Cómo eliminar manchas negras en hojas de rosal
- 01 Nov, 2025
Ver manchas negras aparecer en las hojas de tu rosal es una de esas situaciones que quitan la ilusión de la jardinería. No importa si cultivás en una terraza de Madrid o en una finca de Málaga; esas manchas pueden arruinar el espectáculo floral y, si no se controlan, acabarán diezmando todo el arbusto. La buena noticia es que, con un poco de observación y los cuidados adecuados, el problema tiene solución.
Causas posibles del problema
1. Mildiu negro (causa más frecuente)
El mildiu negro es un hongo que se instala en climas húmedos, como la Galicia, el País Vasco o cualquier zona de la meseta que reciba lluvias continuas en primavera. Las manchas negras aparecen primero en la zona inferior de la hoja, con un halo amarillento y bordes difusos. Con el tiempo, el tejido se vuelve necrótico y la hoja se ennegrece por completo. La enfermedad se propaga mediante esporas que se dispersan con la bruma y el rocío. Si tus rosales están situados bajo una cubierta de roble o al lado de un muro que retiene humedad, el riesgo aumenta considerablemente.
2. Mácula foliar de Botrytis cinerea (podredumbre gris)
Aunque se conoce más por la podredumbre gris de los frutos, el Botrytis también afecta a las hojas. En regiones como Andalucía y Extremadura, donde las mañanas son frescas y húmedas, el hongo produce pequeñas pústulas negras que, al agrandarse, forman manchas de bordes irregulares. La característica es que, al tocar la zona, se desprende una capa algodonosa grisácea. Si el rosario está muy sombreado y el riego se hace al anochecer, la humedad prolongada favorece esta infección.
3. Daño por araña roja (Tetranychus urticae)
Las arañas rojas son ácaros que se alimentan de la savia de la hoja, provocando un manchado negro seco llamado “mancha de escamas”. Aparecen principalmente en la zona sur de la península, donde los veranos son calurosos y secos, pero la planta sufre estrés hídrico. El síntoma es una mancha negra que se extiende en forma circular y, al final del ciclo, la hoja se vuelve papelosa. Si notas que el daño está acompañado de pequeños puntos rojizos bajo la hoja, es casi seguro que el culpable es la araña roja.
Otras causas menos frecuentes
- Quemaduras por exceso de fertilizante de nitrógeno (manchas negras de tipo necrosis).
- Contaminación por metales pesados (cobre, zinc) en suelos industriales.
- Daño mecánico (corte brusco con herramientas sucias que dejan restos carbonizados).
Diagnóstico: cómo identificar la causa correcta
El primer paso es observar con detalle dónde aparecen las manchas y cuál es su aspecto. Pregúntate:
- ¿En la cara inferior o superior de la hoja? El mildiu negro suele iniciar en la cara inferior, mientras que el Botrytis se muestra en la parte superior.
- ¿La mancha tiene un halo amarillento o está rodeada de una capa algodonosa? El halo sugiere hongo, la capa algodonosa indica Botrytis.
- ¿Ves pequeños puntos rojos bajo la hoja o una telaraña fina? Eso apunta a la araña roja.
A continuación, una tabla rápida “si… entonces…”:
| Síntoma | Probable causa |
|---|---|
| Mancha negra con borde amarillento, en hoja inferior | Mildiu negro |
| Mancha negra con zona algodonosa gris | Botrytis cinerea |
| Mancha seca, circular, sin halo, acompañado de ácaros | Araña roja |
| Mancha negra que aparece después de fertilizar en exceso | Quemadura de nitrógeno |
Luego, comprueba la humedad del sustrato. Inserta el dedo a 5 cm de profundidad; si está muy húmedo al anochecer, el mildiu o el Botrytis son probables. Si la tierra está seca y la planta muestra estrés, la araña roja suele ser la culpable.
Soluciones paso a paso
1. Si es mildiu negro
- Elimina las hojas afectadas tan pronto como notes las manchas. Córtalas con tijeras limpias y deséchalas en una bolsa sellada.
- Aplica un fungicida ecológico de cobre a razón de 2 g por litro de agua, rociando en dos aplicaciones separadas por 7 días.
- Mejora la ventilación: poda las ramas densas que impiden el flujo de aire y, si es posible, planta el rosal en una zona más soleada.
- Riega al ras del suelo, evitando que el agua caiga sobre el follaje. Con este método verás una mejoría en 10‑14 días.
2. Si es Botrytis cinerea
- Retira la capa algodonosa con una brocha suave y corta las hojas gravemente afectadas.
- Prepara una solución de sulfato de potasio (K₂SO₄): 5 g en 10 l de agua, aplicada cada 10 días durante la fase de mayor humedad (primavera‑verano).
- Reduce la fertilización en nitrógeno a ½ de la dosis habitual para evitar exceso de tejido tierno, que favorece al hongo.
- Instala riego por goteo para que el agua llegue directamente a la raíz y no humedezca la copa. La recuperación suele ser visible en 2‑3 semanas.
3. Si es araña roja
- Limpia las hojas con agua a presión ligera para eliminar la mayor cantidad de ácaros.
- Aplica aceite hortícola ( neem o neem oil) a 5 ml por litro de agua, rociando todo el arbusto cada 7‑10 días durante el verano.
- Aumenta la humedad ambiental con un pulverizador fino cada 2‑3 días; a los ácaros les gusta el ambiente seco.
- Fertiliza con calcio (calcio nitrato: 1 g por litro) para reforzar la pared celular y hacer la planta más resistente. Los ácaros disminuyen notablemente en 1‑2 semanas.
4. Si la causa es quemadura por fertilizante
- Enjuaga el sustrato con abundante agua hasta que el exceso de sales salga por el desagüe.
- Aplica una capa de compost maduro (2 kg por metro cuadrado) para reequilibrar los nutrientes.
- Reduce la dosis de nitrógeno a la mitad y opta por fertilizantes con mayor contenido de fósforo y potasio (ejemplo 5‑10‑10).
- Observa mejoras en 7‑10 días; la hoja dañada puede no recuperarse, pero la planta evitará nuevos daños.
Prevención futura
- Mantén una buena ventilación podando ramas que se crucen y evitando la acumulación de sombra.
- Riega al ras del suelo y controla la humedad con un medidor; en climas húmedos riega solo cuando los primeros 5 cm estén secos.
- Fertiliza con moderación, preferiblemente con abonos orgánicos que liberen nutrientes lentamente.
- Realiza podas sanitarias cada otoño, eliminando madera muerta y hojas caídas que puedan albergar esporas.
- Utiliza coberturas vegetales como menta o tomillo alrededor del rosal; sus aceites esenciales repelen varios hongos y ácaros.
Cuándo preocuparse (y cuándo no)
Es normal que las hojas más viejas del rosal se vuelvan amarillas y caigan: la planta las reemplaza y no implica alarma. En cambio, preocúpate si observas manchas negras que se expanden rápidamente, si afectan a más del 30 % de la copa, si aparecen acompañadas de podredumbre, caída de flores o si el follaje se vuelve rígido y quebradizo. Estos son signos de una infección activa que requiere intervención inmediata para evitar la pérdida total del arbusto.
Conclusión
Las manchas negras en hojas de rosal pueden deberse a mildiu negro, Botrytis, araña roja o a una quemadura por fertilizante. Identificar la causa correcta se hace observando dónde aparecen las manchas, su aspecto y el nivel de humedad del sustrato. Con los tratamientos específicos que hemos descrito—fungicidas de cobre, sulfato de potasio, aceite de neem o enjuague de fertilizante—y con prácticas preventivas, tu rosal volverá a lucir saludable en pocas semanas. No dejes que el miedo te paralice; con un poco de atención, tu jardín seguirá floreciendo con vigor.