Pepino con hojas amarillas: causas y soluciones
- 21 Oct, 2025
Ver hojas amarillas en pepinos es una señal que preocupa a cualquier hortelano, sobre todo cuando la planta está en plena fase de crecimiento y los frutos aún no aparecen. Lo peor es que, a primera vista, el problema puede deberse a causas muy distintas: falta de nutrientes, exceso de agua, poca luz o incluso una plaga ligera. La buena noticia es que, empleando un método de diagnóstico sencillo, puedes identificar rápidamente la causa y aplicar la solución adecuada antes de que la planta sufra daños irreversibles.
En el resto del artículo repasaremos las causas más habituales, cómo distinguirlas y, lo más importante, qué pasos seguir para que tus pepinos vuelvan a lucir hojas verdes y vigorosas.
Causas posibles del problema
1. Deficiencia de nitrógeno (causa más frecuente)
El nitrógeno es el nutriente que más influye en el color verde de las hojas. Cuando el suelo no aporta suficiente, las hojas inferiores se vuelven amarillo pálido y, con el tiempo, pueden marchitarse. En los pepinos, que son plantas de rápido crecimiento, la falta de nitrógeno se nota pronto, sobre todo si el cultivo está en una parcela con poco compost o abonado previo. En la meseta central (Madrid, Castilla‑La Mancha), donde los suelos tienden a ser más arcillosos y menos fértiles, este problema es particularmente habitual.
2. Exceso de riego o mal drenaje
El exceso de riego hace que el sustrato se mantenga húmedo durante mucho tiempo, privando a las raíces de oxígeno y favoreciendo la aparición de enfermedades radiculares. Cuando las raíces se “ahogan”, la planta muestra hojas amarillas y blandas por toda la planta, no solo en la base. En zonas como Andalucía o la Costa del Sol, donde el clima es cálido y seco, es frecuente regar en exceso para compensar la evaporación, y sin un buen drenaje las hojas de los pepinos se vuelven amarillas rápidamente.
3. Deficiencia de hierro (clorosis férrica)
En suelos alcalinos, típicos de la Comunidad Valenciana o partes de Cataluña, el hierro se vuelve menos disponible para la planta. La señal más clara es la clorosis: hojas jóvenes se vuelven amarillas mientras los nervios permanecen verde brillante. A diferencia de la carencia de nitrógeno, aquí el amarillamiento afecta a las hojas nuevas y no tanto a las más viejas.
4. Falta de luz
Los pepinos necesitan, como mínimo, 6‑8 horas de sol directo al día para producir clorofila con suficiente intensidad. Cuando se cultivan bajo sombra parcial (por ejemplo, bajo una pérgola mal orientada o entre árboles frutales), las hojas pueden adquirir un tono amarillento y la planta “se estira” buscando luz, lo que se traduce en tallos largos y débiles.
5. Plagas y enfermedades (causas menos frecuentes)
- Ácaro rojo: pequeñas manchas amarillas con telarañas finas.
- Mildiu: manchas amarillentas que se extienden y se vuelven marrones.
- Fusarium: amarillamiento que parte de la base y avanza hacia arriba.
Aunque menos comunes que los problemas nutricionales o de riego, estas plagas aparecen con mayor frecuencia en climas húmedos como la Galicia o el País Vasco.
Diagnóstico: cómo identificar la causa correcta
El diagnóstico comienza con una observación metódica. Pregúntate:
- ¿Dónde aparecen primero las hojas amarillas?
- Si es en la base y en hojas viejas, sospecha deficiencia de nitrógeno.
- Si las hojas nuevas están amarillas con nervios verdes, apunta a deficiencia de hierro.
- ¿Cómo se sienten las hojas?
- Hojas blandas y flácidas indican exceso de riego.
- Hojas rígidas y con manchas finas apuntan a plagas.
- ¿Cuál es la textura del suelo?
- Introduce el dedo a 5 cm de profundidad. Si está empapado durante varios días, el drenaje es insuficiente.
- Si el suelo está duro y seco, el problema puede ser falta de agua o pobreza en nutrientes.
- ¿Cuánta luz recibe la planta?
- Mide la exposición con una simple regla: si no supera 6 horas de sol directo, la causa probable es falta de luz.
A modo de tabla rápida:
| Síntoma | Indicador clave | Causa probable |
|---|---|---|
| Hojas inferiores amarillas, superiores verdes | Color solo en hojas viejas | Deficiencia de nitrógeno |
| Hojas jóvenes amarillas, nervios verdes | Clorosis en brotes | Deficiencia de hierro |
| Hojas blandas, suelo mojado | Riego continuo, drenaje pobre | Exceso de riego |
| Hojas alargadas, escasas, sombra | Menos de 6 h sol | Falta de luz |
| Manchas rojas o telarañas | Presencia de ácaros | Plagas |
Con esta guía podrás acotar la causa en menos de diez minutos y pasar a la solución concreta.
Soluciones paso a paso
Si la causa es deficiencia de nitrógeno
- Aplica un fertilizante rico en nitrógeno: elige un NPK 10‑5‑5 o un fertilizante organo‑mineral con al menos 30 % N.
- Dosis: disuelve 15 ml por cada litro de agua y riega la zona de la raíz. Repite cada 15 días hasta que veas nuevas hojas verdes.
- Complementa con compost: incorpora 2 kg de compost bien descompuesto alrededor de cada planta, a una distancia de 30 cm del tallo.
- Tiempo de recuperación: normalmente notarás mejora en 7‑10 días y el color verde se restablece en 2‑3 semanas.
Si la causa es exceso de riego o mala aireación
- Reduce la frecuencia: riega solo cuando los 5 cm superiores del sustrato estén secos al tacto. En verano, esto suele ser cada 3‑4 días; en primavera, cada 5‑6 días.
- Mejora el drenaje: si la planta está en maceta, cambia a una que tenga al menos 8 agujeros y mezcla el sustrato con 30 % perlita o arena gruesa.
- Ventila el suelo: inserta un palito de madera de unos 15 cm en varios puntos y gíralo ligeramente para crear canales de aire.
- Recuperación: si las raíces no están gravemente dañadas, la planta retomará el vigor en 2‑3 semanas; si hay podredumbre, recorta los tallos dañados y repianta.
Si la causa es deficiencia de hierro
- Corrige el pH: la disponibilidad de hierro baja cuando el pH supera 7,0. Añade sulfato de calcio (agricultura) o yeso agrícola a razón de 500 g por 10 m², mezclado al suelo.
- Fertiliza con quelato de hierro: disuelve 5 ml de quelato de Fe por litro de agua y riega la base de la planta cada 10 días.
- Mantén la humedad: el hierro se absorbe mejor con suelos ligeramente húmedos pero no encharcados.
- Resultado esperado: los nuevos brotes volverán a ser verdes en 10‑14 días.
Si la causa es falta de luz
- Reubica la planta: colócala en un sitio con al menos 6‑8 horas de sol directo. Si el huerto está bajo una pérgola, recorta las vigas que bloquean la luz.
- Poda competidores: elimina ramas bajas de árboles o arbustos que proyecten sombra sobre los pepinos.
- Luz artificial: en caso de cultivo bajo cubierta, instala una lámpara LED de cultivo de 400 W, a 30 cm de altura, encendida 12 h al día.
- Cambios visibles: las hojas existentes no recuperarán el color, pero los nuevos brotes serán de un verde intenso en 2‑3 semanas.
Si la causa son plagas o enfermedades
- Ácaro rojo: pulveriza una solución de jabón potásico (5 g por litro) cada 5‑7 días hasta que desaparezcan.
- Mildiu: trata con cobre orgánico (cobre quelado) al 0,3 % en el momento de la aparición.
- Fusarium: elimina las plantas muy afectadas, rota el cultivo y aplica fácil de uso fungicida a base de bicarbonato de potasio (2 g/L) cada 10 días.
- Prevención: mantén la zona libre de restos vegetales y riega en la base, no en el follaje.
Prevención futura
Para que las hojas amarillas no vuelvan a aparecer, establece buenas prácticas desde el principio. Fertiliza de forma equilibrada: aplica compost en primavera y otoño, y complementa con fertilizante NPK 10‑5‑5 cada mes mientras la planta crece. Riega con medida, usando un medidor de humedad o la técnica del dedo; evita regar en exceso, sobre todo en climas cálidos como el del sur de España. Mejora el drenaje añadiendo perlita o arena a suelos arcillosos y elige macetas con buen desague para cultivos en huertos urbanos. Asegura la exposición solar: si el huerto está parcialmente sombreado, reconsidera la ubicación o poda plantas que bloqueen la luz. Finalmente, vigila regularmente: una revisión semanal de las hojas, el suelo y la presencia de plagas te permitirá intervenir antes de que el problema se agrave.
Cuándo preocuparse (y cuándo no)
Es normal que las hojas más viejas, situadas en la base de la planta, se vuelvan amarillas y caigan: la pepinera está renovando su follaje. Sin embargo, deberías preocuparte si el amarillamiento avanza rápidamente, afecta a más del 30 % de la planta, se acompaña de hojas blandas, manchas marrones, corteza ennegrecida o pérdida de frutos. En esos casos, la causa suele ser grave (exceso de riego o enfermedad) y requiere acción inmediata siguiendo las soluciones descritas.
Conclusión
Las hojas amarillas en pepinos pueden deberse a deficiencia de nitrógeno, exceso de riego, deficiencia de hierro, falta de luz o a plagas. Observando dónde aparecen los síntomas, el estado del suelo y la luz disponible, puedes identificar la causa y aplicar la medida correctiva: fertilizar, ajustar el riego, corregir el pH o mover la planta. Con un diagnóstico certero y una respuesta rápida, tus pepinos volverán a crecer sanos y producirán los frutos crujientes que tanto te gustan. ¡Ánimo, que con un poco de atención tu huerto volverá a lucir verde y abundante!