Peral con manchas en hojas: causas y soluciones efectivas

Peral con manchas en hojas: causas y soluciones efectivas

1. Introducción

Ver que tu peral muestra manchas oscuras en el follaje puede desanimar, sobre todo cuando estás deseando una buena cosecha de peras. Es un síntoma muy frecuente en la mayor parte de España, desde los frutales de la meseta central hasta los huertos costeros de Andalucía. Lo bueno es que, con el ojo atento y un par de acciones simples, puedes identificar la causa y devolverle a tu árbol la vitalidad que necesita.

En este artículo analizaremos las causas más habituales (plagas, riego, nutrientes y clima) y te daremos un plan paso a paso para curar el problema antes de que afecte la producción.

2. Causas posibles del problema

1. Plaga de Pseudomonas syringae (mancha bacteriana) – la más común

Esta bacteria ataca el tejido foliar y deja manchas circulares de color marrón‑rojizo, a menudo con un halo amarillo. Aparecen primero en la parte inferior de la hoja y, con humedad, el cuadro se extiende rápidamente. En regiones como Galicia o la Costa Cantábrica, donde la niebla es constante, la enfermedad se dispersa con facilidad.

2. Plaga del ácaro Eriophyes peltatus (ácaro de la hoja)

Los ácaros rasgan la superficie de la hoja, creando pequeñas manchas plateadas que se vuelven marrones al secarse. Son más activos en épocas de calor seco (julio–agosto) y se concentran en huertos sin cobertura vegetal. En la zona mediterránea (Valencia, Murcia) el problema se intensifica cuando las temperaturas superan los 30 °C.

3. Exceso de riego o drenaje deficiente

El agua estancada favorece la aparición de manchas fusiformes que se vuelven necróticas. El suelo en la sierra de Guadarrama suele retener humedad en invierno, y los perales jóvenes pueden sufrir podredumbre radicular que se manifiesta en el follaje.

4. Deficiencia de potasio

El potasio es esencial para la regulación hídrica. Cuando falta, aparecen manchas amarillentas que confluyen en áreas necróticas, primero en los bordes de las hojas. Los suelos pobres en materia orgánica de la meseta castellana son propensos a esta carencia, sobre todo después de cosechas intensivas.

Causas menos frecuentes

  • Fungicida Venturia inaequalis (tasa del peral): manchas negras con halos claros, más común en climas húmedos de otoño.
  • Contaminación por sulfatos: manchas amarillentas en árboles plantados cerca de industrias.
  • Daño por viento: rozaduras que se confunden con manchas bacterianas.

3. Diagnóstico: cómo identificar la causa correcta

Observación sistemática

  • Ubicación de la mancha: ¿está en el envés o en la cara superior? Las manchas bacterianas suelen iniciarse en la cara inferior, mientras que los ácaros actúan sobre la superficie superior.
  • Forma y color: círculos marrón‑rojizos con halo amarillo apuntan a Pseudomonas; manchas plateadas con bordes claros indican ácaros.
  • Textura: si la hoja está húmeda al tacto, piénsalo como problema de riego; si está áspera, sospecha deficiencia mineral.

Tabla de diagnóstico rápido

SíntomaPosible causaAcción inmediata
Manchas redondas, color marrón‑rojizo, halo amarillentoMancha bacteriana (Pseudomonas)Aplicar cobre verde y evitar riegos nocturnos
Pequeñas manchas plateadas que se vuelven marronesÁcaro EriophyesPulverizar neem 5 % al atardecer
Área grisácea, hoja blanda, suelo húmedoExceso de riego / mal drenajeDejar secar la capa superior 5 cm del sustrato
Borde amarillo que avanza hacia el centroDeficiencia de potasioFertilizar con sulfato de potasio 20 g/árbol

Paso a paso para comprobar el suelo

  1. Inserta un palo de madera de 20 cm en la zona de la raíz.
  2. Si el palo sale mugriento y con olor a humedad, el drenaje es deficiente.
  3. Si el sustrato está seco a 10 cm, la causa probablemente sea deficiencia de nutrientes o plaga.

4. Soluciones paso a paso

Solución para la mancha bacteriana (Pseudomonas)

  1. Aplicar cobre verde (sulfato cúprico) al 0,2 %: disuelve 5 g en 2 l de agua.
  2. Riega la solución cada 7 días durante 3 aplicaciones.
  3. Reduce el riego nocturno y riega solo al alba cuando la temperatura esté entre 15‑20 °C.
  4. Verás mejoría en 10‑14 días: las manchas dejan de expandirse y aparecen nuevas hojas sanas.

Solución para el ácaro Eriophyes

  1. Prepara un spray de aceite vegetal al 1 % (10 ml de aceite en 1 l de agua) y agrégale 10 ml de extracto de neem (5 %).
  2. Pulveriza al atardecer cuando la temperatura sea de 20‑25 °C y la hoja esté seca.
  3. Repite cada 5‑7 días hasta que desaparezca la actividad del ácaro (aprox. 3 semanas).
  4. Complementa con cobertura vegetal (p. ej. plantas de lavanda) que atrae depredadores naturales como ácaros depredadores.

Solución para exceso de riego / mal drenaje

  1. Detén el riego durante 48 h y permite que la capa superior del suelo se seque al menos 5 cm.
  2. Si el árbol está en maceta, cambia el sustrato: 50 % tierra de jardín, 30 % perlita y 20 % arena gruesa.
  3. Instala mangueras de goteo con temporizador: programa 1 l de agua por cada de suelo cada 4‑5 días en verano (cuando la evapotranspiración supera 5 mm/día).
  4. Mejoras visibles en 2‑3 semanas si las raíces no están severamente podridas.

Solución para deficiencia de potasio

  1. Aplica sulfato de potasio a razón de 20 g por árbol (aprox. 1 kg para 50 m²).
  2. Disuelve en 10 l de agua y riega la zona de la raíz.
  3. Repite la aplicación cada 30‑45 días durante la temporada de crecimiento (abril‑septiembre).
  4. Añade corteza de pino al suelo como cubierta orgánica para liberar potasio de forma lenta.
  5. Las hojas nuevas mostrarán color verde intenso en 7‑10 días.

5. Prevención futura

Para evitar que las manchas vuelvan a aparecer, adopta estas prácticas habituales:

  • Fertiliza de forma equilibrada cada primavera con compost bien descompuesto (3‑4 kg / 100 m²) y un fertilizante NPK 10‑10‑10 a 15 g por árbol.
  • Controla el riego usando un medidor de humedad; riega solo cuando los primeros 5 cm estén secos. En climas cálidos como Murcia, limita el riego a cada 4‑5 días.
  • Mejora el drenaje añadiendo materia orgánica y arena gruesa al suelo antes de la plantación, especialmente en suelos arcillosos de la meseta castellana.
  • Mantén una cubierta vegetal con plantas aromáticas (romero, tomillo) que repelen ácaros y otras plagas.
  • Realiza podas ligeras en invierno para permitir una mejor aireación del dosel y evitar la humedad excesiva dentro del árbol.

6. Cuándo preocuparse (y cuándo no)

Es normal que las hojas más viejas del peral, situadas en la base del árbol, se tornen amarillas y caigan: son parte del proceso natural de renovación. Sin embargo, debes alarmarte si observas:

  • Más del 30 % del follaje con manchas oscuras simultáneas.
  • Muerte rápida de ramas jóvenes o caída de frutos inmaduros.
  • Olor a podredumbre al cavar la zona de la raíz.
  • Presencia de insectos visibles (ácaros, pulgones) o de excrementos pegajosos.

En cualquiera de estos casos, actúa de inmediato siguiendo las soluciones descritas; cuanto antes intervengas, menores serán las pérdidas en producción.

7. Conclusión

Las manchas en hojas del peral suelen deberse a una infección bacteriana, a ácaros, a exceso de riego o a una deficiencia de potasio. Identifica la causa observando la forma, el color y la localización de la mancha, y verifica la humedad del suelo. Con tratamientos como cobre verde, spray de neem, ajustes de riego o aportes de potasio, tu árbol volverá a lucir saludable en una a tres semanas. No dejes que el problema se extienda: con una vigilancia regular y prácticas preventivas, tu peral seguirá regalándote peras jugosas año tras año.