Pepino con mildiu: causas y soluciones efectivas
- 16 Oct, 2025
Ver tus pepinos con manchas amarillas y hojas que se vuelven marrones es desalentador, sobre todo cuando la cosecha está a la vuelta de la esquina. Ese cuadro típico corresponde al mildiu en pepinos, una enfermedad fúngica que se aprovecha de la humedad y la escasa circulación de aire. No te preocupes: conociendo sus causas y siguiendo unos pasos concretos, podrás salvar el cultivo y volver a disfrutar de frutos crujientes.
1. Causas posibles del mildiu en pepinos
1.1 Humedad excesiva y poca ventilación (causa más frecuente)
El mildiu se desarrolla cuando la superficie foliar permanece húmeda durante más de 12 h al día. En el Mediterráneo (Valencia, Murcia) y en la meseta central (Madrid, Castilla‑La Mancha) los invernaderos o los pepineros sin riego por goteo suelen acumular condensación en la madrugada. El espacio reducido entre plantas dificulta que el aire circule, creando un microclima ideal para el hongo Pseudoperonospora cubensis.
1.2 Temperaturas inadecuadas
El hongo prospera entre 15 °C y 22 °C. Cuando la temperatura baja por debajo de los 12 °C, el crecimiento se ralentiza, pero la humedad se mantiene y la infección se vuelve crónica. En zonas como Galicia o el País Vasco, donde los veranos son frescos y lluviosos, el mildiu se extiende rápidamente si no se controla la temperatura del invernadero.
1.3 Riego por aspersión en horas de máxima insolación
Regar con aspersores al mediodía deja filmes de agua que se evaporan lento en la hoja, favoreciendo la espora. En el sur de Andalucía, donde el sol es intenso, los agricultores que utilizan riego por aspersión en lugar de goteo subterráneo observan más casos de mildiu.
Otras causas menos frecuentes
- Variedades susceptibles: el pepino de Girona y el pepino de Sevilla son ligeramente más vulnerables que el híbrido resistente “Cucumis sativus ‘Tendral’”.
- Deficiencia de calcio: hojas con bordes amarillentos pueden predisponer al hongo.
- Aplicación excesiva de fertilizante nitrogenado: fomenta un crecimiento rápido y follaje denso, reduciendo la ventilación natural.
2. Diagnóstico: cómo identificar la causa correcta
El diagnóstico empieza por observar dónde aparecen los síntomas.
- Manchas amarillas o blanquecinas con halo marrón en la cara inferior de la hoja → típico de mildiu.
- Presencia de polvo grisáceo bajo la lupa = esporas maduras y confirma la infección fúngica.
- Hojas húmedas al tacto después de la noche = exceso de humedad o riego inadecuado.
A continuación, sigue esta tabla “si… entonces…”:
| Síntoma | Probable causa |
|---|---|
| Manchas en hojas con punto blanco y posterior amarillado | Humedad excesiva + mala ventilación |
| Mildiu solo en la zona inferior del invernadero | Temperaturas bajas y niebla |
| Hojas con manchas y aparición repentina después de regar | Riego por aspersión en pleno día |
| Crecimiento débil, hojas pálidas y manchas marrones | Deficiencia de calcio o exceso de nitrógeno |
Comprueba la humedad del sustrato: inserta el dedo a 5 cm de profundidad; si está mojado en días secos, el riego es demasiado frecuente. Revisa también la distancia entre plantas; menos de 30 cm favorece la humedad retenida.
3. Soluciones paso a paso
3.1 Si la causa es humedad excesiva y falta de ventilación
- Reduce la densidad: separa las plantas a 40 cm en filas de 80 cm.
- Instala mallas o ventiladores: un ventilador de 12 W por cada 10 m² mantiene el aire en movimiento.
- Aplica un fungicida ecológico: disuelve 10 ml de extracto de azufre (2 % de sulfuro) en 1 litro de agua; rocía cada 7 días hasta que desaparezcan los síntomas.
- Mejora el drenaje: incorpora 30 % de perlita al sustrato o agrega una capa de grava de 5 cm bajo la maceta.
Resultado esperado: las hojas nuevas volverán a verde intenso en 10‑14 días.
3.2 Si la temperatura está fuera del rango óptimo
- Calienta nocturnas: coloca cintas térmicas de 10 W/m bajo la cubierta del invernadero.
- Enfriamiento diurno: abre las ventanas o cubiertas en las horas más calurosas para bajar la temperatura a ≤ 22 °C.
- Aplica una capa de mulch orgánico (paja o virutas de madera) sobre el suelo para estabilizar la temperatura.
Con estos ajustes, la enfermedad se ralentiza y en 2‑3 semanas notarás menos manchas.
3.3 Si el problema proviene del riego por aspersión
- Cambia a riego por goteo: instala mangueras de 16 mm con emisores de 2 l/h cada 30 cm.
- Programa el riego: programa una sola vez al día al atardecer, dejando que la superficie se seque antes de la noche.
- Limpia los aspersores antes de retirar el sistema para evitar la diseminación de esporas.
Una vez corregido el método, los nuevos brotes estarán libres de síntomas en 7‑10 días.
3.4 Medidas complementarias (independientes de la causa)
- Tratamiento curativo con bicarbonato: disuelve 15 g de bicarbonato de sodio en 1 litro de agua, añade 5 ml de jabón neutro y rocía al aparecer las primeras manchas. Actúa como preventivo y es seguro para abejas.
- Biocontrol con Bacillus subtilis: espolvorea 2 g del producto en polvo sobre el sustrato cada 15 días; el microorganismo compite con el hongo y reduce la presión de la enfermedad.
4. Prevención futura
Para que el mildiu en pepinos no vuelva a aparecer, incorpora estas buenas prácticas en tu calendario de cultivo:
- Ventilación constante: abre las cubiertas al menos 2 h al día durante la primavera y el otoño.
- Riego por goteo con sensores de humedad; sólo riega cuando los primeros 5 cm del suelo estén secos.
- Rotación de cultivos: evita plantar pepinos en el mismo sitio durante más de 2 años consecutivos; alterna con leguminosas o hortalizas de raíz.
- Variedades resistentes: elige híbridos como ‘Tendral’ o la variedad local “pepino de Granada” que toleran mejor la humedad.
- Aplicación preventiva de cobre: un spray de sulfato de cobre (0,2 % p/v) al inicio de la temporada reduce la presión de esporas.
5. Cuándo preocuparse (y cuándo no)
Es normal que las hojas más viejas de la planta se vuelvan amarillas y se caigan: el pepino renueva su follaje continuamente. Sin embargo, debes actuar con rapidez si observas:
- Más del 30 % de la superficie foliar cubierta de manchas amarillentas o blanquecinas.
- Manchas que se expanden rápidamente y aparecen también en la cara superior de la hoja.
- Signos de pudrición en el tallo o en el suelo (olor a podredumbre).
- Caída abrupta de la producción o frutos deformes.
En cualquiera de esos casos, la enfermedad está en fase avanzada y requerirá una combinación de fungicida ecológico + corrección del ambiente para salvar el cultivo.
6. Conclusión
El mildiu en pepinos suele aparecer por humedad persistente, mala ventilación o riego inadecuado, aunque la temperatura y la variedad también influyen. Identifica primero si el amarilleado afecta a la cara inferior de la hoja y si hay polvo gris bajo la lupa; a partir de ahí aplica la medida correctiva correspondiente: mejora la circulación de aire, ajusta el riego o controla la temperatura. Con un enfoque sistemático, la mayoría de los pepinos se recuperan en una o dos semanas y volverás a cosechar frutos crujientes sin riesgo de nuevas infecciones. ¡A poner manos a la obra y a disfrutar de tu huerto!