Tomate con hojas blancas: causas y soluciones efectivas
- 17 Oct, 2025
Ver hojas blancas en los tomates suele ser un sobresalto para cualquier hortelano, sobre todo cuando el resto de la planta parece estar en buena forma. Ese moteado o blanqueamiento no es solo una curiosidad estética; normalmente indica un desequilibrio que, si no se corrige, puede acabar mermando la cosecha. En este artículo vamos a desglosar las causas más habituales y a mostrarte, con ejemplos de Castilla‑La Mancha y la Costa de Valencia, cómo actuar de forma práctica y ecológica.
Causas posibles del problema
1. Deficiencia de calcio (mancha‑blanca) – la causa más frecuente
El calcio es esencial para la pared celular y, cuando escasea, aparecen manchas blancas de forma irregular en las hojas y, a veces, en los frutos. En suelos arenosos de la Región de Murcia o en macetas con sustrato ligero, el calcio se lixivia rápidamente.
Cómo identificarla: manchas de color crema que se expanden lentamente, con bordes suaves, sin que la hoja se vuelva amarilla primero.
Por qué ocurre: riego excesivo que arrastra el calcio, falta de cal agrícola o de fertilizante rico en calcio, y pH del suelo bajo 6,0 que dificulta su absorción.
2. Plaga de ácaros (árbol de polvo blanco)
Los ácaros del género Tetranychus se alimentan de la savia y dejan una fina capa de polvo blanco que, bajo la luz del sol, parece una neblina sobre la hoja. Son muy habituales en invernaderos de Albacete y en huertos urbanos de Barcelona donde la humedad relativa es baja.
Cómo identificarla: una finísima telaraña visible al mover la hoja, y pequeños puntos rojos o amarillos en el envés.
Por qué ocurre: temperaturas entre 25‑30 °C y falta de humedad favorecen su proliferación; además, la escasez de depredadores naturales en cultivos intensivos agrava la situación.
3. Exceso de agua y ventilación insuficiente
Cuando el suelo está constantemente encharcado, la falta de oxígeno provoca que las raíces no absorban correctamente los nutrientes y la clorofila se degrade, dando un aspecto blanquecino a las hojas viejas.
Cómo identificarla: el sustrato huele a humedad, el follaje está mojado al tacto y aparecen manchas blanquecinas que comienzan en el margen inferior.
Por qué ocurre: riegos diarios sin comprobar la humedad, macetas sin agujeros de drenaje o suelos arcillosos de la Meseta Central que retienen agua.
4. Deficiencia de magnesio (clorosis con blanqueo)
El magnesio es el núcleo del cloroplasto; su falta produce blanqueo entre las venas que se extiende como una pintura acuosa. Es típico en suelos muy calcáreos de Andalucía Oriental, donde el alto pH impide la absorción del magnesio.
Cómo identificarla: el tejido entre nervaduras se vuelve pálido mientras las venas permanecen verdes.
Por qué ocurre: exceso de calcio que compite con el magnesio, o falta de fertilizante con sulfato de magnesio.
Causas menos frecuentes (mención breve)
- Enfermedad del mildiú polvoriento (hojas cubiertas de polvo gris‑blanco).
- Contaminación por sales en suelos de proximidad a la costa (blanqueo generalizado).
- Daño por heladas tardías que aclaran la pigmentación de la hoja.
Diagnóstico: cómo identificar la causa correcta
El diagnóstico de hojas blancas en tomate se basa en una observación metódica. Primero localiza dónde aparece el blanqueo: si se trata de manchas irregulares y localizadas, probablemente sea una carencia de calcio; si el polvo cubre gran parte de la hoja y ves telarañas, la pista apunta a ácaros.
A continuación, verifica el estado del suelo: introduce el dedo a 5 cm de profundidad. Si el sustrato está húmedo o encharcado, el exceso de riego es tu sospechoso. Si está seco y la hoja muestra manchas entre nervaduras, piensa en magnesio.
Una tabla rápida para decidir:
| Síntoma | Posible causa |
|---|---|
| Manchas crema sin bordes marcados | Deficiencia de calcio |
| Polvo blanco y telaraña | Ácaros |
| Hoja entera blanquecina, suelo mojado | Exceso de riego |
| Blanqueo entre venas | Falta de magnesio |
| Mancha gris‑blanca con moho | Mildiú |
Finalmente, revisa la luminosidad y la ventilación. En terrazas con sombra constante (por ejemplo, bajo una parra en Granada) la falta de luz puede empeorar cualquier déficit nutricional.
Soluciones paso a paso
Si es deficiencia de calcio
- Aplica cal agrícola: esparce 2 kg de cal sobre cada m² de zona de cultivo y remueve a 5 cm de profundidad.
- Riega con solución de cal dolomítica: disuelve 30 g de cal dolomítica en 10 L de agua y riega cada 15 días durante la fase de crecimiento vegetativo.
- Suplementa con fertilizante de calcio (nitrato de calcio): 10 ml por litro de agua, una vez al mes.
- Control del pH: mantén el suelo entre 6,5 y 7,0; si está bajo, añade un poco más de cal.
Tiempo de mejora: aparecen hojas verdes nuevas en 7‑10 días y la reducción del blanqueo es visible en 2‑3 semanas.
Si la causa son los ácaros
- Limpieza mecánica: con una brocha suave, elimina el polvo de la hoja y sacude la planta al aire libre cada 3‑4 días.
- Jabón potásico casero: mezcla 1 cucharada de jabón negro (p.ej., de potasa) en 1 L de agua y rocía al alba y al atardecer, evitando la hora de mayor sol. Repite cada 5‑7 días.
- Aceite de neem (insecticida ecológico): 15 ml por litro de agua, aplicar cada 10 días si la infestación persiste.
- Fomenta depredadores: planta albahaca o eneldo cerca del tomate; atraen a mariquitas y ácaros depredadores.
Tiempo de mejora: la población de ácaros disminuye en 5‑7 días y las hojas recuperan su color verde en 2‑3 semanas si se mantiene la rutina.
Si el problema es exceso de riego
- Deja secar el sustrato: espera a que los primeros 5 cm estén secos antes del siguiente riego. Usa un medidor de humedad o el método del dedo.
- Mejora el drenaje: si la planta está en maceta, cambia a una con agujeros y mezcla el sustrato con 30 % de perlita o arena gruesa.
- Reduce la frecuencia: en verano, riega 2‑3 veces por semana en zonas con alta evapotranspiración (p.ej., Valencia). En otoño, una vez por semana suele bastar.
- Control de enfermedades: si notas manchas negras en la base, aplica un fungicida ecológico a base de cobre (2 g/L).
Tiempo de mejora: las hojas empiezan a recuperar firmeza en 5‑7 días, y la recuperación total se ve en 2‑3 semanas si las raíces no están gravemente dañadas.
Si la causa es falta de magnesio
- Aplica sulfato de magnesio (sales de Epsom): 15 g por m² y riega ligeramente. Repite cada 30 días durante la temporada de crecimiento.
- Fertilizante balanceado: escoge un NPK 10‑10‑10 con magnesio añadido, aplicando 10 ml por litro de agua cada 15 días.
- Ajusta el pH: si supera 7,5, agrega yeso agrícola (2 kg por 10 m²) para disminuir la alcalinidad y favorecer la absorción de magnesio.
Tiempo de mejora: el blanqueo entre venas desaparece en 10‑14 días, y la planta retoma un crecimiento vigoroso en 3‑4 semanas.
Prevención futura
- Plan de fertilización: incorpora compost dos veces al año (primavera y otoño) y, entre temporadas, fertiliza cada 4‑6 semanas con un fertilizante equilibrado que incluya calcio y magnesio.
- Riego inteligente: utiliza goteo o macetas autocultivadoras que permiten medir la humedad; evita el riego nocturno en climas cálidos.
- Ventilación y luz: planta los tomates en lugares con al menos 6‑8 h de sol directo y asegura una buena circulación de aire, especialmente en invernaderos de la Meseta.
- Control biológico: mantiene en el huerto plantas aromáticas (albahaca, romero) y refugios para mariquitas; reducen la presión de ácaros y otras plagas.
Cuándo preocuparse (y cuándo no)
Es normal que las hojas más viejas se vuelvan un poco más claras antes de caer; el tomate lo hace de forma natural mientras produce nuevas hojas. Sin embargo, si el blanqueo avanza rápidamente, afecta a más del 30 % de la planta o se combina con marchitez, manchas marrones o pérdida de frutos, es señal de que el desequilibrio es crítico y requiere intervención inmediata.
Conclusión
Los tomates con hojas blancas pueden estar sufriendo de deficiencia de calcio, ácaros, exceso de riego o faltas de magnesio. Observa dónde aparecen las manchas, comprueba la humedad del suelo y revisa el envés de la hoja para identificar la causa. Con los pasos descritos – aplicar cal o sulfato de magnesio, usar jabón potásico o mejorar el drenaje – tu cultivo volverá a verde en una a tres semanas. No te desanimes: con un diagnóstico acertado y unas cuantas acciones simples, el huerto recobra su salud y tú disfrutarás de una cosecha abundante.