Albahaca con manchas en hojas: causas y soluciones efectivas
- 03 Nov, 2025
Ver tu albahaca con manchas en hojas es desanimador, sobre todo cuando la hierba aromática es la estrella de tus platos de verano. Ese amarilleo, necrosis o manchas oscuras no son “cosas del tiempo”; son señales de que algo no le sienta bien a la planta. En la mayoría de los casos, el problema tiene una causa clara y una solución práctica que puedes aplicar hoy mismo.
A lo largo de este artículo te explico cuáles son las causas más habituales, cómo diagnosticar la que está afectando a tu albahaca y, paso a paso, qué medidas correctivas tomar para que vuelva a crecer vigorosa y llena de aroma.
Causas posibles del problema
1. Riego inadecuado (exceso o falta) – la causa más frecuente
El riego es el factor que más suele desequilibrar a la albahaca. Cuando el sustrato está demasiado húmedo, las raíces se ahogan y aparecen manchas amarillentas que evolucionan a áreas pardeadas y, a veces, a pudrición del tallo. Por el contrario, si el suelo se seca demasiado, la planta tiende a desarrollar manchas secas y crujientes en los bordes de las hojas.
En el clima mediterráneo de la costa de Valencia o Andalucía, es fácil regar todos los días por la humedad alta; en la meseta central (Madrid, Castilla‑La Mancha) la falta de riego durante los calurosos veranos es el enemigo típico.
2. Deficiencia de nutrientes, especialmente potasio y magnesio
Una carencia de potasio se manifiesta con manchas amarillas que aparecen primero en los bordes y se extienden hacia el interior, mientras que la magnesia provoca manchas cloróticas con venas verdes más intensas. En suelos arenosos de la zona de Murcia o en macetas con sustrato pobre, estos nutrientes se agotan rápidamente.
3. Exceso de fertilizante nitrogenado
El fertilizante con altos porcentajes de nitrógeno (NPK 20‑5‑5, por ejemplo) impulsa un crecimiento rápido de follaje, pero a costa de la resistencia. Las hojas desarrollan manchas marrones y bordes quemados por la quemadura química. Es un error típico cuando se usa abono líquido en exceso durante la fase vegetativa en verano.
4. Plagas y enfermedades: áfidos, araña roja y oídio
- Áfidos succionan savia y dejan una baba melosa que favorece la aparición de manchas amarillentas y hongos.
- Araña roja produce pequeñas manchas punteadas que después se unen y forman áreas pálidas y ligeramente cicatrizadas.
- El oídio se presenta como polvo blanco sobre la superficie superior e inferior, y las zonas afectadas se vuelven amarillas y se marchitan.
Estos organismos son más habituales en la zona atlántica de Galicia y el País Vasco, donde la humedad favorece su desarrollo.
Causas menos frecuentes
- Contaminación por sales en suelos de regadío con agua dura.
- Quemadura solar en albahaca plantada a pleno sol sin aclimatación previa.
- Daño mecánico por vientos fuertes en zonas de alta montaña (Pirineos, Sierra Nevada).
Diagnóstico: cómo identificar la causa correcta
Observación sistemática
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Ubicación del daño:
- Bordes amarillentos → posible deficiencia de potasio.
- Manchas marrones en el haz → exceso de nitrógeno.
- Láminas húmedas y blandas → exceso de riego.
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Textura y color:
- Superficie seca y crujiente indica falta de agua.
- Mancha húmeda con aspecto baboso sugiere presencia de plaga o exceso de riego.
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Estado del sustrato:
- Introduce el dedo a 5‑10 cm de profundidad. Si sale empapado y con olor a humedad, el problema probablemente sea exceso de riego.
- Si está seco y compacto, revisa la frecuencia de riego o considera la necesidad de aportación de nutrientes.
Tabla de diagnóstico rápido
| Síntoma observado | Probable causa | Acción inmediata |
|---|---|---|
| Bordes amarillos, interior verde | Deficiencia de potasio | Aplicar fertilizante con K (p.ej. 0‑0‑60) |
| Manchas marrones con bordes quemados | Exceso de nitrógeno | Suspender fertilizante N‑alto, regar con agua clara |
| Hojas blandas, suelo mojado | Exceso de riego | Dejar secar, mejorar drenaje |
| Pequeñas manchas punteadas, araña visible | Araña roja | Aplicar infusión de ajo o neem |
| Polvo blanco sobre hojas, hojas amarillentas | Oídio | Pulverizar con agua y bicarbonato (1 % v/v) |
| Manchas secas, bordes crujientes | Falta de agua | Regar cuando los 5 cm superiores estén secos |
Una vez que hayas cruzado tu observación con la tabla, tendrás una hipótesis clara y podrás pasar a la fase de corrección.
Soluciones paso a paso
Si la causa es exceso de riego
- Detén el riego durante 24‑48 horas y verifica la humedad del sustrato.
- Mejora el drenaje: si la planta está en maceta, añade una capa de grava de 2‑3 cm en el fondo y sustituye la tierra por una mezcla 70 % tierra universal + 30 % perlita o arena gruesa.
- Ventila el sustrato: con una horquilla, abre ligeramente la superficie para que el aire penetre.
- Replanta en caso de pudrición de raíces: corta los tallos negros con tijeras esterilizadas, lava las raíces y trasplanta en sustrato nuevo.
Tiempo de recuperación: verás nuevas hojas verdes en 10‑14 días si las raíces no estaban demasiado dañadas.
Si la causa es deficiencia de potasio
- Fertiliza con potasio: disuelve 30 g de sulfato de potasio (K₂SO₄) en 10 l de agua y riega la planta una vez a la semana durante 3 semanas.
- Enmienda con ceniza de madera: espolvorea 1‑2 cucharadas de ceniza en la base de la planta cada mes; aportará potasio y calcio de forma lenta.
- Controla la salinidad: en suelos de regiones costeras, enjuaga con agua abundante una vez al mes para evitar acumulación de sales.
Mejoría visible en 7‑10 días; las hojas nuevas aparecerán de un verde más intenso.
Si la causa es exceso de nitrógeno
- Suspende cualquier fertilizante N‑alto inmediatamente.
- Lava el sustrato: riega abundantemente con agua a temperatura ambiente hasta que el agua salga clara, para eliminar el exceso de sales nitrogenadas.
- Aplica un fertilizante equilibrado (NPK 5‑10‑5) a razón de 10 ml por litro de agua, cada 15‑20 días.
- Reducir la densidad de plantación: si las plantas están muy juntas, la competencia intensifica la absorción de nitrógeno.
Recuperación: las hojas quemadas no vuelven verdes, pero la planta producirá nuevas hojas sanas en 14‑21 días.
Si la causa son plagas (áfidos o araña roja)
- Áfidos: rocía con una solución de 10 g de jabón negro disuelto en 1 l de agua; cubre toda la planta, repite cada 3 días hasta desaparecer.
- Araña roja: prepara una infusión de 2 cucharadas de ajo picado y 1 cucharadita de aceite de neem en 1 l de agua; pulveriza al atardecer, protege la hoja inferior y repite cada 5‑7 días.
- Control biológico: introduce chinches benefactoras o coccinélidos en el huerto; se alimentan de áfidos y reducen la presión de plaga.
Los síntomas desaparecen en 5‑8 días tras la primera aplicación, si se mantiene la higiene del huerto.
Si la causa es oídio
- Mezcla 1 % de bicarbonato de sodio (10 g en 1 l de agua) con unas gotas de detergente neutro.
- Rocía abundante sobre la parte superior e inferior de las hojas, preferiblemente en la madrugada para que se seque antes del sol.
- Repite cada 7‑10 días hasta que el polvo desaparezca.
Resultado: las hojas nuevas crecerán sin manchas en 2‑3 semanas.
Prevención futura
- Riego consciente: controla la humedad con un medidor de humedad o la prueba del dedo; riega solo cuando los primeros 5 cm del sustrato estén secos.
- Fertilización equilibrada: aplica abono orgánico (compost bien descompuesto) dos veces al año, en primavera y otoño, y usa fertilizantes minerales solo cuando la hoja muestra síntomas claros.
- Ventilación y espacio: planta la albahaca en macetas con buen drenaje y brinda al menos 30 cm entre plantas para evitar la humedad estancada.
- Control natural de plagas: siembra lavanda o romero alrededor; actúan como repelentes de áfidos y araña roja.
Estos hábitos reducen en un 80 % la aparición de manchas y mejoran la salud general del cultivo.
Cuándo preocuparse (y cuándo no)
Es normal que las hojas más viejas en la base de la albahaca se vuelvan amarillas y caigan; la planta lo descarta para dar paso a hojas nuevas. Sin embargo, debes alarmarte si:
- El amarilleo supera el 30 % de la planta y avanza rápidamente.
- Aparecen manchas marrones con bordes quemados o pus.
- Las hojas se vuelven blandas al tacto y el sustrato está húmedo.
- Se observan insectos visibles o polvo blanco persistente.
En esos casos, la intervención rápida evitará la pérdida total del cultivo.
Conclusión
Las manchas en hojas de albahaca suelen deberse a exceso o falta de riego, a deficiencias de potasio o magnesio, a exceso de nitrógeno o a plagas y enfermedades como araña roja u oídio. El diagnóstico se basa en dónde aparecen las manchas, la textura del sustrato y la presencia de signos de plagas. Con la solución adecuada –desde mejorar el drenaje y regular el riego, hasta aplicar fertilizantes específicos o tratamientos caseros contra plagas– tu albahaca volverá a lucir verde y llena de aroma en una o dos semanas. Recuerda que una observación constante y una buena práctica preventiva son la mejor garantía para que tu huerto de albahaca siga prosperando año tras año.