Cuándo trasplantar granado: Timing y técnica perfecta
- 27 Oct, 2025
Si te preguntas cuándo trasplantar granado, estás en el sitio correcto. El pomegranate (Punica granatum) necesita un transplante bien cronometrado para desarrollar un sistema radicular amplio y producir frutos abundantes. Trasplantarlo demasiado pronto deja una planta frágil; hacerlo muy tarde obliga a las raíces a ruegar por espacio, lo que retrasa el crecimiento y reduce la cosecha. En este artículo descubrirás cuál es el momento justo y cómo ejecutarlo sin que la planta sufra estrés.
Cuándo trasplantar – timing óptimo
Señales visuales de la plántula
- Número de hojas verdaderas: Cuando la plántula muestra 4‑6 hojas verdaderas (excluyendo los cotiledones) ya está preparada.
- Altura: Un tallo de 20‑30 cm indica desarrollo suficiente del tallo y de la raíz primaria.
- Raíces visibles: Si al levantar suavemente la maceta notas raíces blancas asomando por los orificios de drenaje, la plántula necesita más espacio.
- Vigor: La planta debe lucir robusta, sin manchas amarillentas ni hojas marchitas.
Época del año según zona española
| Zona | Meses recomendados | Temperatura del suelo mínima |
|---|---|---|
| Mediterráneo (Valencia, Murcia, Levante) | marzo‑abril | 15 °C |
| Central (Castilla‑La Mancha, Madrid) | abril‑mayo | 15‑17 °C |
| Interior de montaña (Sierra de Guadarrama, Cuenca) | mayo‑junio | 16 °C |
| Atlántico (Galicia, Asturias) | finales de mayo‑julio | 15‑18 °C |
En el sur, donde las heladas desaparecen a finales de febrero, puedes iniciar en marzo siempre que el suelo supere los 15 °C. En la meseta, espera a que las noches se mantengan por encima de 12 °C durante al menos una semana; normalmente eso ocurre a mediados de abril. En zonas más frías, la seguridad pasa por observar la fecha de la última helada y posponer el trasplante hasta que el riesgo sea nulo.
Edad de la plántula
Generalmente, después de 5‑6 semanas de germinación bajo cubierta, la plántula alcanza las dimensiones señaladas. Si utilizas semilleros en bandejas, cuenta las semanas desde la siembra; si crece en macetas, mide la altura y revisa las hojas.
Resumen de la señal clave
Cuando veas 4‑6 hojas verdaderas, una altura de 20‑30 cm y raíces emergentes, y las temperaturas nocturnas estén por encima de 12‑15 °C, es el momento ideal para el trasplante del granado.
Preparación previa al trasplante
Endurecimiento (aclimatación)
El endurecimiento consiste en acostumbrar la plántula al clima exterior antes de plantarla en el huerto. Saca la maceta al exterior 2 horas el primer día, protege del sol directo con una malla ligera. Cada día aumenta el tiempo: 4 horas el segundo, 6 horas el tercero, y así sucesivamente hasta que la planta pase 7‑10 días al aire libre sin quemarse. Este proceso reduce el shock térmico y fortalece el estoma.
Preparación del sustrato y del lugar
- Suelo: El granado prefiere suelos bien drenados, con pH entre 6,0 y 7,0. Mejora la tierra incorporando 3‑5 kg de compost por m² y, si el suelo es muy arcilloso, agrega 15 % de arena gruesa o perlita.
- Cal: En suelos alcalinos, una capa de 2 kg de cal agrícola por m² ayuda a equilibrar el pH.
- Macetas (si cultivas en contenedor): elige un recipiente de al menos 30 litros; el drenaje debe ser excelente para evitar encharcamientos.
- Bancal: Labra el terreno a 20 cm de profundidad, elimina piedras y malas hierbas, y crea una cama de 10 cm de mulch (paja o acolchado orgánico) para conservar la humedad.
Riego previo
Riega la plántula 2‑3 horas antes del trasplante, dejando el sustrato húmedo pero no encharcado. Este último paso facilita la extracción del cepellón sin que la raíz se rompa.
Técnica de trasplante paso a paso
Materiales necesarios
- Pala o transplantador de mano
- Regadera o manguera con pico de rociado fino
- Guantes de jardinería
- Tutor de alambre o malla (opcional)
Paso 1 – Preparar el hoyo
Haz un hoyo de 30 cm de profundidad y 25 cm de ancho. El granado tolera una profundidad mayor, pues sus raíces prosperan en la zona húmeda del cepellón. Si el suelo es compacto, afloja ligeramente los bordes con la pala.
Paso 2 – Riego previo a la extracción
Riega la maceta o bandeja 2 horas antes de sacarla; el sustrato húmedo se desprende con mayor facilidad y reduce el daño a las raíces finas.
Paso 3 – Extraer la plántula sin dañar
Coloca la mano alrededor de la base del cepellón, inclina la maceta y presiona suavemente la base con el pulgar para que el sustrato se suelte. Evita tirar del tallo; si la maceta es de plástico, haz un pequeño corte en el borde para liberar el cepellón.
Paso 4 – Colocación en el hoyo
Sitúa la plántula de modo que el corteza del tronco quede a aproximadamente 5 cm bajo la superficie del suelo. En el granado, enterrar parte del tronco fomenta la generación de raíces adventicias, lo que aumenta la estabilidad y la absorción de agua.
Paso 5 – Rellenar y compactar
Rellena el hoyo con la mezcla de tierra preparada, compacta ligeramente con la mano para eliminar bolsas de aire. No golpees fuerte; basta con presionar suavemente.
Paso 6 – Riego abundante
Inmediatamente después de plantar, riega con 3‑4 litros de agua por planta, asegurándote de que el agua penetre hasta el fondo del hoyo. El riego inicial asienta la tierra y disminuye el choque.
Paso 7 – Protección temporal
Los primeros 3‑5 días la planta será vulnerable al sol intenso y al viento. Coloca una tela de sombreo (media sombra) sobre la zona o una malla protectora. Si el viento es fuerte, amarra suavemente el tronco a un tutor de alambre, sin apretar.
Particularidades del granado
- Profundidad: No temas enterrar hasta la primera hoja. El tronco enterrado generará raíces secundarias, lo que aumenta la resistencia a la sequía.
- Espaciado: En el huerto, mantén 3‑4 m entre árboles para permitir una adecuada circulación de aire y exposición al sol.
Cuidados post‑trasplante
Durante la primera semana, riega diariamente (aprox. 2 L por árbol) si el clima es cálido; si llueve, reduce la frecuencia pero verifica que el sustrato no se seque por completo. A partir de la segunda semana, pasa a riego cada 2‑3 días, ajustando según la lluvia.
Evita fertilizar durante las primeras 2‑3 semanas; la planta necesita concentrarse en establecer sus raíces. Cuando veas nuevas hojas verdes y un crecimiento firme, puedes aplicar un fertilizante orgánico de liberación lenta (30 g/m²) con N‑P‑K 5‑5‑5.
Si el sol es muy fuerte en los primeros días, mantén sombra ligera (malla de 30 % de sombra) durante las horas centrales. Una vez que la planta se haya adaptado, retira la sombra para que reciba al menos 6‑8 h de luz directa al día.
Errores comunes al trasplantar granado
- Trasplantar antes de que el suelo supere los 15 °C: Las raíces frías no se desarrollan bien y la planta puede marchitarse.
- No endurecer la plántula: El shock térmico provoca quemaduras en las hojas y retraso del crecimiento.
- Enterrar el cepellón a poca profundidad: En el granado, una plantación superficial favorece la caída de frutos y la aparición de enfermedades del tallo.
- Daño a las raíces al extraer: Tirar del tallo o sacudir la maceta rompe las raíces finas; siempre presiona desde abajo.
- Olvidar el riego inmediato: Sin agua, el sustrato se asienta con bolsas de aire y la planta sufre deshidratación.
Conclusión
Para que tu granado crezca vigoroso y produzca jugosos frutos, trasplántalo cuando tenga 4‑6 hojas verdaderas, una altura de 20‑30 cm y las raíces comiencen a asomar, siempre que el suelo esté por encima de 15 °C. En la Mediterráneo eso suele ocurrir entre marzo y abril, en la meseta entre abril y mayo, y en zonas más frías a partir de mayo. Endurece la plántula durante 7‑10 días, prepara un sustrato rico en compost y buen drenaje, y sigue la técnica paso a paso para minimizar el estrés. Con estos cuidados, tu granado arraigará rápidamente y estará listo para dar abundantes cosechas en los próximos años.