Cómo resolver hojas amarillas en olivos
- 25 Oct, 2025
Ver hojas amarillas en olivos es una de esas señales que hacen temblar a cualquier hortelano, sobre todo cuando el resto del árbol parece estar bien. No estás solo: en la meseta central y en la Andalucía interior miles de olivareros se enfrentan cada año a este mismo síntoma. La buena noticia es que, con un par de observaciones acertadas, podrás identificar la causa y aplicar la solución adecuada en pocos días.
Las causas más habituales son tres: falta de nutrientes, exceso de riego o problemas de luz, aunque también pueden intervenir plagas y enfermedades. A continuación te explico cada una de ellas y, lo más importante, cómo distinguirlas.
Causas posibles del problema
1. Deficiencia de nitrógeno (causa más frecuente)
El nitrógeno es el nutriente que más influye en el color verde de las hojas. Cuando el suelo está pobre o el compost no se ha incorporado bien, las hojas inferiores se tornan amarillo pálido y, con el tiempo, caen. En olivos de la Comunidad Valenciana y de la Extremadura, donde los suelos son a menudo arenosos, esta carencia es muy común. Además, los regadíos intensivos pueden lavar los nutrientes y dejar el árbol “hambriento”.
2. Exceso de riego o mal drenaje
Los olivos toleran bien la sequía, pero el exceso de agua les hace sufrir. Cuando el sustrato permanece húmedo durante varios días, las raíces pierden oxígeno y se produce una clorosis generalizada: todas las hojas se vuelven amarillas, se vuelven blandas al tacto y el árbol puede oler a humedad. En la Costa de Granada y en la zona de Málaga, donde se practica riego por goteo sin control, esta situación se da a menudo.
3. Falta de luz o sombra excesiva
Los olivos jóvenes que se plantan bajo el cobijo de álamos o de viñedos pueden quedar sin la luz necesaria para sintetizar clorofila. El síntoma típico es el amarilleo irregular, sobre todo en las ramas que quedan bajo sombra, y la rama tiende a alargarse buscando luz. En las sierpes de la sierra de Albarracín, donde los olivos comparten espacio con pinos, la falta de luz es una de las causas más visibles.
Otras causas menos frecuentes
- Plaga de pulgones: secretan melaza que favorece hongos y provocan amarillamiento puntual.
- Enfermedad de la Verticillium wilt: amarilleo que inicia en una rama y avanza de forma asimétrica.
- Deficiencia de hierro (clorosis férrica): hojas jóvenes amarillas con nervios verdes, típicas en suelos muy calcáreos de la Murcia.
Diagnóstico: cómo identificar la causa correcta
El primer paso es observar con atención dónde aparecen las manchas amarillas. Pregúntate:
- ¿Se concentran en las hojas más bajas o aparecen por todo el árbol?
- ¿Las hojas están blandas o siguen firmes?
- ¿El suelo está húmedo al tacto o parece seco y compacto?
Con esas respuestas puedes usar la siguiente tabla “si… entonces…”:
| Síntoma | Posible causa |
|---|---|
| Hojas inferiores amarillas, superiores verdes | Deficiencia de nitrógeno |
| Todas las hojas amarillas, tallos blandos, suelo húmedo | Exceso de riego o mal drenaje |
| Amarilleo irregular en ramas sombreadas | Falta de luz / sombra excesiva |
| Hojas amarillas con nervios verdes y zonas calcáreas | Deficiencia de hierro |
| Pequeños puntos rojizos o melaza en el envés | Plaga de pulgones |
Una vez sospechas la causa, verifica el estado del suelo: mete el dedo 5 cm bajo la superficie. Si está muy húmedo a media profundidad, probablemente el riego sea el problema. Si el suelo está seco y compacto, revisa la fertilidad con una muestra de compost o un test rápido de nitrógeno (se venden en ferreterías por menos de 5 €). Finalmente, examina el entorno: ¿Hay árboles altos que proyecten sombra? ¿El árbol está en una zona con riego constante?
Soluciones paso a paso
Si la causa es deficiencia de nitrógeno
- Aplicar fertilizante rico en nitrógeno (NPK 10‑5‑5 o 20‑10‑10). Disuelve 12 ml de fertilizante líquido por litro de agua y riega alrededor de la base del olivo.
- Repetir cada 15 días durante dos meses.
- Incorporar compost maduro: esparce 3‑4 kg por árbol y cubre con una capa fina de paja para mantener la humedad.
- Resultado esperado: las nuevas brotaciones deberían volver al verde intenso en 7‑10 días.
Si el problema es exceso de riego
- Detén el riego durante 3‑5 días y verifica la humedad del sustrato introduciendo un palillo 20 cm profundo.
- Mejora el drenaje añadiendo 30 % de perlita o arena gruesa al sustrato si el árbol está en maceta; en campo abierto, abre surcos de 30 cm de profundidad y rellénalos con grava.
- Riega solo cuando los primeros 15 cm estén secos; en climas cálidos de la Costa de Granada eso suele ser cada 7‑10 días.
- Si las raíces están podridas, corta los puñales necróticos con tijera de podar desinfectada y aplica un fungicida ecológico de cobre (1 g/L) una sola vez.
- Mejora visible en 2‑3 semanas si el árbol no sufrió daño estructural.
Si la causa es falta de luz
- Poda los árboles o arbustos que produzcan sombra alrededor del olivo, dejando al menos 6‑8 m de distancia para los jóvenes.
- Traslada cepellones jóvenes a una posición más expuesta si están en el interior de un huerto con muchas cubiertas.
- En caso de cultivo bajo invernadero, rota la posición del olivo cada temporada para que todas sus caras reciban sol.
- Resultado: las hojas nuevas crecerán sanas en 10‑14 días; el amarilleo antiguo no recuperará el verde, pero no se extenderá.
Otras intervenciones complementarias
- Control de pulgones: rocía con una solución de agua + 2 % de jabón negro cada 5 días hasta su desaparición.
- En caso de clorosis férrica: riega con agua acidificada (añade 1 g de sulfato de hierro por cada 10 l) o aplica quelato de hierro según indicaciones del fabricante.
Prevención futura
Mantener hojas verdes y sanas pasa por una gestión equilibrada:
- Fertiliza de forma periódica: aplica compost en otoño y primavera; si usas fertilizante químico, hazlo cada 30 días durante la fase vegetativa.
- Riega con criterio: controla la humedad con un medidor de suelo o la prueba del dedo; evita riegos nocturnos en climas cálidos.
- Garantiza buena exposición: planta los olivos en lugares con al menos 5‑6 horas de sol directo y evita sombras permanentes.
- Mejora el suelo cada dos años incorporando materia orgánica y, si el pH es alto (> 7,5), usa sulfuros de calcio para acidificar ligeramente.
Cuándo preocuparse (y cuándo no)
Es normal que las hojas más viejas del olivo (las que están en la base) se tornen amarillas y caigan; el árbol lo reemplaza sin problema. Pero debes alarmarte si observas:
- Amarilleo que afecta a más del 30 % de la copa en menos de una semana.
- Marchitamiento simultáneo, con tallos flexibles y caída de frutos.
- Manchas marrones o exudado de savia, signos de enfermedad fúngica.
En cualquiera de esos casos, actúa cuanto antes para evitar la pérdida de productividad.
Conclusión
Las hojas amarillas en olivos suelen deberse a deficiencia de nitrógeno, exceso de riego o falta de luz. Con una observación cuidadosa puedes identificar rápidamente la causa y aplicar la solución adecuada: fertilizar, regular el riego o mejorar la exposición solar. La mayoría de los problemas se resuelven en uno o dos semanas, y con una prevención continua tu olivo volverá a lucir vigoroso y productivo. ¡Manos a la obra y a disfrutar de una cosecha saludable!