Ficus con manchas en hojas: Causas y Soluciones Efectivas
- 22 Nov, 2025
Ver manchas en hojas de ficus es una de esas pequeñas frustraciones que hacen dudar de nuestras habilidades como jardinero, sobre todo cuando el árbol parece estar bien alimentado y con la ubicación adecuada. Lo peor es que las manchas pueden aparecer de repente y, sin saber la causa, el problema suele empeorar. La buena noticia es que, con un poco de observación y siguiendo los pasos correctos, podrás identificar el origen y curar tu ficus en pocos días.
A continuación, repasaremos las causas más habituales, cómo diagnosticar cada una y, lo más importante, las soluciones prácticas que puedes aplicar hoy mismo en tu hogar o jardín.
Causas posibles del problema
1. Exceso de riego (causa más frecuente).
Cuando el sustrato se mantiene húmedo durante mucho tiempo, el nivel de oxígeno en la raíz cae y aparecen manchas de color marrón claro con bordes amarillentos. Estas manchas aparecen primero en las hojas más viejas y, si no se corrige, el daño se extiende a ramas jóvenes. En climas mediterráneos como Andalucía o la Costa Levante, donde la evaporación es alta, es fácil caer en la trampa de regar a diario.
2. Deficiencia de nutrientes, sobre todo de fósforo.
El fósforo es esencial para la formación de clorofila y la resistencia a enfermedades. Cuando el suelo está pobre en este nutriente, las hojas desarrollan manchas circulares de tono verde pálido rodeadas de un borde más oscuro, a veces con un leve amarillamiento en el centro. En suelos arcillosos de la Meseta Central, la disponibilidad de fósforo suele ser limitada, sobre todo si no se añaden enmiendas orgánicas con regularidad.
3. Plagas: cochinillas y ácaros.
Las cochinillas y los ácaros rojos se alimentan de la savia y dejan manchas amarillentas que se vuelven marrones y secas. Estas plagas se detectan más fácilmente bajo la hoja, donde se forman una fina capa de polvo o telaraña. En zonas con alta humedad como el norte de Galicia o el País Vasco, los ácaros proliferan rápidamente en invierno y primavera.
4. Falta de luz.
Un ficus que recibe menos de 4‑5 horas de sol directo al día tiende a desarrollar manchas ovales de tono pardo claro, sobre todo en la zona inferior de la copa. La falta de energía solar debilita la fotosíntesis y favorece la aparición de manchas superficiales que, con el tiempo, se vuelven permanentes.
Causas menos frecuentes:
- Enfermedades fúngicas como la antracnosis, que aparecen como manchas negras con un halo amarillento.
- Quemaduras por exceso de fertilizante (especialmente nitrógeno), que dejan manchas amarillas con bordes quemados.
Diagnóstico: cómo identificar la causa correcta
El diagnóstico empieza por una observación sistemática. Pregúntate:
- ¿Dónde aparecen las manchas? Si aparecen en las hojas más viejas, piensa en exceso de riego o plagas; si son más abundantes en hojas jóvenes, la falta de fósforo o luz pueden ser la causa.
- ¿Cuál es el color y la textura? Manchas marrones con zona húmeda indican riego; manchas circulares pálidas con borde oscuro apuntan a déficit de fósforo; polvo blanco o telaraña bajo la hoja revelan ácaros.
- ¿Cómo está el sustrato? Introduce el dedo a 5 cm de profundidad. Si está muy húmedo al tacto, el exceso de riego es probable; si está seco y compacto, quizá la planta necesite más agua o una mejor aireación.
Una tabla rápida para orientarte:
| Síntoma | Posible causa | Acción de comprobación |
|---|---|---|
| Manchas marrones con zona húmeda, en hojas bajas | Exceso de riego | Tocar el sustrato; verificar drenaje |
| Manchas circulares verde pálido, borde oscuro | Deficiencia de fósforo | Analizar fertilización del último mes |
| Polvo blanco o telaraña bajo la hoja | Cochinillas/ácaros | Revisar la parte inferior con lupa |
| Manchas ovales en partes sombreadas | Falta de luz | Medir horas de sol directo diarias |
Una vez que hayas cruzado los datos, podrás aplicar la solución adecuada sin perder tiempo ni recursos.
Soluciones paso a paso
Si es exceso de riego
- Deja de regar hasta que la capa superior del sustrato (los primeros 3 cm) esté seca al tacto.
- Mejora el drenaje: si tu ficus está en maceta, agrega 30 % de perlita o arena gruesa al sustrato y verifica que el fondo tenga varios agujeros.
- Reduce la frecuencia de riego a una vez cada 7‑10 días durante el verano, y a una vez cada 15 días en invierno, siempre controlando la humedad.
- Si las raíces parecen negras o blandas, recorta cuidadosamente los trozos dañados con tijeras esterilizadas y replantéalo en sustrato nuevo. Verás mejoría en 2‑3 semanas.
Si es deficiencia de fósforo
- Aplica un fertilizante rico en fósforo (NPK 5‑15‑10 o similar). Disuelve 20 ml de este fertilizante en 1 litro de agua y riega la planta por completo.
- Repite la aplicación cada 30 días durante la época de crecimiento (primavera y verano).
- Complementa con compost bien maduro: esparce 2‑3 kg alrededor de la base del ficus y mézclalo suavemente con la capa superficial del sustrato.
- Las manchas deberían comenzar a disiparse en 7‑10 días, y el nuevo follaje aparecerá de un verde profundo.
Si son plagas (cochinillas o ácaros)
- Limpia las hojas con un paño húmedo o una esponja suave para eliminar el polvo y los insectos visibles.
- Prepara una solución casera de jabón neutro: 10 ml de jabón en 1 litro de agua. Pulveriza abundante sobre la parte inferior de la hoja, repitiendo cada 5 días durante 3‑4 aplicaciones.
- Si la infestación es importante, utiliza un insecticida ecológico de neem al 5 ml por litro, aplicándolo al atardecer para evitar la quema de la hoja.
- Introduce depredadores naturales como mariquitas o ácaros depredadores, comprándolos en viveros especializados. Con estos pasos, la población de plagas suele disminuir en 10‑14 días.
Si es falta de luz
- Reubica el ficus en un sitio que reciba al menos 6‑8 horas de sol directo al día; una ventana sur en un salón con cortinas ligeras suele ser perfecta.
- Si no puedes mover la planta, poda las ramas que bloquean la luz y elimina cualquier vegetación cercana que cause sombra.
- En interiores, complementa con una lámpara LED de cultivo (30 W, espectro completo) a 30 cm de la copa, encendida 12 horas al día durante la temporada de crecimiento.
- Las manchas no volverán a formarse, y el nuevo follaje crecerá más robusto en 2‑3 semanas.
Prevención futura
Mantener tu ficus saludable evita que las manchas vuelvan a aparecer.
- Riega con medida: utiliza un medidor de humedad o la prueba del dedo; nunca riegues si los 3 cm superiores están húmedos.
- Fertiliza equilibradamente: aporta un fertilizante NPK 5‑15‑10 cada mes en primavera y verano, y NPK 10‑5‑5 en otoño si la planta está en interior.
- Controla la luz: si el ficus está en interior, verifica al menos una vez al mes que la ventana no haya sido cubierta por cortinas gruesas.
- Vigila las plagas: inspecciona las hojas cada 10‑15 días y trata cualquier signo de polvo o telaraña antes de que se extienda.
Cuándo preocuparse (y cuándo no)
Es normal que las hojas más viejas del ficus, situadas en la base del árbol, se vuelvan amarillas y caigan con el tiempo; la planta las reemplaza por nuevas. Sin embargo, si notas que más del 30 % de las hojas presentan manchas marrones, que el sustrato está permanentemente húmedo o que aparecen pequeños insectos bajo la hoja, es señal de que el problema es serio y requiere intervención inmediata.
Conclusión
Las manchas en hojas de ficus suelen deberse a exceso de riego, deficiencia de fósforo, plagas o falta de luz. Observa dónde aparecen, cómo es el sustrato y qué otros signos acompañan a las manchas; con esa información podrás aplicar la solución adecuada: ajustar riegos, nutrir con fósforo, tratar con neem o reubicar a un sitio más luminoso. Con un poco de observación y los pasos descritos, tu ficus volverá a lucir hojas uniformes y verdes en pocas semanas. ¡Ánimo, que el ficus vuelve a brillar!