenaje pobreComprueba humedad a 5 cm, revisa drenaje
Amarillado irregular + crecimiento alargadoFalta de luzMide horas de sol directo, observa sombras
Hojas jóvenes amarillas, venas verdesDeficiencia de hierroPrueba pH del suelo, busca alcalinidad

Con esta tabla a mano, podrás descartar rápidamente las causas menos habituales y centrarte en la solución adecuada.

Soluciones paso a paso

Si la causa es deficiencia de nitrógeno

  1. Aplica fertilizante rico en nitrógeno. Usa un fertilizante líquido con relación NPK 10‑5‑5 o granulado con contenido nitrogenado del 30 %.
  2. Dosificación: disuelve 15 ml de fertilizante líquido en 1 litro de agua y riega la base del árbol. Si optas por granulado, esparce 200 g por árbol y cubre con una capa fina de tierra.
  3. Frecuencia: repite cada 15‑20 días durante la primavera y el verano, cuando la demanda de nitrógeno es mayor.
  4. Mejora del sustrato: incorpora 2‑3 kg de compost maduro alrededor del tronco, evitando el contacto directo con el tallo.
  5. Resultado esperado: verás nuevas hojas verdes en 7‑10 días y un crecimiento más vigoroso en 2‑3 semanas.

Si la causa es exceso de riego y drenaje deficiente

  1. Suspende el riego durante 2‑3 días para que el sustrato se seque ligeramente. Usa un medidor de humedad o el método del dedo para confirmar.
  2. Mejora el drenaje: en macetas, cambia a un sustrato que contenga 30 % de perlita o arena gruesa, y asegúrate de que la maceta tenga agujeros de ventilación en la base.
  3. Trasplante (si es necesario): cava un hoyo de 50 cm de ancho y profundidad, mezcla la tierra original con 1 parte de arena y 1 parte de compost.
  4. Riego controlado: vuelve a regar solo cuando los primeros 5 cm del suelo estén secos. En climas cálidos de la Costa del Sol, esto suele ser cada 7‑10 días.
  5. Resultado esperado: Si las raíces no están demasiado dañadas, la planta comenzará a mostrar hojas menos amarillas y nuevo crecimiento en 2‑3 semanas.

Si la causa es falta de luz

  1. Reubica el árbol a una zona con al menos 6‑8 horas de sol directo al día. En huertos urbanos, opta por una posición orientada al sur o suroeste.
  2. Poda sombra: corta ramas bajas de árboles vecinos que proyecten sombra sobre el aguacate. En la zona de Murcia, una poda del 20 % de la copa vecina suele ser suficiente.
  3. Luz artificial: si no puedes mover el árbol, instala una lámpara LED de cultivo (espectro completo, 4000 K) a 30 cm de la copa, con 12 horas diarias de encendido.
  4. Resultado esperado: Las hojas amarillentas que ya están dañadas no volverán a verde, pero las nuevas hojas crecerán verdes y fuertes en 10‑14 días.

Prevención futura

Para evitar que las hojas amarillas en aguacate vuelvan a aparecer, adopta estas prácticas de rutina. Fertiliza al menos dos veces al año, en primavera y otoño, con compost bien descompuesto (5‑10 kg por árbol). Controla el riego usando un medidor de humedad y riega únicamente cuando la capa superficial esté seca. Mejora siempre el drenaje, añadiendo perlita o arena a los sustratos y evitando encharcamientos. Finalmente, elige la ubicación con suficiente luz y protege el árbol de sombras permanentes mediante podas estratégicas. Con estos cuidados, tu aguacate permanecerá vigoroso y productivo.

Cuándo preocuparse (y cuándo no)

Es normal que las hojas más viejas, situadas en la base del árbol, amarilleen y caigan: el aguacate las sustituye por nuevas. No te alarmes si el amarillado afecta solo a esas hojas y el resto del árbol sigue verde y vigoroso. Preocúpate si el amarilleo avanza rápidamente, afecta a más del 30 % de la copa, se acompaña de hojas blandas, marchitez, o aparecen manchas marrones y pudrición en la base. En esos casos, la causa suele ser exceso de riego o una enfermedad fúngica y requiere una intervención inmediata.

Conclusión

En la mayoría de los casos, hojas amarillas en aguacate provienen de deficiencia de nitrógeno, exceso de riego o falta de luz. Observa dónde aparecen los síntomas, comprueba la humedad del suelo y la exposición solar, y tendrás la pista suficiente para actuar. Aplicando el fertilizante adecuado, corrigiendo el riego o reubicando el árbol, verás una recuperación visible en una o dos semanas. Con un poco de atención y los ajustes correctos, tu aguacate volverá a producir frutos sabrosos y a lucir un follaje saludable.