Cómo trasplantar berenjenas
- 23 Oct, 2025
Saber cuándo trasplantar berenjenas es clave para que la planta desarrolle un sistema radicular fuerte y produzca frutos abundantes. Si el trasplante se hace demasiado pronto, la plántula no soportará el paso al exterior; si lo retrasas, las raíces se enredan y la producción se reduce. En este artículo te explico el momento óptimo, las señales que indican que la planta está lista y la técnica paso a paso para que el trasplante sea un éxito.
Cuándo trasplantar – Timing óptimo
Señales visibles en la plántula
- Número de hojas verdaderas: la berenjena está preparada cuando muestra 4‑6 hojas verdaderas (no contar los cotiledones).
- Altura: suele medir entre 12 y 18 cm.
- Raíces: si al levantar el semillero aparecen raíces blancas por los agujeros de drenaje, es señal de que el cepellón necesita más espacio.
- Vigor: la planta debe lucir robusta, con tallo firme y sin manchas amarillas.
Época del año según zona española
| Zona | Meses recomendados | Temp. mínima del suelo |
|---|---|---|
| Mediterráneo (Andalucía, Levante, Baleares) | abril‑mayo | 15 °C |
| Continental (Madrid, Castilla‑La Mancha, Aragón) | mayo‑principios de junio | 15‑17 °C |
| Atlántico (Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco) | finales de mayo‑junio | 16 °C |
| Subtropical (Canarias, costa de Málaga/Granada) | marzo‑abril | 14 °C |
En todas las regiones es fundamental que las últimas heladas hayan pasado y que las temperaturas nocturnas se mantengan por encima de 12 °C durante al menos una semana. En la meseta central, por ejemplo, aunque el día alcance los 20 °C, la noche puede bajar a 8 °C en mayo; espera a que la mínima nocturna sea estable antes de mover las plántulas.
Edad de la plántula
Generalmente, las berenjenas están listas 4‑6 semanas después de la germinación, siempre que cumplan las señales anteriores. No te fijes solo en el calendario; combina la edad con el desarrollo fisiológico.
Preparación previa al trasplante
Endurecimiento (aclimatación)
El endurecimiento consiste en acostumbrar la planta al exterior de forma gradual. Saca las plántulas del semillero y colócalas al aire libre 2 h el primer día, protegidas del sol directo. Cada día aumenta el tiempo hasta que, al cabo de 7‑10 días, la planta pase todo el día al aire libre. Así evitas el shock térmico y la quemadura de hojas.
Suelo o maceta de destino
- Sustrato: en huertos, incorpora 3‑5 kg de compost por m² y una capa de arena gruesa para mejorar el drenaje. En macetas, usa una mezcla de 70 % tierra universal + 20 % compost + 10 % perlita.
- Tamaño: la maceta mínima para una berenjena de tipo “corteña” es 30 litros; para variedades “indeterminadas” o “de gran tamaño”, opta por 50‑70 litros.
- pH: mantiene el suelo entre 5,8 y 6,5; la berenjena prefiere ligeramente ácido.
- Riego previo: riega la plántula 2‑3 h antes del trasplante para que el cepellón se suelte con facilidad.
Técnica de trasplante paso a paso
Materiales necesarios
- Palita o transplantador de 10‑15 cm de profundidad
- Regadera con agua tibia
- Guantes y tutor de madera o alambre (opcional)
- Mulch (paja o virutas de madera)
1. Riego anticipado
Riega la plántula 2‑3 h antes de sacarla del semillero. El sustrato húmedo mantiene las raíces intactas y reduce el estrés.
2. Haz el hoyo
En el huerto cava un hoyo de 20‑25 cm de profundidad y 15 cm de ancho. En macetas, simplemente abre un hueco suficiente para alojar el cepellón sin apretarlo.
3. Extracción de la plántula
Coloca la palma de la mano sobre el semillero y, con un suave golpecito, presiona la base del recipiente para que el cepellón salga en un bloque. No tires del tallo, pues romperías las raíces finas.
4. Plantado y profundidad
Coloca el cepellón en el hoyo de modo que el corte de la raíz quede a 2‑3 cm bajo la superficie y, si es posible, entierra el tallo hasta la primera hoja verdadera. La berenjena tolera la plantación profunda y desarrollará raíces adventicias que aumentan su resistencia a la sequía.
5. Relleno y compactado
Rellena con la mezcla de tierra y compost, compacta ligeramente con la mano para eliminar bolsas de aire. Evita presionar con fuerza; la compactación excesiva impide la oxigenación de las raíces.
6. Riego abundante
Riega de inmediato con 2‑3 L de agua por planta (más en macetas). El agua asienta la tierra, elimina los restos de aire y permite que el corte de la raíz establezca contacto con el sustrato.
7. Protección temporal
Durante los primeros 3‑5 días, protege la planta del sol directo si la radiación supera 800 W·m⁻². Un malla anti‑viento o una tela de sombra ligera (30 % de densidad) funciona perfectamente. Asimismo, coloca una capa fina de mulch para conservar la humedad y regular la temperatura del suelo.
Cuidados post‑trasplante
- Riego: durante la primera semana, riega a diario (≈ 1 L por planta) y ajusta según la lluvia. Pasada esa fase, riega cada 2‑3 días manteniendo la capa superior del suelo ligeramente húmeda.
- Sombreado: si el sol es intenso, mantén la tela de sombra durante las horas centrales del día hasta que la planta haya desarrollado un buen follaje.
- Fertilización: espera 2‑3 semanas después del trasplante para aplicar un fertilizante rico en fósforo (N‑P‑K 5‑10‑5) y favorecer el desarrollo radicular. Después, cada 4‑6 semanas con un fertilizante equilibrado (N‑P‑K 10‑10‑10).
- Señales de éxito: aparición de nuevas hojas dentro de 7‑10 días, tallos firmes y un color verde intenso. Si la planta se marchita, revisa riego y sombra.
Errores comunes al trasplantar
- Trasplantar demasiado pronto: mover plántulas antes de que tengan 4‑6 hojas verdaderas o cuando la temperatura del suelo sea inferior a 15 °C provoca shock y crecimiento lento.
- Esperar demasiado: si las raíces se enrollan en el semillero, la planta necesita más tiempo para desenterrar y se vuelve susceptible a enfermedades del fondo.
- No endurecer: pasar de interior a exterior sin aclimatación genera quemaduras solares y necrosis de los bordes de las hojas.
- Daño mecánico: tirar del tallo para extraer la plántula rompe raíces finas; siempre presiona la base del contenedor.
- Profundidad incorrecta: enterrar la berenjena demasiado superficialmente deja el tallo expuesto y favorece la pudrición del cuello.
- Olvidar regar después del trasplante: sin un riego abundante, el cepellón se asienta sin buen contacto y la planta puede marchitarse rápidamente.
Conclusión
Trasplantar berenjenas en el momento justo —cuando tienen 4‑6 hojas verdaderas, el suelo supera los 15 °C y las últimas heladas han pasado— garantiza un establecimiento rápido y una cosecha abundante. Endurece las plántulas, elige un sustrato rico en compost, entierra el tallo profundamente y riega generosamente. Con estos cuidados evitarás los errores más habituales y tus berenjenas crecerán fuertes, listas para producir esos brillantes frutos morados que tanto nos gustan. ¡Manos a la tierra y a disfrutar del buen sabor del huerto mediterráneo!