Cuándo trasplantar col: Timing y Técnica Perfecta
- 07 Nov, 2025
Si tienes col en semillero, sabes que el momento de moverla al huerto es decisivo para que la planta desarrolle un buen sistema radicular y evite el amarillamiento de las hojas. Cuando trasplantar col correctamente evita el estrés y asegura una cosecha abundante de cabezas compactas. A continuación te explico cuándo es el momento ideal, qué señales observar y cómo realizar el trasplante sin complicaciones.
Cuándo trasplantar – Timing óptimo
Señales en la planta
Una col está lista para el trasplante cuando muestra 4‑6 hojas verdaderas (sin contar los cotiledones) y alcanza una altura de 15‑20 cm. En esa fase el cepellón ya ocupa la mayor parte del contenedor, pero aún no está demasiado enmarañado. Otro indicio claro es que las raíces blancas empiezan a asomar por los agujeros de drenaje del semillero; si las ves, es señal de que la planta necesita más espacio. Además, la planta debe lucir vigorosa: tallo erguido y hojas de color verde intenso, sin manchas amarillas ni puntas quemadas.
Época del año y temperatura del suelo
En España el timing depende mucho de la zona climática. En el Mediterráneo (Valencia, Murcia, Almería) las temperaturas nocturnas superan los 12 °C a principios de abril, por lo que puedes trasplantar la col ya a mediados de ese mes. En la Meseta Central (Madrid, Castilla‑La Mancha) espera a que el suelo mantenga 15 °C de forma constante, normalmente a finales de mayo. En el norte (Galicia, Cantabria, País Vasco) el riesgo de heladas persiste hasta principios de junio, así que lo más seguro es trasplantar a mediados o finales de junio. Recuerda siempre comprobar que hayan pasado las últimas heladas antes de exponer las plántulas al exterior.
Edad de la plántula y semanas desde la siembra
En condiciones normales, una col tarda entre 4 y 6 semanas desde la germinación hasta alcanzar las 4‑6 hojas verdaderas. Si sembraste en semillero a finales de febrero en el sur, estarás listo para trasplantar a finales de marzo; si lo hiciste en abril en la meseta, el momento llegará en junio. No te guíes sólo por el calendario, combina siempre la edad cronológica con las señales morfológicas descritas antes para evitar errores.
Preparación previa al trasplante
Endurecimiento (aclimatación)
Antes de colocar la col al aire libre, realiza un endurecimiento de 7‑10 días. El primer día lleva la bandeja al jardín durante 2 horas en sombra parcial, luego aumenta a 4 horas el segundo día y así sucesivamente hasta que la planta pase todo el día fuera. Este proceso permite que la plántula se habitúe al sol directo, al viento y a la variación de temperaturas, reduciendo el shock térmico que suele provocar el amarilleo de las hojas tras el trasplante.
Preparación del suelo o maceta destino
Si vas a plantar en el huerto, labra el bancal a una profundidad de 20‑30 cm y mezcla 3‑5 kg de compost bien descompuesto por metro cuadrado. Añade una capa de arena gruesa si el suelo es muy arcilloso, para mejorar el drenaje. En macetas, elige recipientes de al menos 30 litros de capacidad; lo ideal es un sustrato universal enriquecido con 20 % de humus de lombriz y una pequeña cantidad de perlita para mantener la aireación. El pH del sustrato debe estar entre 6,0 y 6,8; corrige con cal agrícola si es necesario.
Riego previo
Riega las plántulas 2‑3 horas antes del trasplante para que el cepellón quede húmedo y sea más fácil extraerlo sin romper las raíces finas. Un buen riego previo también disminuye el riesgo de que la planta sufra por falta de agua en los primeros días después del trasplante.
Técnica de trasplante paso a paso
Materiales necesarios: pala pequeña o transplantador, regadera o manguera con pico fino, guantes de jardinería, y si lo deseas, tutores de bambú o alambre para soportar la planta.
- Riega la plántula recién antes del traslado (2‑3 horas). El suelo del semillero debe estar húmedo, pero sin charcos.
- Haz el hoyo en el huerto o maceta: cavar una cavidad de 25 cm de profundidad y 20 cm de ancho. En la col se recomienda enterrar el cepellón un poco más profundo que la planta joven para fomentar el desarrollo de raíces laterales.
- Extrae la plántula con cuidado. Coloca el dedo pulgar bajo la base del contenedor y presiona suavemente hasta que el cepellón se deslice. Evita tirar del tallo; si la maceta es de plástico, puedes romper ligeramente el lateral y “deslizar” la planta.
- Coloca la col en el hoyo de forma que el nivel del suelo quede 2‑3 cm por encima del cepellón. Asegúrate de que la raíz principal quede bien cubierta, pero sin enterrar la corona de la planta, que debe quedar a ras del nivel del suelo.
- Rellena con tierra previamente preparada, compactando ligeramente con las manos para eliminar bolsas de aire. No presiones demasiado, solo lo suficiente para que la tierra se asiente.
- Riega abundantemente (aprox. 2‑3 litros por planta) justo después de plantar. El riego inicial asienta la tierra y reduce el choque del trasplante.
- Protege los primeros días: si el sol es intenso, coloca una tabla de madera o una malla de sombra ligera durante 2‑3 días. Además, si hay viento fuerte, amarra la planta a un tutor de bambú a unos 30 cm del suelo para evitar que se doble.
Particularidades de la col
A diferencia de los tomates, la col no necesita enterrarse más allá de la corona; sin embargo, si el suelo es muy compacto, puedes cubrir ligeramente la base del tallo (unos 2 cm) para estimular la formación de raíces adventicias. Evita dejar el cepellón demasiado apretado: un espacio de 1‑2 cm alrededor permite que la raíz se expanda sin resistencia.
Cuidados post‑trasplante
Durante la primera semana, riega a diario con unos 1‑2 litros por planta, según la temperatura y la humedad del suelo. Después, reduce a cada 2‑3 días, siempre que la capa superficial del sustrato esté seca al tacto. No apliques fertilizante nitrogenado durante las primeras 2‑3 semanas; la planta necesita consolidar su sistema radicular antes de recibir nutrientes intensos. Si el clima es muy caluroso (más de 30 °C), mulcha alrededor con paja o compost fino para conservar la humedad.
Sabrás que el trasplante ha sido exitoso cuando, a los 7‑10 días, veas nuevas hojas emergiendo y el color verde sea uniforme y brillante. En caso de que algunas hojas se vuelvan amarillas, aumenta ligeramente el riego y revisa que no haya exceso de sales en el sustrato.
Errores comunes al trasplantar col
Trasplantar demasiado pronto: Si la plántula tiene menos de 4 hojas verdaderas o el suelo aún está bajo 10 °C, la planta sufrirá shock y crecerá débilmente. Espera siempre a que la temperatura nocturna supere los 12 °C de forma estable.
No endurecer la planta: Saltarse la fase de aclimatación deja a la col vulnerable al sol directo y al viento, provocando quemaduras y pérdida de hojas. Dedica al menos una semana a exponerla progresivamente.
Daño de raíces al extraer: Tirar del tallo o agarrar la planta por la hoja rompe raíces finas. Utiliza siempre el método de presión bajo la base del recipiente y mantén el cepellón intacto.
Entierro excesivo: Cubrir la corona más de 5 cm hace que la planta se ahogue y favorece el desarrollo de moho. La base del tallo debe quedar a ras del nivel del suelo.
Olvidar regar después del trasplante: El riego inmediato es esencial; sin él, el suelo se asienta y el cepellón queda “flotante”, provocando estrés hídrico.
Plantar en suelo mal drenado: Un suelo pesado sin aporte de arena o perlita retiene demasiada agua, lo que favorece la aparición de pudrición de raíces. Mejora siempre la estructura antes de la siembra.
Conclusión
Trasplantar col cuando tenga 4‑6 hojas verdaderas, la temperatura del suelo supere los 15 °C y hayan pasado las últimas heladas garantiza un establecimiento rápido. Endurece la plántula durante una semana, prepara un suelo rico en compost y con buen drenaje, y sigue la técnica paso a paso para evitar daños a las raíces. Con estos cuidados, tus coles crecerán sanas, producirán cabezas densas y te recompensarán con una cosecha abundante en cualquier rincón de España.