Cómo solucionar hojas amarillas en cerezo
- 26 Oct, 2025
Ver tus cerezos con hojas amarillas es frustrante, sobre todo cuando el árbol sigue floreciendo con fuerza. Ese amarillado puede deberse a varios factores, desde una deficiencia nutricional hasta un exceso de riego. La buena noticia es que, con un diagnóstico sencillo, la solución suele ser rápida y barata.
En este artículo te ayudo a identificar la causa concreta y a aplicar el remedio más eficaz, siempre adaptado al clima de España, ya sea la zona Mediterránea de Valencia, la continental de Madrid o la atlántica de Galicia.
Causas posibles del problema
1. Deficiencia de nitrógeno (causa más frecuente)
El nitrógeno es el nutriente que más influye en el color verde de las hojas. Cuando falta, las hojas inferiores se vuelven amarillo pálido y pueden marchitarse, mientras las superiores permanecen verdes. En suelos encalcados de la meseta central o en terrenos poco trabajados, es común que el nitrógeno se agote rápidamente.
2. Exceso de riego o mal drenaje
Un riego excesivo provoca que el aire en la zona radicular se reduzca, favoreciendo la pudrición de raíces. El síntoma típico es un amarillado generalizado de todas las hojas, que además se sienten blandas al tacto y pueden presentar un ligero olor a humedad. En zonas como Andalucía, donde los veranos son secos, muchos jardineros tienden a regar todos los días sin comprobar la humedad del sustrato, creando este problema.
3. Deficiencia de hierro (clorosis férrica)
El hierro es poco móvil dentro de la planta, por lo que su carencia se muestra primero en las hojas jóvenes. Estas aparecen amarillas con nervios verdes, un aspecto que a veces se confunde con simple amarilleo. En suelos muy alcalinos (pH > 7) de la Costa del Sol o la Región de Murcia, el hierro queda poco disponible y aparecen estos síntomas.
Otras causas menos frecuentes
- Áfidos que succionan savia y provocan amarillamiento intermitente.
- Enfermedad del anillo de la raíz (Phytophthora), que causa amarillado y marchitez en árboles viejos.
- Falta de luz en cultivos bajo sombra profunda, aunque en cerezos es menos habitual.
Diagnóstico: cómo identificar la causa correcta
Observación sistemática
- Ubicación del amarillado: ¿Aparece solo en las hojas más bajas o en todas?
- Textura y tono: ¿Las hojas están blandas y húmedas o secas y crujientes?
- Estado del suelo: Inserta el dedo 5 cm en la tierra; ¿está húmedo, seco o compactado?
- Presencia de plagas: Busca pequeñas manchas negras o colonias de insectos en el envés de la hoja.
Tabla de diagnóstico rápido
| Síntoma | Indicador clave | Probable causa |
|---|---|---|
| Hojas inferiores amarillas, superiores verdes | Color solo en hojas viejas | Deficiencia de nitrógeno |
| Todas las hojas amarillas, blandas, olor a humedad | Suelo constantemente húmedo | Exceso de riego / mal drenaje |
| Hojas jóvenes amarillas con nervios verdes | Amarillado limitado a brotes nuevos | Deficiencia de hierro |
| Manchas negras + hormigas en la base | Insectos visibles | Áfidos u otras plagas |
| Amarillado bajo sombra densa | Crecimiento espigado | Falta de luz |
Una vez que hayas localizado el patrón, verifica el pH del suelo (pH 6‑6,5 es ideal para cerezos). Si el pH supera 7, la clorosis férrica es más probable.
Soluciones paso a paso
Solución para deficiencia de nitrógeno
- Aplicar fertilizante rico en nitrógeno: utiliza un fertilizante granulado con proporción N‑P‑K 10‑5‑5 o 12‑6‑6.
- Dosis: reparte 50 g por cada m² de zona del árbol, esparciéndolo en forma de anillo alrededor del tronco, a 30 cm del tallo.
- Riego: después de aplicar, riega 10 l de agua para que el nutriente llegue al sistema radicular.
- Frecuencia: repite la operación cada 30‑45 días durante la primavera y el verano.
- Resultado esperado: verás nuevas hojas verdes en 7‑10 días y la coloración de las viejas mejorará en 2‑3 semanas.
Solución para exceso de riego / mal drenaje
- Detener el riego hasta que la capa superficial (5 cm) esté seca al tacto.
- Mejorar drenaje: si el árbol está en maceta, cambia a una maceta con agujeros y mezcla sustrato con 30 % de perlita o arena gruesa. En el huerto, haz surcos de 30 cm de profundidad alrededor del árbol y rellénalos con una mezcla de tierra y arena.
- Airear el suelo: con una horquilla de jardín, abre el terreno a 10‑15 cm de profundidad sin dañar raíces principales; esto permite que el exceso de agua escape.
- Control de humedad: utiliza un higrómetro de suelo o la prueba del dedo; riega solo cuando los primeros 5 cm estén secos.
- Tiempo de recuperación: si las raíces no están demasiado podridas, la planta empezará a mostrar brotes verdes en 2‑3 semanas.
Solución para deficiencia de hierro
- Aplicar quelato de hierro: disuelve 5 g de quelato de hierro en 1 l de agua y riega alrededor de la base del cerezo.
- Frecuencia: repite cada 15 días durante la temporada de crecimiento (abril‑octubre).
- Ajustar pH: si el suelo es muy alcalino, incorpora sulfuros de calcio o yeso agrícola (2‑3 kg/100 m²) para bajar gradualmente el pH.
- Cobertura orgánica: añade una capa de mantillo de hoja de roble (3‑5 cm) para mejorar la actividad microbiana y facilitar la absorción de hierro.
- Resultado: las hojas jóvenes recuperarán su verde en 10‑14 días, y el árbol evitará futuros episodios de clorosis.
Solución frente a áfidos (si aparecen)
- Control mecánico: rompe los colmenares con un chorro de agua a presión moderada.
- Remedio casero: pulveriza una mezcla de 1 l de agua + 1 cucharada de jabón neutro + 1 cucharadita de aceite de neem. Aplica cada 5‑7 días hasta que desaparezcan.
Prevención futura
- Fertiliza de forma equilibrada: incorpora compost bien descompuesto (2‑3 kg por árbol) cada otoño y primavera; aporta nitrógeno y micronutrientes de forma lenta.
- Riego inteligente: instala un sensor de humedad o riega por goteo, programando el riego solo cuando la capa superior esté seca.
- Mejora del suelo: en suelos alcalinos, mezcla turba de sphagnum o harina de rocas para mantener un pH adecuado.
- Poda ligera: elimina ramas densas que bloqueen la luz solar y favorezca la ventilación, especialmente en climas húmedos del norte.
Cuándo preocuparse (y cuándo no)
Es normal que las hojas más viejas del cerezo se vuelvan amarillas y caigan: el árbol lo hace para dar paso a nuevas. Sin embargo, debes alarmarte si el amarillado afecta a más del 30 % de la copa, si las hojas están blandas, o si aparecen manchas marrones y pérdida de frutos. En esos casos, la causa suele ser grave (raíz podrida, plaga intensa) y necesita una intervención rápida.
Conclusión
Las hojas amarillas en cerezo pueden deberse a deficiencia de nitrógeno, exceso de riego o deficiencia de hierro, y cada una tiene un diagnóstico visual sencillo. Con los pasos descritos—aplicar fertilizante nitrogenado, corregir el riego y mejorar el drenaje, o usar quelato de hierro—tu árbol volverá a lucir verde y vigoroso en cuestión de semanas. Observa, actúa y tu cerezo te recompensará con una cosecha abundante y saludable.