Olivo con manchas en las hojas: causas y soluciones efectivas
- 30 Oct, 2025
Ver tus olivos cubiertos de manchas marrones o amarillentas es desconcertante, sobre todo cuando el árbol sigue luciendo vigoroso en otros aspectos. Las manchas en hojas de olivo pueden deberse a varios problemas, desde infecciones fúngicas hasta desbalances de riego o nutrientes. Lo bueno es que, con una observación cuidadosa, es posible identificar la causa y aplicar la solución adecuada sin recurrir a químicos agresivos.
Causas posibles del problema
1. Mildiu (Plasmopara oleae) – la causa más frecuente
El milduo aparece como manchas pálidas que se vuelven marrón‑oscuro y a veces exudan una masa algácea. Se desarrolla en épocas de alta humedad y temperaturas entre 15 y 22 °C, típicas de la meseta central durante la primavera y el otoño. El hongo sobrevive sobre restos de hojas caídas; si el suelo está mal aerado o el árbol está demasiado sombreado, la enfermedad se propaga con facilidad.
2. Deficiencia de nitrógeno
Cuando el árbol carece de nitrógeno, las hojas jóvenes se tornan amarillas con venas verdes, mientras que en la parte inferior aparecen manchas blanquecinas que más tarde se tornan pardas. Este síntoma es habitual en suelos arenosos de la Costa de Granada o en plantaciones donde no se ha incorporado abono orgánico durante el último año.
3. Exceso de riego o mal drenaje
En la zona atlántica, como Galicia, donde el clima es lluvioso, el riego excesivo puede provocar manchas negras con bordes difusos, acompañadas de sudoración del tronco. La saturación del sustrato reduce el oxígeno disponible para las raíces, favoreciendo la aparición de patógenos secundarios como Phytophthora.
4. *Quemaduras solares (fitotoxicidad)
En áreas de alta exposición solar, como la zona del Almería y la Sierra de Guadarrama, las hojas pueden presentar manchas cremosas que se vuelven necróticas. El daño ocurre cuando el árbol no cuenta con suficiente sombra natural y las temperaturas superan los 30 °C.
Causas menos frecuentes
- Araña roja (Tetranychus spp.): manchas amarillentas con telarañas finas.
- Bacteriosis (Xanthomonas spp.): manchas angulosas y exudado acuoso.
- Deficiencia de hierro: manchas amarillas con venas verdes intensas (clorosis férrica).
Diagnóstico: cómo identificar la causa correcta
Observación sistemática
- Distribución de la mancha: si está en la superficie superior y es húmeda, sospecha milduo; si es puntual y amarilla en hojas jóvenes, piensa en nitrógeno.
- Textura y exudado: el milduo deja una capa viscosa; el exceso de riego produce manchas cortantes sin exudado.
- Condiciones climáticas recientes: lluvias prolongadas favorecen hongos; sequías intensas pueden indicar quemaduras solares.
Tabla de diagnóstico rápido
- Si la mancha es pálida → marrón con polvo algáceo → Milduo.
- Si la hoja nueva es amarilla con venas verdes → Deficiencia de nitrógeno.
- Si aparecen bordes oscuros y la tierra está empapada → Exceso de riego / mal drenaje.
- Si la mancha es cremada, la planta está bajo sol pleno → Quemadura solar.
Una vez que localices el síntoma principal, toca palpar la tierra a 10 cm de profundidad: si está húmeda, el riego está excesivo; si está seca y hay restos de hoja, el problema puede ser nutricional.
Soluciones paso a paso
Solución para milduo
- Eliminar los restos de hojas caídas alrededor del árbol y triturarlos o quemarlos.
- Aplicar un fungicida ecológico a base de cobre: disuelve 5 g de polvo de cobre en 10 l de agua y rocía la cubierta foliar en tarde nublada. Repite cada 10 días hasta que desaparezca el manto algáceo, normalmente 3‑4 aplicaciones.
- Mejorar la ventilación podando ramas densas que impiden la circulación del aire, especialmente en la meseta donde la humedad se mantiene.
Solución para deficiencia de nitrógeno
- Incorporar compost maduro o abono verde (trigo o centeno) alrededor de la base: 5 kg por árbol en primavera.
- Aplicar fertilizante líquido NPK 10‑5‑5: diluir 15 ml en 1 l de agua y regar la zona radial del árbol cada 15 días durante la temporada de crecimiento (marzo‑julio).
- Controlar la distribución: evita que el fertilizante se quede en la superficie; regar ligeramente después de la aplicación ayuda a que llegue a las raíces. Verás mejoría en 7‑10 días con hojas más verdes.
Solución para exceso de riego / mal drenaje
- Suspender el riego durante 3‑5 días y permitir que la capa superior del suelo se seque al tacto.
- Mejorar el drenaje: si el árbol está en maceta, trasplanta a una maceta con agujeros y mezcla 30 % de perlita o arena gruesa. En suelo, añade 50 l de arena gruesa por cada m² bajo la copa.
- Aplicar biofertilizante con micorrizas (aprox. 2 g por árbol) para favorecer la absorción de nutrientes una vez el suelo esté equilibrado. La recuperación de la raíz puede tardar 2‑3 semanas.
Solución para quemaduras solares
- Proveer sombra parcial: coloca mallas anti‑solar (50 % de sombra) alrededor del tronco durante las horas de mayor insolación (12‑16 h).
- Aplicar spray protector a base de extracto de aloe vera: mezcla 100 ml de jugo de aloe con 1 l de agua y rocía las hojas afectadas cada 5 días.
- Replantar en posición más protegida si la exposición es constante; una pequeña desviación de 30 cm hacia una zona con árboles vecinos suele ser suficiente.
Prevención futura
- Fertiliza de forma equilibrada: una aplicación de compost cada otoño y primavera mantiene los niveles de nitrógeno y materia orgánica.
- Riega bajo criterio: utiliza un medidor de humedad o la regla del “dedo” (5 cm secos = riego). En regiones lluviosas, controla el drenaje añadiendo grava o piedra pómez en la base.
- Ventila la copa: poda ligera cada 4‑5 años para evitar la acumulación de humedad y favorecer la circulación del aire, esencial contra el milduo.
- Protege de la radiación: en zonas con veranos muy intensos, instala mallas anti‑UV o plantaciones intercaladas de arbustos que actúen como cortavientos.
Cuándo preocuparse (y cuándo no)
Es normal que algunas hojas viejas del olivo se vuelvan negras y caigan al final del invierno; son hoja de la última cosecha. Sin embargo, si observas que más del 30 % de la cubierta foliar muestra manchas en un período corto (menos de dos semanas), acompañadas de marchitamiento, exudado o pérdida de frutos, deberás actuar de inmediato. Estas señales indican un desequilibrio que, si no se corrige, puede debilitar gravemente al árbol.
Conclusión
Las manchas en hojas de olivo suelen deberse a milduo, deficiencia de nitrógeno, exceso de riego o quemaduras solares. Con una observación cuidadosa—identificando la distribución, textura y condiciones climáticas—puedes diagnosticar la causa exacta y aplicar la solución indicada: fungicida de cobre, fertilizante nitrogenado, mejora del drenaje o sombra parcial. La mayoría de los casos se resuelve en dos o tres semanas si sigues los pasos recomendados, y con buenas prácticas preventivas tu olivo volverá a lucir saludable y productivo.