Hortensia con manchas en las hojas: causas y soluciones

Hortensia con manchas en las hojas: causas y soluciones

Ver manchas en las hojas de tu hortensia puede ser frustrante, sobre todo cuando la planta luce sana en el resto del año. Estas manchas suelen aparecer en primavera o al inicio del otoño, cuando la humedad y la temperatura fluctúan. La buena noticia es que, con un diagnóstico acertado, la solución es sencilla y económica.

En este artículo vamos a desglosar los motivos más habituales de esas manchas, cómo distinguir cada origen y qué pasos seguir para recuperar la vitalidad de tu hortensia.

Causas posibles del problema

1. Mildiu (Enfermedad fúngica) – causa más frecuente

El milduo se manifiesta como manchas pálidas‑grisáceas con un halo amarillento, que aparecen primero en la cara inferior de la hoja y luego se expanden. Suele aparecer cuando la humedad relativa supera el 80 % y las temperaturas rondan los 15‑20 °C, típico de la costa de Cantabria o la zona de la Costa Brava en primavera. El hongo sobrevive en el sustrato y se propaga con la lluvia fina.

2. Deficiencia de magnesio

Una carencia de magnesio produce manchas amarillas en el contorno de la hoja, con el interior que se vuelve verde oscuro. Es típico en suelos arenosos de Andalucía o en macetas donde el sustrato ha sido lavado muchas veces. La falta de magnesio impide la fotosíntesis en las zonas periféricas de la hoja, generando esas manchas decoloradas.

3. Riego excesivo o mal drenaje

El exceso de agua genera manchas marrones con bordes barridos, a veces con una zona húmeda que se vuelve necrótica. En la Meseta central, donde el suelo arcilloso retiene mucha agua, los regadíos diarios sin comprobar la humedad del sustrato provocan pudrición radicular que se refleja en la hoja.

Otras causas menos frecuentes

  • Quemaduras solares en hortensias cultivadas en macetas bajo una exposición directa y prolongada en verano.
  • Plaga de araña roja: pequeñas puntas rojas que se convierten en manchas claras al alimentarse.
  • Exceso de fertilizante nitrogenado: provoca crecimiento rápido y manchas cloróticas por desequilibrio mineral.

Diagnóstico: cómo identificar la causa correcta

Para pinchar la causa, comienza con una observación sistemática:

  • Ubicación de la mancha. Si aparecen primero en la cara inferior y son grisáceas con halo, sospecha milduo.
  • Color y forma. Manchas amarillas con borde definido apuntan a deficiencia de magnesio; manchas marrones con bordes difusos indican exceso de riego.
  • Condiciones ambientales. Revisa la humedad del aire y la temperatura del día anterior; si hubo lluvias continuas, el hongo es probable.

A continuación, una tabla rápida de decisión:

SeñalProbable causa
Manchas gris‑blancas, halo amarillento, cara inferiorMilduo
Manchas amarillas circulares, interior verde oscuroDeficiencia de magnesio
Manchas marrones con tejido blando, suelo húmedo al tactoExceso de riego / mal drenaje
Puntos rojos minúsculos, telaraña visibleAraña roja
Bordes quemados, hojas secas al sol directoQuemadura solar

Una vez identificado el patrón, verifica el sustrato: introduce el dedo a 5‑7 cm de profundidad. Si sale muy húmedo, el riego es culpable; si está seco y compacto, piensa en carencias minerales.

Soluciones paso a paso

Si el culpable es el milduo

  1. Elimina las hojas infectadas cortándolas con tijeras limpias y deséchalas fuera del huerto.
  2. Aplica un fungicida ecológico a base de cobre o bicarbonato de potasio: diluye 5 g en 1 L de agua y rocía abundante por la mañana, repitiendo cada 7‑10 días mientras haya humedad.
  3. Mejora la ventilación: abre los bordes del macetero o poda ligera para que el aire circule. En el jardín, coloca la hortensia a 30 cm de otras plantas para evitar microclimas húmedos.
  4. Riego controlado: riega al ras del suelo, preferiblemente al atardecer, evitando mojar la folla. Verás mejoría en 10‑14 días.

Si la causa es deficiencia de magnesio

  1. Aplica una solución de sulfato de magnesio (sales de Epsom): disuelve 30 g en 5 L de agua y riega la planta cada 15 días durante la primavera.
  2. Enmienda el sustrato con corteza de pino o compost bien descompuesto, que aportan magnesio de forma lenta.
  3. Controla el pH: el magnesio se absorbe mejor cuando el pH está entre 5.5‑6.2; añade cal agrícola si el suelo es demasiado ácido.
  4. Resultado esperado: las hojas nuevas aparecerán con color verde intenso en 2‑3 semanas.

Si el problema es exceso de riego o drenaje pobre

  1. Deja de regar hasta que la capa superior de 5 cm esté seca; verifica con el dedo.
  2. Mejora el drenaje: si está en maceta, cambia a una con agujeros y añade 30 % de perlita o arena gruesa al sustrato.
  3. Trasplanta a tierra más suelta si el suelo del jardín es arcilloso: mezcla 1 parte de arena y 1 parte de compost a la tierra original.
  4. Controla la humedad con un medidor o colocando una pajilla de bambú; una vez que el exceso se haya ido, riega de 2‑3 L por planta cada 7‑10 días según la evaporación.
  5. Recuperación: si las raíces no están demasiado podridas, la planta mostrará brotes nuevos en 3‑4 semanas.

Prevención futura

Para que las manchas no vuelvan a aparecer, incorpora estas buenas prácticas:

  • Fertiliza cada primavera con un abono equilibrado NPK 10‑5‑5 que incluya magnesio (1 kg/100 m²).
  • Riega por infiltración y controla la humedad del sustrato con un palillo; evita el riego por aspersión que moja la hoja.
  • Ventila bien el cultivo: poda los laterales y mantén una distancia mínima de 50 cm entre plantas.
  • Aplica una capa de mantillo (paja o corteza) para regular la humedad y reducir la proliferación de hongos.

Cuándo preocuparse (y cuándo no)

Es normal que las hojas más viejas de la hortensia se vuelvan amarillas y caigan; la planta las reemplaza con crecimiento nuevo. Sin embargo, si el amarilleo o manchas se extienden a más del 30 % de la folla, aparecen zonas necróticas o la planta muestra marchitamiento y pérdida de flores, es señal de un problema serio que requiere intervención inmediata para evitar la muerte del arbusto.

Conclusión

Las manchas en las hojas de la hortensia pueden deberse a milduo, deficiencia de magnesio o exceso de riego, cada una con un diagnóstico visual y ambiental distinto. Identificando la causa y aplicando la solución adecuada—fungicida ecológico, sulfato de magnesio o corrección del riego—tu hortensia volverá a lucir sana en pocas semanas. Recuerda que una observación regular y unas prácticas de riego y fertilización equilibradas mantendrán tu planta libre de manchas y con flores abundantes año tras año.