Hortensia con hojas marrones: causas y soluciones efectivas
- 30 Oct, 2025
Ver hojas marrones en hortensias es una de esas pequeñas frustraciones que aparecen cuando menos lo esperas. Lo peor es que, a primera vista, parece que la planta está enferma sin razón aparente. La buena noticia es que la mayoría de los casos tiene una causa clara y una solución al alcance de cualquier vecino con ganas de arreglar su jardín. En este artículo analizaremos los motivos más habituales y te daremos los pasos exactos para que tus hortensias vuelvan a lucir verdes y saludables.
Causas posibles del problema
1. Exceso de riego o mal drenaje (causa más frecuente)
El exceso de riego deja el sustrato saturado y dificulta la entrada de oxígeno a las raíces. Cuando el agua se estanca, las raíces se pudren y la planta no puede absorber los nutrientes, lo que se traduce en hojas marrones que se vuelven blandas y caen rápidamente. Esta situación es muy común en el norte de España, sobre todo en Galicia y Asturias, donde llueve mucho y muchos jardineros tienden a regar sin comprobar la humedad del sustrato.
2. Deficiencia de nutrientes, sobre todo potasio
El potasio es esencial para la fotosíntesis y la turgencia de los tejidos. Cuando el suelo es pobre en este elemento, las márgenes de las hojas se tornan marrones y secas, mientras el centro de la hoja puede seguir verde un tiempo. En zonas de meseta central donde el suelo es arcilloso y se lava con riegos intensos, la pérdida de potasio es habitual.
3. Falta de luz solar o exposición insuficiente
Las hortensias prefieren luz indirecta o semisombra, pero necesitan al menos 4 h de luz difusa al día. Cuando se plantan bajo la sombra de árboles de hoja perenne o en balcones orientados al norte, las hojas pueden volverse marrones por estrés lumínico, y la planta tiende a alargarse buscando luz.
4. pH del suelo demasiado alto (alcalino)
Las hortensias son amantes de suelos ácidos (pH 5–6). En suelos calcáreos, típicos de la Comunidad Valenciana o la Andalucía occidental, el alto pH impide la absorción de hierro y magnesio, provocando una clorosis que a veces se confunde con hojas marrones.
Causas menos frecuentes
- Plagas: cochinilla harinosa o pulgón que succionan savia y dejan manchas marrones.
- Enfermedades fúngicas: botrytis o antracnosis que aparecen en climas húmedos.
- Daño por viento fuerte: desgarra los bordes jóvenes, dejando zonas marrones.
Diagnóstico: cómo identificar la causa correcta
El primer paso es observar dónde aparecen los síntomas. ¿Las hojas marrones están en los bordes, en la base o en todo el follaje? ¿ Son blandas al tacto o se ven crujientes? A continuación, sigue esta tabla de diagnóstico:
- Bordes marrones, hoja aún firme → posible deficiencia de potasio.
- Marrones blandos y olor a humedad, suelo empapado → exceso de riego o mal drenaje.
- Marrones con zonas amarillentas y hoja muy delgada, luz escasa → falta de luz.
- Manchas marrones con venas verdes, suelo duro y calcáreo → pH alto / deficiencia de hierro.
Una vez que tengas una hipótesis, prueba la humedad del sustrato: introduce el dedo a 5 cm de profundidad. Si está seco, descarta exceso de riego; si está húmedo, revisa el drenaje. Para saber el pH, puedes usar un test casero de vinagre: unas gotas de vinagre en una muestra de tierra; si burbujea, el suelo es alcalino.
Soluciones paso a paso
Si el culpable es el exceso de riego
- Deja de regar hasta que los primeros 5 cm de tierra estén secos al tacto.
- Mejora el drenaje añadiendo arena gruesa o perlita (30 % del sustrato) y asegurándote de que la maceta o el surco tengan agujeros de salida.
- En macetas, cambia a una maceta ligeramente más grande con buen drenaje y rellena el fondo con una capa de grava de 2 cm.
Con estas medidas, la planta suele mostrar mejoras en 2–3 semanas; los nuevos brotes aparecerán verdes y firmes.
Si la causa es deficiencia de potasio
- Aplica un fertilizante rico en potasio (K 2O ≥ 30 %). Un producto tipo sulfato de potasio se disuelve a 5 g por litro de agua y se riega a la base de la planta cada 15 días.
- Complementa con corteza de árbol molida o cáscara de huevo triturada (½ taza por maceta) que liberan potasio de forma lenta.
- Observa la recuperación: nuevas hojas deberían volver a verde intenso en 7–10 días.
Si la falta de luz es el problema
- Mueve la hortensia a un sitio con al menos 4–6 h de luz indirecta al día. En balcones orientados al sur, utiliza una malla de sombra para evitar el sol directo que queme los pétalos.
- Si no puedes moverla, poda las ramas que la sombrean o corta los arbustos vecinos que bloquean la luz.
- En interior, instala una lámpara LED de cultivo con 3000 lux, colocándola a 30 cm de la planta, durante 12 h diarias.
Con más luz, la planta dejará de producir hojas marrones y los nuevos brotes serán más compactos y vigorosos en 10–14 días.
Si el pH del suelo es demasiado alto
- Acidifica el sustrato añadiendo turba de sphagnum (1 l por cada 10 l de tierra) o sulfato de aluminio a razón de 2 g por metro cuadrado.
- Riega con agua de lluvia o con agua destilada para evitar la acumulación de calcio.
- Repite la acidificación cada primavera y controla el pH con tiras test.
Los efectos aparecen en 2–3 semanas, con la aparición de hojas verdes y sin manchas marrones.
Prevención futura
Para que tus hortensias no vuelvan a presentar hojas marrones, incorpora estas buenas prácticas:
- Riego controlado: verifica la humedad antes de regar; en climas cálidos como en la Costa del Sol, riega cada 4‑5 días, mientras que en el norte basta con cada 7‑8 días.
- Sustrato bien drenado y enmienda orgánica (compost 20 % del volumen) cada otoño.
- Fertilización equilibrada: una dosis de fertilizante 10‑10‑10 en primavera y otra en otoño, o un fertilizante específico para hortensias con bajo pH.
- Luz adecuada: evita colocar la planta bajo sombras permanentes; si está en maceta, rota la maceta cada mes para que todas las caras reciban luz.
- Control de plagas: inspecciona las hojas cada dos semanas; si ves cochinilla, rocía con jabón potásico (1 % en agua) o coloca cáñamo alrededor para atraer avispas parasitoides.
Cuándo preocuparse (y cuándo no)
Es normal que las hojas más viejas en la base de la hortensia se tornen marrones y caigan: la planta las reemplaza naturalmente. Sin embargo, preocúpate si el amarilleo o marrón afecta a más del 30 % del follaje, si aparecen manchas húmedas que desprenden olor a podredumbre, o si la planta deja de producir brotes nuevos durante más de dos semanas. En esos casos, la causa suele ser grave y requiere una intervención rápida.
Conclusión
En resumen, hojas marrones en hortensias pueden deberse a exceso de riego, deficiencia de potasio, falta de luz o pH inadecuado. Identifica el origen observando la ubicación y textura del síntoma, controla la humedad del suelo y verifica el pH. Aplica la solución correspondiente – drenaje, fertilizante, luz o acidificación – y verás una recuperación visible en una o dos semanas. Con los cuidados preventivos adecuados, tus hortensias volverán a ser el orgullo verde del jardín.