Pimiento con hojas marrones: causas y soluciones

Pimiento con hojas marrones: causas y soluciones

Ver tus pimientos con hojas marrones es desconcertante, sobre todo cuando la planta sigue produciendo frutos. Ese marrón no es sólo una mancha estética; suele ser la señal de que algo no va bien en el cultivo. Afortunadamente, el pimiento con hojas marrones tiene causas bastante identificables y, lo mejor, soluciones que puedes aplicar hoy mismo.

En el siguiente artículo repasaremos los motivos más habituales, aprenderás a diagnosticar cuál de ellos está afectando a tu huerto y descubrirás los pasos concretos para devolverle la vitalidad.

Causas posibles del problema

1. Exceso de riego (causa más frecuente)

Cuando el sustrato permanece húmedo durante mucho tiempo, las raíces se asfixian y aparecen manchas marrones en las hojas más viejas. El exceso de agua favorece la proliferación de hongos como el Phytophthora, que ataca el tejido vascular y hace que las hojas se vuelvan crujientes y secas. En zonas como la meseta central (Madrid, Castilla‑La Mancha) es fácil caer en este error porque el clima tiende a ser seco, pero las regaderas automáticas o los riegos diarios sin comprobar la humedad del suelo generan el problema.

2. Deficiencia de potasio

El potasio es esencial para la regulación del agua y la síntesis de azúcares en el pimiento. Cuando falta, las hojas más maduras desarrollan un marrón uniforme en los bordes, llamado “punteado de potasio”. Esta carencia es típica en suelos arenosos de la Costa de Valencia o en terrenos muy calizos de la Cataluña interior, donde el potasio se escapa con facilidad tras lluvias intensas.

3. Quemadura solar o exceso de luz

En el sur de España (Andalucía, Murcia) el sol puede ser tan intenso que las hojas jóvenes se resecan y adquieren un tono marrón amarillento. El daño se nota primero en las hojas que están directamente expuestas, mientras las que están bajo la sombra de otras plantas permanecen verdes. La falta de protección (telas anti‑sol, sombra parcial) hace que la planta sufra estrés térmico, provocando la desecación del tejido foliar.

Otras causas menos frecuentes

  • Plagas como la pulgilla del pimiento que succiona savia y deja manchas marronas.
  • Enfermedades fúngicas (mildiu) que aparecen con manchas amarillentas que luego se tornan marrones.
  • Deficiencia de magnesio que produce clorosis entrelazada con manchas marrones.

Diagnóstico: cómo identificar la causa correcta

El primer paso para resolver el problema es observar dónde aparecen las manchas y qué otras señales acompañan al síntoma. Si las hojas marrones están concentradas en la base y el sustrato está húmedo al tacto, el sospechoso principal es el exceso de riego. En cambio, si el marrón se manifiesta en los bordes de hojas más viejas, con un tono seco y sin humedad en la tierra, piensa en deficiencia de potasio.

Una tabla rápida de “si… entonces…” te ayuda a decidir:

  • Si las hojas están húmedas y blandas, con un suelo encharcado → exceso de riego.
  • Si aparecen márgenes marrones y la planta muestra frutos pequeños → deficiencia de potasio.
  • Si la zona afectada es la parte expuesta al sol y la temperatura supera los 30 °C durante varias horas → quemadura solar.

Comprueba el pH del suelo (ideal 6.0‑6.5 para pimientos). Un pH muy alto (>7.5) dificulta la absorción de potasio. Usa un test simple de bricolaje o una tabla de tiras reactivas.

Soluciones paso a paso

Solución para exceso de riego

  1. Detén el riego y deja que la capa superior del sustrato se seque al menos 5 cm antes de volver a regar.
  2. Mejora el drenaje añadiendo una capa de grava o perlita (30 % del sustrato) en macetas, o creando surcos en el suelo de huerto.
  3. Si la planta está en maceta, trasplántala a un contenedor con agujeros suficientes y mezcla tierra de huerto con arena gruesa (1 parte arena / 2 partes compost).
  4. Aplica un fungicida ecológico de cobre (5 g/L) si aparecen signos de hongos, dos veces al mes mientras la planta se recupera.

Verás una mejoría visible en 10‑14 días: las hojas ya no se volverán más marrones y el vigor de la planta aumentará.

Solución para deficiencia de potasio

  1. Fertilizante rico en potasio: usa una solución de sulfato de potasio (K₂SO₄) a razón de 5 g por litro de agua. Riega la planta con este preparado cada 15 días durante la fase de desarrollo del fruto.
  2. Alternativamente, aporta materia orgánica con alto contenido de potasio, como cáscaras de plátano o corteza de árbol triturada: distribuye 2 kg alrededor de la base y mezcla ligeramente con la tierra.
  3. Controla el pH; si está por encima de 7, corrígelo con azufre elemental (1 kg por 10 m²) para bajar el pH y favorecer la absorción de K.

Los nuevos brotes deberían volverse verdes en una semana y el extremo marrón se detendrá en 10‑12 días.

Solución para quemadura solar

  1. Proporciona sombra parcial con una malla sombreadora del 30‑40 % de sombra durante las horas de máxima radiación (12‑16 h).
  2. Si la planta está en el huerto, poda estratégicamente los cultivos vecinos que proyecten sombra sobre los pimientos.
  3. En caso de que la exposición sea inevitable, riega temprano en la mañana para que la hoja mantenga humedad y reduzca la evaporación.
  4. Aplica una mezcla de agua y leche (1 parte leche por 4 de agua) sobre las hojas dañadas una vez a la semana; la lactosa ayuda a reforzar la cutícula y acelera la recuperación.

Las hojas ya quemadas no recuperarán su color original, pero las nuevas hojas crecerán sanas en 2‑3 semanas si mantienes la protección.

Prevención futura

Para evitar que las hojas marrones vuelvan a aparecer, adopta estas buenas prácticas:

  • Riega con medida: utiliza un higrómetro de suelo o la prueba del dedo; riega solo cuando los 5 cm superiores estén secos.
  • Enriquece el sustrato cada primavera con compost bien curado (20 L por 10 m²) y una dosis de fertilizante equilibrado NPK 10‑10‑10 (15 g por m²).
  • Controla la exposición solar plantando en franjas orientadas al este‑oeste o usando mallas protectoras en zonas de alta insolación.
  • Monitorea el pH al menos una vez al año; corrige con cal agrícola (para subir) o azufre (para bajar) según necesites.

Cuándo preocuparse

Es normal que las hojas más viejas se tornen marrones y caigan; la planta lo hace para dar paso a hojas nuevas. Sin embargo, si el amarillamiento se extiende a más del 30 % de la planta, si aparecen puntos negros, mohos visibles o la planta muestra marchitez y pérdida de frutos, entonces sí hay que actuar con urgencia. La detección temprana y la corrección del factor causal evitarán pérdidas mayores.

Conclusión

Los pimientos con hojas marrones suelen deberse a exceso de riego, deficiencia de potasio o quemadura solar. Identifica primero dónde se manifiestan los síntomas y verifica la humedad y el pH del suelo; a continuación, sigue la solución correspondiente con las dosis y frecuencias indicadas. Con observación constante y ajustes simples, tu pimiento volverá a lucir hojas verdes y a producir frutos jugosos en apenas unas semanas. ¡Manos a la obra y a disfrutar de una cosecha saludable!